CÓDIGO
PENAL
G. O. (5494E) 20/10/2000
LA COMISION LEGISLATIVA NACIONAL
En ejercicio de la atribución que le confiere el artículo 6, ordinal 1 del Decreto de la Asamblea Nacional Constituyente mediarme el cual se establece el Régimen de Transición del Poder Público, publicado en la Gaceta Oficial N° 36.920 de fecha 28 de marzo del año 2.000, en concordancia con lo dispuesto en el artículo 187 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
DECRETA:
el siguiente,
CODIGO PENAL
LIBRO
PRIMERO
Disposiciones generales sobre los delitos y las faltas, las
personas responsables y las penas
TITULO
I
De la aplicación de la Ley Penal
Artículo
1. Nadie podrá ser castigado por un hecho que no estuviere expresamente
previsto como punible por la ley, ni con penas que ella no hubiere establecido
previamente.
Los hechos punibles se dividen en delitos y faltas.
Artículo 2. Las leyes penales tienen efecto retroactivo en cuanto favorezcan al reo, aunque al publicarse hubiere ya sentencia firme y el reo estuviere cumpliendo la condena.
Artículo 3. Todo el que cometa un delito o una falta en el espacio geográfico de la República, será penado con arreglo a la ley venezolana.
Artículo 4. Están sujetos a enjuiciamiento en Venezuela y se castigaran de conformidad con la ley penal venezolana:
1°. Los venezolanos que, en país extranjero, se hagan reos de traición contra la República y los que, unos contra otros, cometan hechos punibles según sus leyes.
2°. Los súbditos o ciudadanos extranjeros que en país extranjero cometan algún delito contra la seguridad de la República o contra alguno de sus nacionales.
En los dos casos anteriores se requiere que el indiciado haya venido al espacio geográfico de la República y que se intente acción por la parte agraviada, o por el Ministerio Público en los casos de traición o de delito contra la seguridad de Venezuela.
Requiérese también que el indiciado no haya sido juzgado por los Tribunales extranjeros, a menos que, habiéndolo sido, hubiere evadido la condena.
3°. Los venezolanos o extranjeros que, sin autorización del Gobierno de la República, fabriquen, adquieran o despachen armas o municiones, con destino a Venezuela, o favorezcan en alguna manera su introducción en el territorio venezolano.
4°. Los venezolanos que, en país extranjero, infrinjan las leyes relativas al estado civil y capacidad de los venezolanos.
5°. Los empleados diplomáticos, en los casos permitidos por el Derecho Público de las Naciones, de conformidad con lo que establece la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
6°. Los empleados diplomáticos de la República que desempeñan mal sus funciones, o que cometan cualquier hecho punible no enjuiciable en el lugar de su residencia por razón de los privilegios inherentes a su cargo.
7° Los empleados y demás personas de la dotación y la marinería de los buques y aeronaves de guerra nacionales por la comisión, en cualquier parte, de hechos punibles.
8°. Los Capitanes o Patrones, demás empleados y la tripulación y marinería, así como los pasajeros de los buques mercantes de la República, por los hechos punibles cometidos en alta Mar o a bordo en aguas de otra nación; salvo, siempre, respecto de los pasajeros, lo que se establece en el segundo aparte del ordinal 2 del presente artículo.
9°. Los venezolanos o extranjeros venidos a la República que, en alta mar, cometan actos de piratería u otros delitos de los que el Derecho Internacional califica de atroces y contra la humanidad; menos en el caso de que por ellos hubieran sido ya juzgados en otro país y cumplido la condena.
10°. Los venezolanos que, dentro o fuera de la República, tomen parte en la trata de esclavos.
11°. Los venezolanos o extranjeros venidos al espacio geográfico de la República que, en otro país, falsifiquen o tomen parte en la falsificación de moneda de curso legal en Venezuela o sellos de uso público, estampillas o títulos de crédito de la Nación, billetes de banco al portador o títulos, de capital y renta, de emisión autorizada por la ley nacional.
12°.
Los venezolanos o extranjeros que de alguna manera favorezcan la introducción,
en la República, de los valores especificados en el número
anterior.
En los casos de los números precedentes queda siempre a salvo lo
dispuesto en el aparte segundo, ordinal 2, de este artículo.
13°. Los Jefes, Oficiales y demás individuos de un ejercito, en razón de los hechos punibles que cometan en marcha por territorio extranjero neutral, contra los habitantes del mismo.
14°. Los extranjeros que entren en lugares de la República no abiertos al comercio exterior o que, sin derecho, se apropien sus producciones terrestres, marítimas, lacustre o fluviales; o que sin permiso ni títulos hagan uso de sus terrenos despoblados.
15°. Los extranjeros que infrinjan las cuarentenas y demás disposiciones establecidas en beneficio de la salud pública.
16°. Los extranjeros o venezolanos que, en tiempo de paz, desde territorio, buques de guerra o aeronaves extranjeras, lancen proyectiles o hagan cualquier otro mal a las poblaciones, habitantes o al territorio de Venezuela, quedando a salvo lo expuesto en los dos apartes del ordinal 2 de este artículo.
Artículo 5. En los casos previstos en el artículo anterior, cuando se condene de nuevo en la República a una persona que haya sido sentenciada en el extranjero, se computara la parte de pena que haya cumplido en el otro país y el tiempo de la detención, conforme a la regla del artículo 40.
Artículo
6. La extradición de un venezolano no podrá concederse por
ningún motivo; pero deberá ser enjuiciado en Venezuela,
a solicitud de parte agraviada o del Ministerio Público, si el
delito que se le Imputa mereciere pena por la ley venezolana.
La extradición de un extranjero no podrá tampoco concederse
por delitos políticos ni por infracciones conexas con estos delitos,
ni por ningún hecho que no este calificado de delito por la ley
venezolana.
La extradición de un extranjero por delitos comunes no podrá
acordarse sino por la autoridad competente, de conformidad con los tramites
y requisitos establecidos al efecto por los Tratados Internacionales suscritos
por Venezuela y que estén en vigor y, a falta de estos, por las
leyes venezolanas.
No se acordara la extradición de un extranjero acusado de un delito
que tenga asignada en la legislación del país requirente
la pena de muerte o una pena perpetua.
En todo caso, hecha la solicitud de extradición, toca al Ejecutivo
Nacional, según el mérito de los comprobantes que se acompañen,
resolver sobre la detención preventiva del extranjero, antes de
pasar el asunto al Tribunal Supremo de justicia.
Artículo 7. Las disposiciones del presente Código en su Libro Primero se aplicaran también a las materias regidas por otras leyes, en cuanto dicten penas y siempre que en ellas no se establezca nada en contrario.
TITULO
II
De las Penas
Artículo 8. Las penas se dividen principalmente en corporales y no corporales.
Artículo 9. Las penas corporales, que también se denominan restrictivas de la libertad, son las siguientes:
1°.
Presidio.
2°. Prisión.
3°. Arresto.
4°. Relegación a una Colonia Penal.
5°. Confinamiento.
6°. Expulsión del Espacio geográfico de la República.
Artículo
10. Las penas no corporales son:
1°. Sujeción a la vigilancia de la autoridad pública.
2°. Interdicción civil por condena penal.
3°. Inhabilitación política.
4.° Inhabilitación para ejercer alguna profesión, industria
o cargo
5°. Destitución de empleo
6°. Suspensión del mismo.
7°. Multa.
8°. Caución de no ofender o Dañar.
9°. Amonestación o apercibimiento.
10°. Perdida de los instrumentos o armas con que se cometió
el hecho punible y de los efectos que de el provengan.
11°. Pago de las costas procésales.
Artículo
11. Las penas se dividen también en principales y accesorias.
Son principales:
Las que la ley aplica directamente al castigo del delito.
Son
accesorias:
Las que la ley trae como adherentes a la principal, necesaria o accidentalmente.
Artículo
12. La pena de presidio se cumplirá en las Penitenciaras que establezca
y reglamente la ley.
Dicha pena comporta los trabajos forzados dentro o fuera del respectivo
establecimiento, conforme lo determine la ley, la cual fijara también
el tiempo que haya de pasar el reo en aislamiento celular.
En todo caso, los trabajos serán proporcionales a las fuerzas del
penado, a quien, en sus enfermedades, se cuidara en la Enfermería
del establecimiento o en locales adecuados, con la debida seguridad.
Artículo
13. Son penas accesorias de la de presidio:
1°. La interdicción civil durante el tiempo de la pena.
2°. La inhabilitación política mientras dure la pena.
3°. La sujeción a la vigilancia de la autoridad por una cuarta
parte del tiempo de la condena, desde que esta termine.
Artículo 14. La pena de prisión de cumplirá en los Establecimientos penitenciarios que establezca y reglamente la ley y en su defecto en alguna de las mismas Penitenciarias destinadas al cumplimiento de las penas de presidio. En este caso se mantendrá la debida separación entre los condenados a una u otra pena.
Parágrafo Único. Cuando el tiempo de la prisión no haya de exceder de un año después de deducido el tiempo de la detención, computable según el artículo 40, no podrá el reo ser enviado a Establecimientos Penales de la Nación situados fuera de los límites del Estado, Distrito Metropolitano de Caracas o Territorio Federal donde hubiere sido sentenciado en primera instancia, sino que cumplirá la pena en el establecimiento penitenciario local respectivo.
Artículo 15. El condenado a prisión no estará obligado a otros trabajos sino a los de artes y oficios que puedan verificarse dentro del establecimiento, con la facultad de elegir lo que mas se conformaren con sus aptitudes o anteriores ocupaciones.
Artículo
16. Son penas accesorias de la prisión:
1°. La inhabilitación política durante el tiempo de
la condena.
2°. La sujeción a la vigilancia de la autoridad por una quinta
parte del tiempo de la condena, terminada esta.
Artículo
17. El arresto se cumplirá en los establecimientos penitenciarios
locales o en los cuarteles de policía, según lo determine
el Tribunal ejecutor de la sentencia, sin que ningún caso pueda
obligarse al condenado a trabajar contra su voluntad.
Sin embargo, cuando lo disponga expresamente la ley, se cumplirá
el arresto en Fortaleza o establecimiento penitenciario.
Esta pena comporta la suspensión, mientras se la cumple, del empleo
que ejerza el reo.
Artículo
18. Las mujeres cumplirán las penas de presidio, prisión
y arresto en establecimientos especiales, y mientras no se funden y hayan
de cumplirlas en los establecimientos comunes, estarán siempre
separadas en estos de los hombres.
Parágrafo Único. El Presidente de la República podrá
ordenar, en determinado caso, por órgano del Ministerio del Interior
y Justicia, que las mujeres cumplan las mencionadas penas, prestando sus
servicios en los establecimientos oficiales de beneficencia, hospicios
y hospitales, con las debidas seguridades y bajo absoluta prohibición
de salir de estos hasta el termino de la pena.
Artículo
19. La pena de relegación a una colonia penitenciaria impone al
reo la obligación de residir en la colonia que designe la sentencia
firme que imponga la pena entre las que creare la ley o disponga fundar
el Ejecutivo Nacional en los Territorios Federales o en las fronteras
despobladas de la República.
El relegado estará sometido a las reglas de vigilancia que paute
el reglamento de la colonia para impedir las deserciones, pero no a trabajos
forzados.
Esta pena tiene como accesoria la suspensión, mientras se la cumple,
del empleo que ejerza el condenado.
Artículo
20. La pena de confinamiento consiste en la obligación impuesta
al reo de residir, durante el tiempo de la condena, en el Municipio que
indique la sentencia firme que la aplique, no pudiendo designarse al efecto
ninguno que diste menos de cien kilómetros, tanto de aquel donde
se cometió el delito como de aquellos en que estuvieron domiciliados,
el reo a tiempo de la comisión del delito, y el ofendido para la
fecha de la sentencia de Primera Instancia.
El penado estará obligado, en comprobación de estar cumpliendo
la sentencia y mientras dure la condena, a presentarse a la Jefatura Civil
del Municipio con la frecuencia que el Jefe Civil indique, la cual no
podrá ser mas de una vez cada día ni menos de una vez por
semana.
Es pena accesoria a la de confinamiento la suspensión, mientras
se la cumple, del empleo que ejerza el reo.
Artículo
21. La expulsión del espacio geográfico de la República
impone al reo la obligación de no volver a esta durante el tiempo
de la condena.
Esta pena comporta como accesoria la misma indicada en el aparte final
del artículo anterior.
Artículo 22. La sujeción a la vigilancia de la autoridad pública no podrá imponerse como pena principal sino como accesoria a las de presidio o prisión y obliga al penado a dar cuenta a los respectivos Jefes Civiles de los Municipios donde resida o por donde transite, de su salida y llegada a estos.
Artículo
23. La interdicción civil por causa criminal no podrá imponerse
como pena principal, sino únicamente como accesoria de la de presidio.
Sus efectos son privar al reo de la disposición de sus bienes por
actos entre vivos y de la administración de los mismos, de la patria
potestad y de la autoridad marital.
A la administración de los bienes del entredicho se proveerá
conforme lo dispone el Código Civil respecto de los que se hallan
en interdicción.
Artículo
24. La inhabilitación política no podrá imponerse
como pena principal sino como accesoria de las de presidio o prisión
y produce como efecto la privación de los cargos o empleos públicos
o políticos que tenga el penado y la incapacidad, durante la condena,
para obtener otros y para el goce del derecho activo y pasivo del sufragio.
También perderá toda dignidad o condecoración oficial
que se le haya conferido, sin poder obtener las mismas ni ninguna otra
durante el propio tiempo.
Artículo 25. La inhabilitación para el ejercicio de alguna profesión, industria o arte no puede ser perpetua ni absoluta, sino temporal y limitada a determinada o determinadas profesiones, industrias o artes. Puede imponerse como principal o como accesoria.
Artículo 26. La destitución del empleo produce como efecto la separación de él, del penado, sin poder ejercerlo otra vez sino por nueva elección o nombramiento.
Artículo
27. La suspensión del empleo impide al penado su desempeño
durante el tiempo de la condena, con derecho, terminada esta, a continuar
en el, si para su ejercicio estuviera fijado un período que entonces
corriere aún.
Parágrafo Único. Esta pena y la del articulo anterior pueden
imponerse como principales o como accesorias.
Artículo 28. No se consideraran penas la remoción que, del empleado a quien este siguiéndose juicio, disponga la autoridad de cuyo libre nombramiento sea el respectivo destino, ni la suspensión provisional en el ejercicio de su cargo que, en el mismo caso, se haga conforme a la ley procesal, del empleado que tenga derecho a gozarlo por tiempo determinado.
Artículo 29. Cuando las penas de inhabilitación política, de destitución y de suspensión de empleo recaen sobre personas eclesiásticas, se limitan sus efectos a los cargos, derechos y honores en cuya provisión o pase ha habido intervención oficial; mas, en todo caso, los eclesiásticos que incurran en dichas penas quedan impedidos, por el tiempo de su duración, para ejercer en la República la jurisdicción eclesiástica, la cura de almas y el ministerio de la predicación.
Artículo
30. La pena de multa consiste en la obligación de pagar al Fisco
del respectivo Estado, o a las Rentas Municipales del Distrito Metropolitano
de Caracas en sus casos o al Fisco Nacional si el juicio se inicio en
un Territorio Federal, la cantidad que conforme a la ley determine la
sentencia.
Si el juicio ha sido por falta, la multa será en beneficio del
respectivo Fisco Municipal.
Artículo 31. La pena de caución de no ofender o dañar, obliga al condenado a dar las seguridades que estime necesarias el Juez ejecutor.
Artículo 32. La amonestación, o apercibimiento, es la corrección verbal que el Juez ejecutor da al penado en los términos que ordene la sentencia, extendiéndose acta de aquella, que se publicara en el período oficial.
Artículo 33. Es necesariamente accesoria a otra pena principal, la perdida de los instrumentos o armas con que se cometió el hecho punible y de los efectos que de el provengan; y se la ejecutara así: las armas serán decomisadas de conformidad con el Capítulo I del Título V del Libro Segundo de este Código; y los demás efectos serán asimismo decomisados y rematados para adjudicar su precio al respectivo Fisco Nacional, del Estado o Municipal, según las reglas del artículo 30.
Artículo 34. La condenación al pago de las costas procésales no se considerara como pena sino cuando se aplica en juicio penal y en este es necesariamente accesoria de toda condena a pena o penas principales y así se aplicará, quedando obligado el reo: a reponer el papel sellado que indique la ley respectiva en lugar del común invertido, a inutilizar las estampillas que se dejaron de usar en el proceso, a las indemnizaciones y derechos fijados por ley previa y a satisfacer los demás gastos causados en el juicio o con ocasión de los que no estuvieren tasados por la ley, serán determinados por el Juez, con asistencia de parte.
Parágrafo
Único. Los penados por una misma infracción quedaran solidariamente
obligados al pago de las costas procésales.
Los condenados en un mismo juicio por diferentes hechos punibles, sólo
estarán obligados solidariamente al pago de las costas comunes.
Artículo 35. Siempre que los Tribunales impusieren una pena que lleve consigo otras accesorias por disposición de la ley, condenaran también al reo a estas últimas.
Artículo 36. La detención del procesado durante el juicio no constituye pena, pero se la tendrá en cuenta para los efectos del artículo 40.
TITULO
III
De la aplicación de las penas
Artículo
37. Cuando la ley castiga un delito o falta con pena comprendida entre
dos límites, se entiende que la normalmente aplicable es el termino
medio que se obtiene sumando los dos números y tomando la mitad;
se la reducirá hasta el límite inferior o se la aumentara
hasta el superior, según el merito de las respectivas circunstancias
atenuantes o agravantes que concurran en el caso concreto, debiendo compensárselas
cuando las haya de una y otra especie.
No obstante, se aplicara la pena en su límite superior o en el
inferior, cuando así lo disponga expresamente la ley, y también
se traspasara uno u otro límite cuando así sea menester
en virtud de disposición legal que ordene aumentar o rebajar la
pena correspondiente al delito en una cuota parte, que entonces se calculara
en proporción a la cantidad de pena que el Juez habría aplicado
al reo si no concurriese el motivo del aumento o de la disminución.
Si para el aumento o rebaja mismo se fijaren también dos límites,
el Tribunal hará dentro de estos el aumento o rebaja respectivo,
según la mayor o menor gravedad del hecho.
En todos estos casos se tendrá siempre presente la regla del artículo
94.
Artículo 38. Las penas de destitución y amonestación o apercibimiento, se aplicaran como indivisibles a quien las merezca, sin tomarse en cuenta las circunstancias agravantes ni las atenuantes y sin distinción de delito consumado o no, ni del mayor o menor grado de participación en le hecho.
Artículo
39. Los lapsos de penas que deben sufrirse por tiempo determinado, se
contaran del modo pautado en el Código Civil.
El tiempo de la fuga no se contara en el de la condena que se esta cumpliendo,
pero si se computara el de la enfermedad involuntaria.
Artículo 40. En las sentencias condenatorias a pena de presidio, se computara a favor del reo la detención transcurrida después de cinco meses de efectuada, a razón de un día de detención por uno de presidio. En los demás casos, el tiempo de la detención en favor del reo se computara así; un día de detención por otro de prisión; uno por dos de arresto; uno por tres de relegación a Colonia penitenciaria; uno por cuatro de confinamiento o de expulsión del espacio geográfico de la República; y uno por cada quince bolívares de multa.
Artículo
41. El cómputo ordenado en el artículo anterior lo hará
el Juez de la causa en el auto en que mande ejecutar la sentencia condenatoria
firme; y desde ese día se comenzara a contar el tiempo de las penas
de presidio, prisión o arresto, deducido el del cómputo
hecho, aun cuando el reo no sea enviado sino posteriormente a la Penitenciara
o Establecimiento penitenciario donde haya de sufrir la condena.
Si se tratare de penas de relegación a Colonia penitenciaria, confinamiento
o expulsión del espacio geográfico de la República,
en el propio auto se computara al reo, en la proporción dicha,
el tiempo que deba transcurrir entre esa fecha y el de la llegada a la
Colonia, al lugar de confinamiento o al puerto o frontera de la República
por donde salga para el exterior, según el caso.
La duración del viaje se calculara a razón de treinta kilómetros
por día, y el tiempo durante el cual debe sufrirse la pena se calcular
haciendo previamente las deducciones indicadas, y comenzara a contarse
desde el día de la llegada del reo a la Colonia, al lugar del confinamiento
o al de la salida de la República.
Artículo 42. En caso de sentencia condenatoria a pena de presidio, cualquiera que sea su duración o a la de prisión que haya de durar mas de un año, después de hecho el cómputo a que se contraen los Artículos anteriores, así como también en todos los casos de condena a arresto en Fortaleza o Establecimiento penitenciario, el Juez de la causa enviara copia certificada de la sentencia condenatoria firme y del auto contentivo del cómputo, por órgano del Ministerio del Interior y Justicia, al Presidente de la República, a fin de que designe el Establecimiento Penal de la Nación donde el reo debe cumplir la pena.
Artículo 43. Cuando la pena haya de cumplirse en un Establecimiento penitenciario local o en un Cuartel de Policía, el Juez de la causa enviara copia certificada de la sentencia al Jefe del respectivo Establecimiento y tomara todas las medidas conducentes a la ejecución de aquella.
Artículo 44. Cuando se trate de penas de relegación a Colonia Penitenciaria, confinamiento o expulsión del espacio geográfico de la República, el Juez de la causa tomará, directamente, todas las medidas del caso para que el reo sea trasladado al lugar donde debe quedar relegado o confinado o al puerto o sitio fronterizo por donde debe hacérsele salir del territorio nacional.
Artículo 45. En los casos del artículo anterior, el Juez enviara copia certificada de la sentencia condenatoria firme y del auto contentivo del cómputo, al jefe de la Colonia Penitenciaria donde ha de cumplirse la relegación o al Jefe Civil del Municipio donde va a residir el confinado. Si se trata de expulsión del territorio nacional, enviara iguales copias al Presidente de la República, para que dicte las medidas conducentes a impedir que el condenado regrese a Venezuela durante el tiempo de la condena.
Artículo 46. Ninguna sentencia que imponga pena a quien se halle en grave peligro de muerte próxima por razón de enfermedad, se ejecutara ni aun se le notificara al reo, hasta que desaparezca tal peligro.
Artículo 47. El castigo de una mujer encinta, cuando por causa de el puedan peligrar su vida o su salud, o por la vida o la salud de la criatura que lleva en su seno, se diferirá para después de seis meses del nacimiento de esta, siempre que viva la criatura.
TITULO
IV
De la conservación y conmutación de penas
Artículo
48. A los setenta años termina toda pena corporal que hubiere durado
por lo menos cuatro años y la que para entonces hubiere durado
menos y estuviere en curso, se convertirá en arresto, si es de
presidio, o prisión hasta que transcurran los cuatro años.
Las providencias del caso las dictara el Juez de Primera Instancia en
lo Criminal que hubiere conocido del proceso.
Artículo
49. Fuera de los casos expresamente determinados por la ley, cuando por
impedimento del sentenciado a presidio o prisión no pudiera llevarse
a cabo la condena impuesta, el Juez de la causa puede conmutarla, conforme
a las reglas siguientes :
1°. La pena de presidio se convertirá en la de prisión
con aumento de una tercera parte.
2°. La pena de prisión se convertirá en la de arresto
con aumento de una cuarta parte.
Artículo
50. Cuando la pena señalada al delito fuere de multa y no pudiese
satisfacerla el penado, se convertirá en prisión o arresto,
según la edad, robustez, debilidad o fortuna de este, fijando el
Tribunal la duración de tales penas a razón de un día
de prisión por cada treinta bolívares de multa y de uno
de arresto por cada quince bolívares.
En las faltas, la proporción será de diez bolívares
por cada día de arresto.
Artículo
51. La prisión por conversión de multa no podrá exceder
de seis meses, ni el arresto, por la misma causa, de nueve meses, si se
tratar‚ de delitos, ni de dos meses si, se tratare de faltas.
El condenado puede siempre hacer cesar la prisión o el arresto
pagando la multa, deducida la parte correspondiente al tiempo transcurrido
en la uno o el otro.
Artículo 52. Todo reo condenado a prisión que, conforme al parágrafo único del artículo 14, la cumpliere Establecimiento penitenciario local, puede pedir al Juez de la causa, luego que hayan transcurrido las tres cuartas partes de dicho tiempo, observando buena conducta, comprobada con certificación del Alcalde del respectivo Establecimiento, la conversión del resto de la pena confinamiento por igual tiempo, y el Tribunal podrá acordarlo así, procediendo sumarialmente.
Artículo 53. Todo reo condenado a presidio o prisión o destinado a Penitenciara o Establecimiento penitenciario, que haya cumplido las tres cuartas partes de su condena, observando conducta ejemplar, puede ocurrir al Tribunal Supremo de justicia, en escrito autenticado, solicitando la conmutación del resto de la pena en la relegación a una Colonia penitenciaria por el mismo tiempo o confinamiento por un tiempo igual al que resta de la pena, con aumento de una tercera parte.
Artículo
54. Para atender a la gracia a que se contrae el artículo anterior,
el Tribunal Supremo de Justicia consultará las copias que reposen
en su archivo, y que deben enviarle cada mes los Jefes de todos los Establecimientos
Penales de la Nación, de los asientos sumariales que en el libro
destinado al efecto anotarán semanalmente, haciendo constar la
conducta observada por cada penado.
En defecto de dichas copias, el Tribunal Supremo de Justicia se basará
en otras pruebas que se presentaren.
Artículo
55. El procedimiento ante el Tribunal Supremo de Justicia será
breve y sumario; mas, por auto para mejor proveer, puede ordenar las investigaciones
que juzgue necesarias.
Mientras se fundan las Colonias penitenciarias, se acordara la conmutación
en confinamiento.
Artículo 56. En ningún caso podrá concederse la gracia de la conmutación al reincidente ni al reo de homicidio perpetrado en ascendientes, descendientes, cónyuge o hermanos, ni a los que hubieren obrado con premeditación, ensañamiento o alevosía, o con fines de lucro. Tratándose de cualquier otro delito no cometido en tales circunstancias, el Tribunal Supremo de Justicia queda facultado para conceder o negar la conmutación, según la apreciación del caso.
Artículo 57. Cuando la pena que debiera imponerse al reo no excediere de treinta días de arresto, cuarenta y cinco días de confinamiento o cuatrocientos cincuenta bolívares de multa, podrá el Juez de la causa conmutarla en la de apercibimiento o amonestación, siempre que el delito se hubiere cometido con circunstancias atenuantes y sin concurrir la agravante de reincidencia.
Artículo 58. Cuando el delincuente cayere en locura o imbecilidad después de recaída sentencia firme condenatoria, se procederá como lo dispone el artículo 62 en su aparte final, y si recobrara la razón, cumplirá el tiempo de pena que aún estuviere pendiente, descontado el de la enfermedad.
Artículo 59. La pena que debe sufrir una mujer condenada a prisión si, hecho el cómputo de la detención, no hubiere de exceder los seis meses, se conmutara en arresto por el mismo tiempo, y la de arresto en iguales condiciones, en la de confinamiento.
TITULO
V
De la responsabilidad penal y de las circunstancias
que la excluyen, atenúan o agravan
Artículo 60. La ignorancia de la ley no excusa ningún delito ni falta.
Artículo
61. Nadie puede ser castigado como reo de delito no habiendo tenido la
intención de realizar el hecho que lo constituye, excepto cuando
la ley se lo atribuye como consecuencia de su acción u omisión.
El que incurra en faltas, responde de su propia acción u omisión,
aunque no se demuestre que haya querido cometer una infracción
de la ley.
La acción u omisión penada por la Ley se presumirá
voluntaria, a no ser que conste lo contrario.
Artículo
62. No es punible el que ejecuta la acción hallándose dormido
o en estado de enfermedad mental suficiente para privarlo de la conciencia
o de la libertad de sus actos.
Sin embargo, cuando el loco o demente hubiere ejecutado un hecho que equivalga
en un cuerdo a delito grave, el tribunal decretara la reclusión
en uno de los hospitales o establecimientos destinados a esta clase de
enfermos, del cual no podrá salir sin previa autorización
del mismo Tribunal. Si el delito no fuere grave o si no es el establecimiento
adecuado, será entregado a su familia, bajo fianza de custodia,
a menos que ella no quiera recibirlo.
Artículo
63. Cuando el estado mental indicado en el artículo anterior sea
tal que atenúe en alto grado la responsabilidad, sin excluirla
totalmente, la pena establecida para el delito o falta se rebajara conforme
a las siguientes reglas:
1°. En lugar de la de presidio, se aplicara la de prisión,
disminuida entre dos tercios y la mitad.
2°. En lugar de la prisión, se aplicara la de arresto, con
la disminución indicada.
3°. Las otras penas divisibles se aplicaran rebajadas por mitad.
Artículo 64. Si el estado de perturbación mental del encausado en el momento del delito proviniere de embriaguez, se seguirán las reglas siguientes:
1°.
Si se probare que, con el fin de facilitarse la perpetración del
delito, o preparar una excusa, el acusado había hecho uso del licor,
se aumentara la pena que debiera aplicársele de un quinto a un
tercio, con tal que la totalidad no exceda del maximum fijado por la ley
a este genero de pena. Si la pena que debiere imponérsele fuere
la de presidio, se mantendrá esta.
2°. Si resultare probado que el procesado sabia y era notorio entre
sus relaciones que la embriaguez le hacia provocador y pendenciero, se
le aplicaran sin atenuación las penas que para el delito cometido
establece este Código.
3°. Si no probada ninguna de las dos circunstancias de los dos números
anteriores, resultare demostrada la perturbación mental por causa
de la embriaguez, las penas se reducirán a los dos tercios, sustituyéndose
la prisión al presidio.
4°. Si la embriaguez fuere habitual, la pena corporal que deba sufrirse
podrá mandarse cumplir en un establecimiento especial de corrección.
5°. Si la embriaguez fuere enteramente casual o excepcional, que no
tenga precedente, las penas en que haya incurrido el encausado se reducirán
de la mitad a un cuarto, en su duración, sustituyéndose
la pena de presidio con la de prisión.
Artículo
65. No es punible:
1°. El que obra en cumplimiento de un deber o en el ejercicio legítimo
de un derecho, autoridad, oficio o cargo, sin traspasar los limites legales.
2°. El que obra en virtud de obediencia legitima y debida. En este
caso, si el hecho ejecutado constituye delito o falta, la pena correspondiente
se le impondrá al que resultare haber dado la orden ilegal.
3°. El que obra en defensa de propia persona o derecho, siempre que
concurran las circunstancias siguientes:
1ª. Agresión ilegitima por parte del que resulta ofendido
por el hecho.
2ª. Necesidad del medio empleado para impedirla o repelerla.
3ª. Falta de provocación suficiente de parte del que pretenda
haber obrado en defensa propia.
Se equipara a legitima defensa el hecho con el cual el agente, en el estado
de incertidumbre, temor o terror traspasa los límites de la defensa.
4ª. El que obra constreñido por la necesidad de salvar su
persona, o la de otro, de un peligro grave e inminente, al cual no haya
dado voluntariamente causa, y que no pueda evitar de otro modo.
Artículo 66. El que se traspasare los límites impuestos por la Ley en el caso del número 1 del artículo anterior, y por la autoridad que dio la orden en el caso del número 2 del mismo, y el que se excediere en la defensa, o en los medios empleados para salvarse del peligro grave e inminente, haciendo mas de lo necesario, será castigado con la pena correspondiente, disminuida desde uno a dos tercios. La pena pecuniaria se aplicara con disminución de la mitad.
Artículo 67. El que cometa el hecho punible en un momento de arrebato o de intenso dolor, determinado por injusta provocación, será castigado, salvo disposición especial, con la pena correspondiente disminuida desde un tercio hasta la mitad, según la gravedad de la provocación.
Artículo 68. Cuando alguno por error, o por algún otro accidente, cometa un delito en perjuicio de persona distinta de aquella contra quien había dirigido su acción, no se le imputaran las circunstancias agravantes que dimanen de la categoría del ofendido o lesionado o de sus nexos con este, pero si las que habrían disminuido la pena del hecho si lo hubiera cometido en perjuicio de la persona contra quien se dirigió su acción.
Artículo
69. No es punible: el menor de doce años, en ningún caso,
ni el mayor de doce y menor de quince años, a menos que aparezca
que obro con discernimiento.
El Tribunal tomará las medidas que considere oportunas respecto
a la educación del menor irresponsable, el cual será mantenido
en adecuado establecimiento de educación o en casa de familia de
responsabilidad.
Artículo 70. Si el mayor de doce años y menor de quince fuere declarado responsable, la pena correspondiente al hecho punible se convertirá en arresto, si fuere de presidio o de prisión, con disminución de la mitad; así mismo se disminuirán por mitad las otras penas y todas las que estuviere sufriendo cesarán al cumplir los veintiún años.
Artículo 71. El que cometiere un hecho punible siendo mayor de quince años, pero menor de dieciocho, será castigado con la pena correspondiente, disminuida en una tercera parte.
Artículo 72. No se procederá en ningún caso contra el sordomudo que al cometer el hecho punible no hubiere cumplido los quince años; pero si fuere mayor de esta edad y menor de dieciocho años, se aplicaran las disposiciones del artículo anterior, si obra con discernimiento; si no, se le declarara irresponsable, pero el Tribunal dictara las medidas que estime conducentes respecto a su educación hasta que cumpla los veintiún años.
Artículo 73. No es punible el que se incurra en alguna omisión hallándose impedido por causa legitima o insuperable.
Artículo
74. Se consideraran circunstancias atenuantes que, salvo disposiciones
especiales de la ley, no dan lugar a rebaja especial de pena, sino a que
se las tome en cuenta para aplicar ‚esta en menos del termino medio,
pero sin bajar del límite inferior de la que al respectivo hecho
punible asigne la ley, las siguientes:
1°. Ser el reo menor de veintiún años y mayor de dieciocho
cuando cometió el delito.
2°. No haber tenido el culpable la intención de causar un mal
de tanta gravedad como el que produjo.
3°. Haber precedido injuria o amenaza de parte del ofendido, cuando
no sea de tal gravedad que de lugar a la aplicación del artículo
67.
4°. Cualquier otra circunstancia de igual entidad que a juicio del
Tribunal aminore la gravedad del hecho.
Artículo 75. Al que ejecuta un hecho punible, siendo mayor de setenta años, no se le impondrá pena de presidio, sino que en lugar de esta y de la prisión se aplicara la de arresto que no excederá de cuatro años.
Artículo 76. En el caso del artículo anterior pueden disponerse las mismas medidas previstas en el aparte final del artículo 62, en lugar de aplicarse la pena de arresto o aún después que este se estuviere cumpliendo.
Artículo
77. Son circunstancias agravantes de todo hecho punible las siguientes:
1°. Ejecutarlo con alevosía. Hay alevosía cuando el
culpable obra a traición o sobre seguro.
2°. Ejecutarlo mediante precio, recompensa o promesa.
3°. Cometerlo por medio de inundación, incendio, veneno, explosión,
varamiento de nave, avería causada de propósito, descarrilamiento
de locomotora o por medio del uso de otro artificio que pueda ocasionar
grandes estragos.
4°. Aumentar deliberadamente el mal del hecho, causando otros males
innecesarios para su ejecución.
5°. Obrar con premeditación conocida.
6°. Emplear astucia, fraude o disfraz.
7°. Emplear medios o hacer concurrir circunstancias que añadan
la ignominia a los efectos propios del delito.
8°. Abusar de la superioridad del sexo, de la fuerza, de las armas,
de la autoridad o emplear cualquier otro medio que debilite la defensa
del ofendido.
9°. Obrar con abuso de confianza.
10°. Cometer el hecho punible aprovechándose del incendio,
naufragio, inundación u otra calamidad semejante.
11°. Ejecutarlo con armas o en unión de otras personas que
aseguren o proporcionen la impunidad.
12°. Ejecutarlo en despoblado o de noche. Esta circunstancia la estimaran
los Tribunales atendiendo a las del delincuente y a los efectos del delito.
13°. Ejecutarlo en desprecio o en ofensa de la autoridad pública
o donde esta se halle ejerciendo sus funciones.
14°. Ejecutarlo con ofensa o desprecio del respeto que por su dignidad,
edad o sexo mereciere el ofendido, o en su morada, cuando este no haya
provocado el suceso.
15°. Ejecutarlo con escalamiento. Hay escalamiento cuando se entra
por vía que no es la destinada al efecto.
16°. Ejecutarlo con rompimiento de pared, techo o pavimento o con
fractura, entendiéndose por esta toda fuerza, rotura, descomposición,
demolición, derribo o agujeramiento de paredes, terrenos o pavimentos,
puertas, ventanas, cerraduras, candados u otros utensilios o instrumentos
que sirvan para cerrar o impedir el paso o la entrada y de toda especie
de cerraduras, sean las que fueren.
17°. Ser agraviado cónyuge del ofensor, o su ascendiente o
hermano legítimo, natural o adoptivo; o cónyuge de estos;
o ascendientes, descendientes o hermano legítimo de su cónyuge;
o su pupilo, discípulo, amigo intimo o bienhechor.
18°. Que el autor, con ocasión de ejecutar el hecho y para
prepararse a perpetrarlo, se hubiere embriagado deliberadamente, conforme
se establece en la regla 1 del artículo 64.
19°. Ser vago el culpable.
20°. Ser por carácter pendenciero.
Artículo 78. Las circunstancias enumeradas en el artículo anterior se tendrán en cuenta para el calculo de la pena que ordena el artículo 37 en su primera parte, pero pueden dar lugar a la aplicación del maximum y también a un aumento excepcional que exceda al extremo superior de los dos que al delito asigne la ley, cuando esta misma disponga especialmente que en la concurrencia de alguna o algunas de dichas circunstanciases se imponga una pena en su maximum o se la aumente en una cuarta parte.
Artículo 79. No producirán el efecto de aumentar la pena las circunstancias agravantes que por si misma constituyen un delito especialmente penado por la ley, expresado al describirlo o penarlo, ni aquellas de tal manera inherentes al delito, que, sin su concurrencia, no pudiera cometerse.
TITULO
VI
De la tentativa y del delito frustrado
Artículo
80. Son punibles, además del delito consumado y de la falta, la
tentativa de delito y del delito frustrado.
Hay tentativa cuando, con el objeto de cometer un delito, ha comenzado
alguien su ejecución por medios apropiados y no ha realizado todo
lo que es necesario a la consumación del mismo, por causas independientes
de su voluntad.
Hay delito frustrado cuando alguien ha realizado, con el objeto de cometer
un delito, todo lo que es necesario para consumarlo y, sin embargo, no
lo ha logrado por circunstancias independientes de su voluntad.
Artículo 81. Si voluntariamente desiste el agente de continuar en la tentativa, solo incurre en pena cuando los actos ya realizados constituyan, de por si, otro u otros delitos o faltas.
Artículo 82. En el delito frustrado se rebajara la tercera parte de la pena que hubiere debido imponerse por el delito consumado, atendidas todas las circunstancias; y en la tentativa del mismo delito, se rebajara de la mitad a las dos terceras partes, salvo en uno y otro caso, disposiciones especiales.
TITULO
VII
De la concurrencia de varias personas en un mismo hecho Punible
Artículo 83. Cuando varias personas concurren a la ejecución de un hecho punible, cada uno de los perpetradores y de los cooperadores inmediatos queda sujeto a la pena correspondiente al hecho perpetrado. En la misma pena incurre el que ha determinado a otro a cometer el hecho.
Artículo
84. Incurren en la pena correspondiente al respectivo hecho punible, rebajada
por mitad, los que en el hayan participado de cualquiera de los siguientes
modos:
1°. Excitando o reforzando la resolución de perpetrarlo o prometiendo
asistencia y ayuda para después de cometido.
2°. Dando instrucciones o suministrando medios para realizarlo.
3°. Facilitando la perpetración del hecho o prestando asistencia
o auxilio para que se realice, antes de su ejecución o durante
ella. La disminución de pena prevista en este artículo no
tiene lugar, respecto del que se encontrare en algunos de los casos especificados,
cuando sin su concurso no se hubiera realizado el hecho.
Artículo
85. Las circunstancias agravantes o atenuantes inherentes a la persona
del delincuente o que consistieren en sus relaciones particulares con
el ofendido o en otra causa personal, servirán para atenuar o agravar
la responsabilidad solo de aquellos en quienes concurran.
Las que consistieren en la ejecución material del hecho o en los
medios empleados para realizarlo, servirán para agravar la responsabilidad
únicamente de los que tuvieron conocimiento de ellas en el momento
de la acción o en el de su cooperación para perpetrar el
delito.
TITULO
VIII
De la concurrencia de hechos punibles y de las penas aplicables
Artículo 86. Al culpable de dos o más delitos, cada uno de los cuales acarree pena de presidio, solo se le aplicara la correspondiente al hecho mas grave, pero con aumento de las dos terceras partes del tiempo correspondiente a la pena del otro u otros.
Artículo
87. Al culpable de uno o más delitos que merecieren penas de presidio
y de otro u otros que acarreen penas de prisión, arresto, relegación
a colonia penitenciaria, confinamiento, expulsión del espacio geográfico
de la República, o multa, se le convertirán estas en la
de presidio y se le aplicara solo la pena de esta especie correspondiente
al delito mas grave, pero con el aumento de las dos terceras partes de
la otra u otras penas de presidio en que hubiere incurrido por los demás
delitos y de las dos terceras partes también del tiempo que resulte
la conversión de las otras penas indicadas en la de presidio.
La conversión se hará computando un día de presidio
por dos de prisión, por tres de arresto, por cuatro de relegación
a colonia penitenciaria, por cinco de confinamiento o expulsión
del espacio geográfico de la Republica, y por sesenta bolívares
de multa.
Artículo 88. Al culpable de dos o más delitos cada uno de los cuales acarree pena de prisión, solo se le aplicara la pena correspondiente al mas grave, pero con el aumento de la mitad del tiempo correspondiente a la pena del otro u otros.
Artículo
89. Al culpable de uno o más delitos que merecieren pena de prisión
y de otro u otros que acarreen penas de arresto, relegación a colonia
penitenciaria, confinamiento, expulsión del espacio geográfico
de la República o multa, se le convertirán estas en la de
prisión y se le aplicara solo la pena de esta especie que mereciere
por el hecho mas grave, pero con aumento de la mitad del tiempo correspondiente
a la otra u otras penas de prisión en que hubiere incurrido y de
la mitad también del tiempo que resulte de la conversión
de las otras penas indicadas en la de prisión.
La conversión se hará computando un día de prisión
por dos de arresto, por tres de relegación a colonia penitenciaria,
confinamiento o expulsión del espacio geográfico de la República
y por treinta bolívares de multa.
Artículo 90. Al culpable de dos o más hechos punibles, cada uno de los cuales acarree pena de arresto, solo se le castigara con la pena correspondiente al mas grave; pero aumentada en la tercera parte del tiempo correspondiente a la pena del otro u otros.
Artículo
91. Al culpable de uno o más hechos punibles que merecieren pena
de arresto y de otro u otros que acarrean penas de relegación a
colonia penitenciaria, confinamiento, expulsión del espacio geográfico
de la República o multa, se le convertirán ‚estas
en la de arresto y se le aplicara solo la pena del hecho mas grave que
la mereciere, pero con aumento de la tercera parte de la otra u otras
penas de arresto en que hubiere incurrido y de la tercera parte también
del tiempo que resulte de la conversión de las otras penas indicadas
en la de arresto.
La conversión se hará computando un día de arresto
por dos de relegación a colonia penitenciaria, confinamiento o
expulsión del espacio geográfico de la República,
y por quince bolívares de multa.
Artículo 92. Al culpable de dos o más hechos punibles que merecieren penas de relegación a colonia penitenciaria, confinamiento o expulsión del espacio geográfico de la República, se le aplicara la primera con aumento de una cuarta parte del tiempo correspondiente a la otra u otras. En los mismos términos se aplicara la de confinamiento, si con ellas solo concurriere la de expulsión del territorio de la República.
Artículo
93. Cuando la pena de multa concurriere con la de relegación a
colonia penitenciaria, confinamiento o expulsión del territorio
de la República, no se aplicara aquella sino que se la convertirá
en la de estas que le sea concurrente y la cual se impondrá entonces
con el aumento del tiempo correspondiente a la multa.
La conversión se hará a razón de un día de
relegación a colonia Penitenciaria, de confinamiento o de expulsión
del espacio geográfico de la Republica, por diez bolívares
de multa.
Artículo 94. En ningún caso excederá del límite máximo de treinta años la pena restrictiva de libertad que se imponga conforme a la Ley.
Artículo 95. La duración de las penas accesorias se calculara según el monto de la pena principal única que se imponga de conformidad con los artículos anteriores.
Artículo 96. Al culpable de dos o más hechos punibles que acarreen sendas penas de multa, se le aplicaran todas, pero nunca mas de veinte mil bolívares si se trata de delitos, ni de tres mil bolívares si se trata de faltas.
Artículo 97. Las reglas contenidas en los anteriores artículos se aplicaran al caso en que, después de una sentencia condenatoria, haya de ser juzgada la misma persona por otro hecho punible cometido antes de la condena o después de ésta, pero mientras este cumpliéndola. Mas, sí la pena se hubiere cumplido o se hubiere extinguido la condena antes que la nueva sea ejecutable, se castigara el nuevo hecho punible con la pena que le corresponda.
Artículo 98. El que con un mismo hecho viole varias disposiciones legales, será castigado con arreglo a la disposición que establece la pena mas grave.
Artículo 99. Se consideraran como un solo hecho punible las varias violaciones de la misma disposición legal, aunque haya sido cometidas en diferentes fechas, siempre que se hayan realizado con actos ejecutivos de la misma resolución; pero se aumentara la pena de una sexta parte a la mitad.
TITULO
IX
De la reincidencia
Artículo
100. El que después de una sentencia condenatoria y antes de los
diez años de haberla cumplido o de haberse extinguido la condena,
cometiere otro hecho punible, será castigado por este con pena
comprendida entre el termino medio y maximum de la que le asigne la ley.
Si el nuevo hecho punible es de la misma índole que el anteriormente
perpetrado, se aplicara la pena correspondiente con aumento de una cuarta
parte.
Artículo 101. El que después de dos o más sentencias condenatorias a pena corporal, incurriere en hecho punible que la merezca de la misma especie y sea de la misma índole, en el termina indicado en el Artículo anterior, será castigado con la pena correspondiente al nuevo hecho aumentada en la mitad.
Artículo 102. Para los efectos de la ley penal, se consideran como delitos de la misma índole no solo los que violan la propia disposición legal, sino también los comprendidos bajo el mote del mismo Titulo de este Código y aun aquellos que, comprendidos en Títulos diferentes, tengan afinidad en sus móviles o consecuencias.
TITULO
X
De la extinción de la acción penal y de la pena
Artículo 103. La muerte del procesado extingue la acción penal. La muerte del reo extingue también la pena, aun la pecuniaria impuesta y no satisfecha y todas las consecuencias penales de la misma, pero no impide la confiscación de los objetos o instrumentos con que se cometió el delito ni el pago de las costas procésales que se harán efectivas contra los herederos.
Artículo 104. La amnistía extingue la acción penal y hace cesar la ejecución de la condena y todas las consecuencias penales de la misma. El indulto o gracia que condona la pena la hace cesar con todas sus accesorias. Cuando el indulto se concede conmutando la pena impuesta por otra inferior, se cumplirá ésta con la accesorias que le correspondan.
Artículo 105. El cumplimiento de la condena extingue la responsabilidad criminal.
Artículo
106. En los hechos punibles para cuya averiguación y castigo es
menester instancia de parte, el perdón del ofendido extingue la
acción penal, pero no hace cesar la ejecución de la condena
sino en aquellos casos establecidos por la ley.
El perdón obtenido por uno de los reos alcanza también a
los demás El perdón no produce efecto respecto de quien
se niegue a aceptarlos.
Artículo 107. Ni la amnistía ni el indulto o gracia, ni el perdón de la parte ofendida dan derecho a la restitución de las armas o instrumentos confiscados, ni de las cantidades pagadas a titulo de multa o por costas procésales, pero no podrán cobrarse las cantidades que aun debiere el procesado.
Artículo
108. Salvo el caso en que la ley disponga otra cosa, la acción
penal prescribe así:
1°. Por quince años, si el delito mereciere pena de presidio
que exceda de diez años.
2°. Por diez años, si el delito mereciere pena de presidio
mayor de siete años, sin exceder de diez.
3°. Por siete años si el delito mereciere pena de presidio
de siete años o menos.
4°. Por cinco años, si el delito mereciere pena de prisión
de mas de tres años.
5°. Por tres años, si el delito mereciere pena de prisión,
de tres años o menos, arresto de mas de seis meses, relegación
a colonia penitenciaria, confinamiento o expulsión del espacio
geográfico de la República.
6°. Por un año, si el hecho punible solo acarreare arresto
por tiempo de uno a seis meses o multa mayor de ciento cincuenta bolívares
o suspensión de ejercicio de profesión, industria o arte.
7°. Por tres meses, si el hecho punible solo acarreare pena de multa
inferior a ciento cincuenta bolívares o arresto de menos de un
mes.
Artículo
109. Comenzara la prescripción: para los hechos punibles consumados,
desde el día de la perpetración; para las infracciones,
intentadas o fracasadas, desde el día en que se realizo el último
acto de la ejecución; y para las infracciones continuadas o permanentes,
desde el día en que ceso la continuación o permanencia del
hecho.
Si no pudiere promoverse o proseguirse la acción penal sino después
de autorización especial o después de resuelta una cuestión
prejudicial deferida a otro juicio, quedara en suspenso la prescripción
y no volverá a correr hasta el día en que se de la autorización
o se define la cuestión prejudicial.
Artículo
110. Se interrumpirá el curso de la prescripción de la acción
penal por el pronunciamiento de la sentencia siendo condenatoria, o por
la requisitoria que se libre contra el reo, si este se fugare.
Interrumpirán también la prescripción el auto de
detención o de citación para rendir indagatoria y las diligencias
procésales que le siga; pero si el juicio, sin culpa del reo, se
prolongare por un tiempo igual al de la prescripción aplicable
mas la mitad del mismo, se declarara Prescrita la acción penal.
Si establece la ley un termino de prescripción menor de un año,
quedara ella interrumpida por cualquier acto de procedimiento; pero si
en el termino de un año, contado desde el día en que comenzó
a correr la prescripción, no se dictare sentencia condenatoria,
se tendrá por prescrita la acción penal.
La prescripción interrumpida comenzara a correr nuevamente desde
el día de la interrupción.
La interrupción de la prescripción surte efectos para todos
los que han concurrido al hecho punible, aun cuando los actos que interrumpan
la prescripción no se refiere sino a uno.
Artículo 111. Cuando un condenado sea sometido por cualquier otro hecho punible a un nuevo juicio, se computara la prescripción según la pena que deberá imponerse en la nueva sentencia, cuando resulte inferior a la impuesta en la anterior.
Artículo
112. Las penas prescriben así:
1°. Las de presidio, prisión y arresto por un tiempo igual
al de la pena que haya de cumplirse, mas la mitad del mismo.
2°. Las de relegación a colonia penitenciaria, confinamiento
y expulsión del espacio geográfico de la República,
por un tiempo igual al de la condena, mas la tercera parte del tiempo.
3°. Las de suspensión de empleo o inhabilitación para
el ejercicio de profesión, industria o arte, por un tiempo igual
al de la condena, mas la cuarta parte del mismo.
4°. Las de multas en estos lapsos: las que no excedan de ciento cuarenta
bolívares, a los tres meses; y las que pasen de dicho límite,
a los seis meses; pero si fueren mayores de dos mil quinientos bolívares,
solo prescribirán al año.
5°. Las de amonestación o apercibimiento, a los seis meses.
Se entiende que la pena que haya de cumplirse, a que se refieren los números
1 y 2 de este artículo, es la que resulte según el cómputo
practicado por el Juez de la causa.
Cuando la sentencia firme impusiere penas a mas de un delito, el tiempo
para la prescripción se aumentara en una cuarta parte del designado
en este artículo para la respectiva pena.
El tiempo para la prescripción de la condena comenzara a correr
desde el día en que quedo firme la sentencia o desde el quebrantamiento
de la condena si hubiere esta comenzando a cumplirse; pero en el caso
de nueva prescripción, se computara en ella al reo el tiempo de
la condena sufrida.
Se interrumpirá esta prescripción, quedando sin efecto el
tiempo transcurrido, en el caso de que el reo se presente o sea habido,
y cuando cometiere un nuevo hecho punible de la misma índole antes
de completar el tiempo de la prescripción, sin perjuicio de que
esta pueda comenzar a correr de nuevo.
Si, en virtud de nueva disposición penal mas favorable al reo,
fuere menester revisar una sentencia condenatoria modificando la pena
impuesta, solo se tendrá en consideración, para los efectos
de la prescripción, la pena que proceda conforme a la nueva disposición
legal, la cual tendrá efecto retroactivo en todo lo que fuere en
beneficio del reo.
Tampoco se tomara en consideración, para los efectos de la prescripción
de la pena, la agravación que debiera aplicarse por quebrantamiento
de la respectiva condena.
TITULO
XI
De la responsabilidad civil, su extensión y efectos
Artículo
113. Toda persona responsable criminalmente de algún delito o falta,
lo es también civilmente.
La responsabilidad civil nacida de la penal no cesa porque se extingan
esta o la pena, sino que durar como las demás obligaciones civiles
con sujeción a las reglas del derecho civil.
Sin embargo, el perdón de la parte ofendida respecto a la acción
penal, produce la renuncia de la acción civil si no se ha hecho
reserva expresa.
Se prescribirá por diez años la acción civil que
proceda contra funcionarios públicos por hechos ejecutados en el
ejercicio del cargo.
Artículo
114. La exención de la responsabilidad penal declarada en el artículo
62 número 4 del artículo 65 y artículos 69, 72 y
73, no comprende la exención de la responsabilidad civil, la cual
se hará efectiva con sujeción a las reglas siguientes:
1°. Son responsables civilmente por los hechos que ejecuten los locos
o dementes y demás personas comprendidas en el artículo
62, sus padres o guardadores a menos que hagan constar que no hubo por
su parte culpa ni negligencia.
No existiendo estos o no teniendo bienes, responderán con los suyos
propios los autores del hecho salvo, salvo al beneficio de competencia
en la forma que establezca la ley civil.
2°. Son responsables civilmente las personas en cuyo favor se haya
precavido el mal, a proporción del beneficio que hubieren reportado.
Los Tribunales señalaran, según su prudente arbitrio, la
cuota proporcional de que cada interesado deba responder.
3°. Responderán con sus propios bienes los menores de quince
años que ejecuten el hecho penado por la ley, salvo el beneficio
de competencia.
Si no tuvieren bienes responderán sus padres o guardadores, a menos
que conste que no hubo por su parte culpa o negligencia. La misma regla
se observará respecto al sordomudo irresponsable criminalmente.
4°. En el caso del artículo 73 responderán civilmente
los que hubieren causado la omisión y en su defecto los que hubieren
incurrido en ella, salvo respecto a los últimos, el beneficio de
competencia.
Artículo 115. Las demás personas exentas de responsabilidad criminal lo están también de responsabilidad civil.
Artículo 116. Son responsables civilmente, en defecto de los que lo sean criminalmente, los posaderos, dueños de casas de ventas de víveres o licores, y cualesquiera otras personas o empresas, por los delitos que se cometieren en los establecimientos que dirijan, siempre que por su parte o la de sus dependientes haya habido infracción de los reglamentos de policía.
Artículo
117. Son además responsables subsidiariamente los posaderos o directores
de establecimientos o casas de huéspedes, de los efectos robados
a estos dentro de las mismas casas o establecimientos, o de su indemnización,
siempre que los alojados hubieren dado conocimiento al mismo posadero,
o director o al que haga sus veces, del depósito de aquellos objetos
y además, hubieren observado las prevenciones que los dichos posaderos,
o a sus sustitutos, les hubieren hecho sobre cuidado y vigilancia de los
mismos.
Esta responsabilidad no tendrá lugar en caso de robo con violencia
hecha a las personas, a no ser que este haya sido ejecutado por los dependientes
de la casa.
La misma responsabilidad subsidiaria y con las mismas condiciones, toca
a los capitanes o patrones de embarcaciones mercantes o de transporte,
por el robo de los efectos de los pasajeros puestos a bordo de ellas,
salvo que lo que se dice en el párrafo anterior de los dependientes,
se entiende aquí de los empleados subalternos del buque.
Artículo
118. Son también responsables subsidiariamente los maestros y las
personas dedicadas a cualquier género de industria, por las faltas
o los delitos en que incurran sus discípulos, oficiales o aprendices
en el desempeño de su obligación o servicio.
No incurren en esta responsabilidad si prueban que no han podido evitar
el hecho de sus discípulos, oficiales o aprendices.
Artículo
119. En caso de rebelión existe la solidaridad en la responsabilidad
civil derivada de los daños y expropiaciones causados por fuerzas
rebeldes.
Tal responsabilidad solidaria comprende a todos los que figuren en la
insurrección con el grado de general, aun cuando sea usurpado,
y cualquiera que sea el lugar de la República donde las fuerzas
rebeldes hayan causado el daño.
En cuanto a los rebeldes que hayan actuado con grados inferiores, aun
cuando sean usurpados, la solidaridad sólo existe por los daños
y depreciaciones que cause cualquier fuerza rebelde en el respectivo Estado,
Distrito Metropolitano de Caracas, Territorio o Dependencia Federal, donde
ellos hayan participado en la rebelión.
Se exceptúan únicamente de responsabilidad civil los soldados
reclutados por los rebeldes, o que al cometer el daño lo hubiesen
hecho en cumplimiento de ordenes superiores.
Artículo
120. La responsabilidad civil establecida en los artículos anteriores
comprende:
1°. La restitución.
2°. La reparación del daño causado.
3°. La indemnización de perjuicios.
Artículo
121. La restitución deberá hacerse de la misma cosa, siempre
que sea posible, con pago de los deterioros o menoscabos a regulación
del Tribunal.
La restitución debe hacerse aun cuando la cosa se halle en poder
de un tercero que la posea legalmente, salvo su repetición contra
quien corresponda.
No será aplicable esta disposición cuando el tercero haya
adquirido la cosa en la forma y con los requisitos establecidos por las
leyes para hacerla irreivindicable.
Si no fuere posible la restitución de la cosa, se reparará
la pérdida pagándose el valor de ella.
La reparación se hará valorando la entidad del daño
a regulación del tribunal, atendido el precio natural de la cosa,
siempre que fuere posible, y el grado de afección en que la tenga
el agraviado; y solo se exigirá cuando no haya lugar a la restitución.
Artículo
122. La indemnización de perjuicio comprenderá no solo los
que se hubiesen causado al agraviado, sino también los que se hubieren
irrogado por razón del delito, a su familia o a un tercero.
Los Tribunales regularán el importe de esta indemnización,
en los mismos términos prevenidos para la reparación del
daño en el artículo precedente.
Artículo
123. La obligación de restituir, reparar el daño o indemnizar
los perjuicios, se trasmite a los herederos del responsable, pero hasta
concurrencia del monto de la herencia, siempre que la acepten bajo beneficio
de inventario.
La acción para repetir la restitución, reparación
o indemnización, se transmite igualmente a los herederos del perjudicado.
Artículo 124. Si el hecho punible es imputable a varias personas, quedan éstas obligadas solidariamente por el daño causado.
Artículo 125. El que por título lucrativo participe de los efectos de un delito o falta, esta obligado al resarcimiento hasta la cuantía en que hubiere participado.
Artículo 126. Los condenados como responsables criminalmente lo serán también en la propia sentencia, en todo caso a la restitución de la cosa ajena o a su valor; en las costas procésales y en las indemnización de perjuicios, en caso de constituirse el agraviado en acusador y parte civil.
Artículo 127. En caso de que la responsabilidad civil haya de reclamarse contra una persona distinta de la que cometió el hecho no podrá hacerse efectiva sino en juicio separado en que ella intervenga.
LIBRO
SEGUNDO
De las diversas especies de delito
TITULO
I
De los delitos contra la independencia y la seguridad de la
Nación
CAPITULO
I
De la traición a la Patria y otros delitos contra ésta
Artículo 128. Cualquiera que, de acuerdo con una Nación extranjera o con enemigos exteriores, conspire contra la integridad del territorio de la patria o contra sus instituciones republicanas, o la hostilice por cualquier medio para alguno de estos fines, será castigado con la pena de presidio de veinte a treinta años.
Artículo
129. El que dentro o fuera de Venezuela, sin complicidad con otra Nación,
atente por si solo contra la independencia o la integridad del espacio
geográfico de la República, será castigado con la
pena de presidio de veinte a veintiséis años.
Con la misma pena será castigado quien solicite, gestione o impetre,
en cualquier forma, la intervención de un Gobierno extranjero para
derrocar al gobierno venezolano.
Artículo 130. Cualquiera que, en tiempo de guerra de alguna Nación extranjera con Venezuela, aparezca sublevado en armas contra el Gobierno legítimo de la República, y no las deponga a la primera intimación de la autoridad pública, será castigado con la pena de presidio de dieciocho a veinticinco años.
Artículo 131. Cualquiera que, dentro o fuera del territorio nacional, y a tiempo que Venezuela se halle amenazada de guerra extranjera, favorezca, facilite o ayude directa o indirectamente, con revueltas intestinas, o por medio de actos de perturbación del orden público, las miras, planes o propósitos de los enemigos extraños y no se aparte de aquellas revueltas, ni se retraiga de dichos actos a la primera intimación de la autoridad pública o por propia o espontánea deliberación, será castigado con presidio de doce a veinticuatro años.
Artículo
132. Cualquiera que, dentro o fuera del territorio nacional, conspire
para destruir la forma política republicana que se ha dado la Nación
será castigado con presidio de ocho a dieciséis años.
En la misma pena incurrirá el venezolano que solicitare la intervención
extranjera en los asuntos de la política interior de Venezuela,
o pidiere su concurso para trastornar la paz de la República o
que ante sus funcionarios, o por publicaciones hechas en la prensa extranjera,
incitare a la guerra civil en la República o difamare a su Presidente
o ultrajare al Representante diplomático o a los funcionarios consulares
de Venezuela, por razón de sus funciones, en el país donde
se cometiere el hecho.
Artículo 133. Cualquiera que de la manera expresada en el artículo 128, estorbe o impida, enerve o disminuya la acción del Gobierno Nacional o de los Estados para la defensa nacional, sin atender ni respetar las intimaciones de la autoridad pública, será castigado con presidio de cinco a diez años.
Artículo
134. Cualquiera que indebidamente y con perjuicio de la República,
haya revelado los secretos políticos o militares concernientes
a la seguridad de Venezuela, bien sea comunicado o publicando los documentos,
datos, dibujos, planos u otras informaciones relativas al material, fortificaciones
u operaciones militares, bien sea diafanizando de otra manera su conocimiento,
será castigado con presidio de siete a diez años.
La pena será de ocho a doce años si los secretos se han
revelado a una Nación que este en guerra con Venezuela o a los
Agentes de dicha Nación, o también si el hecho ha causado
la perturbación de las relaciones amistosas de la República
con otro gobierno.
La pena se aumentará con una tercera parte si el culpable tenia
los dibujos, planos o documentos, o había adquirido el conocimiento
de los secretos por razón de su empleo, cargo público o
funciones. También se aumentará la pena de la misma manera
si por fraude hurto o violencia se hubiere hecho la adquisición
de dicho conocimiento o de aquellos objetos.
Artículo 135. El que hubiere obtenido la revelación de los secretos o se los hubiere procurado por cualquier medio ilegitimo, será castigado con las penas establecidas en el artículo anterior, y conforme a las distinciones que en el se hacen.
Artículo 136. Si los secretos especificados en el artículo 134 se han divulgado por efecto de la negligencia o imprudencia de los que, en razón de su empleo, estaban en posesión de los dibujos, planos o documentos, o tenían conocimiento de los secretos, los culpables serán castigados con prisión de cuarenta y cinco días a nueve meses.
Artículo
137. Cualquiera que, indebidamente, haya levantado los planos de las fortificaciones,
naves o aeronaves de guerra, establecimientos vías u obras militares,
o que con tal objeto se hubiere introducido, clandestinamente o con engaño,
en los lugares prohibidos al acceso público por la autoridad militar,
será castigado, con prisión de tres a quince meses.
El solo hecho de introducirse con engaño o clandestinamente en
los mencionados lugares, merece pena de prisión que puede ser de
uno hasta tres meses.
Artículo 138. El individuo que, encargado por el Gobierno de la República para tratar de negocios de Venezuela con un Gobierno extranjero, traicione su mandato perjudicando los intereses públicos, será castigado con presidio de seis a doce años.
Artículo 139. Las penas determinadas por los artículos 128 y siguientes, se aplicaran también si el delito se ha cometido con perjuicio de una Nación aliada con Venezuela para la guerra y en el Curso de esta.
Artículo 140. El Venezolano o extranjero residente en la República, que en tiempo de guerra facilite directa o indirectamente a la Nación enemiga o a sus agentes, dinero, provisiones de boca o elementos de guerra que puedan emplearse en perjuicio de Venezuela, será castigado con prisión de uno a cinco años.
Artículo 141. Cualquiera que por desprecio arrebatare, rompiere o destruyere en un lugar público o abierto al público, la bandera nacional u otro emblema de la República, será castigado con prisión de dos meses a un año. Si este delito se cometiere encontrándose la República empeñada en una guerra extranjera, la prisión será de trece meses a dos años.
Artículo 142. El venezolano que acepte honores, pensiones u otras dádivas de alguna Nación que se halle en guerra con Venezuela, será castigado con presidio de seis a doce años.
Artículo 143. En multa de cien a mil bolívares incurrirán los empleados públicos que, sin llenar el requisito impuesto en el ordinal 13 del artículo 187 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, admitan dádivas, cargos, honores y recompensas de Naciones extranjeras.
CAPITULO
II
De los delitos contra los Poderes Nacionales y de los Estados
Artículo
144. Serán castigados con presidio de doce a veinticuatro años:
1°. Los que se alcen públicamente, en actitud hostil, contra
el Gobierno legítimamente constituido o elegido, para deponerlo
o impedirle tomar posesión del mando.
2°. Los que, sin el objeto de cambiar la forma política republicana
que se ha dado la Nación, conspiren o se alcen para cambiar violentamente
la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
En la mitad de la pena referida incurrirán los que cometen los
actos a que se refieren los números anteriores, con respecto a
los Gobernadores de los Estados, los Consejos Legislativos de los Estados
y las Constituciones de los Estados; y en la tercera parte de dicha pena,
los que se cometieren contra los Alcaldes de los Municipios.
3°. Los que promuevan la guerra civil entre la República y
los Estados o entre estos.
Artículo 145. Cualquiera que, sin autorización del Gobierno Nacional, haga levas o arme venezolanos o extranjeros en el espacio geográfico de la República para ponerlos al servicio de otra Nación será castigado con arresto en Fortaleza o Cárcel Política por tiempo de seis meses a dos años. La pena será de uno a tres años, si entre los reclutados hay alguno que pertenezca al Ejercito.
Artículo 146. Cualquiera que ejecute algún acto que tenga por objeto hacer tomar las armas a los habitantes de la República contra los Poderes Públicos de la Nación, será castigado con presidio de tres a seis años. Cuando los actos de que se trata en este artículo se cometieren con respecto a alguno de los Estados de la República, las penas que se establecen se reducirán a la mitad de las indicadas en el propio Artículo.
Artículo 147. El que, sin estar autorizado por la ley ni por orden del Gobierno, tome el mando de tropas, plazas, fortalezas, puestos militares, puertos, poblaciones o buques o aeronaves de guerra, será castigado con arresto en Fortaleza o Cárcel Política, por tiempo de treinta meses a cinco años.
Artículo
148. El que ofendiere de palabra o por escrito, o de cualquier otra manera
irrespetare al Presidente de la República o a quien este haciendo
sus veces, será castigado con prisión de seis a treinta
meses, si la ofensa fuere grave y con la mitad de esta pena, si fuere
leve.
La pena se aumentará en una tercera parte si la ofensa se hubiere
hecho públicamente.
Parágrafo Único.- Si la ofensa fuere contra el Presidente
de alguna de las Cámaras Legislativas o el Presidente del Tribunal
Supremo de justicia, la pena será de cuatro meses a dos años,
cuando la ofensa fuere grave y con la mitad de esta pena, cuando fuere
leve.
Artículo 149. Cuando los hechos especificados en el artículo precedente, se efectuaren contra el Gobernador de alguno de los Estados, o contra los Ministros del Despacho, Vicepresidente Ejecutivo de la República, Alcalde Mayor del Distrito Metropolitano de Caracas, Magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, los Presidentes de los consejos Legislativos de los Estados y los Jueces Superiores, o contra la persona que este haciendo sus veces, la pena indicada en dicho artículo se reducirá a su mitad, y a su tercera parte si se trata de los Alcaldes de los Municipios.
Artículo
150. Cualquiera que vilipendiare públicamente a la Asamblea Nacional,
al Tribunal Supremo de Justicia o al Gabinete o Consejo de Ministros,
así como a alguno de los Consejos Legislativos de los Estados o
algunos de los Tribunales Superiores, será castigado con prisión
de quince días a diez meses.
En la mitad de dicha pena incurrirán los que cometieren los hechos
a que se refiere este artículo, con respecto a los Consejos Municipales.
La pena se aumentará proporcionalmente en la mitad, si la ofensa
se hubiere cometido hallándose las expresadas Corporaciones en
ejercicio de sus funciones oficiales.
Artículo 151. Corresponde a los Tribunales de Justicia determinar sobre la gravedad o lenidad de las ofensas a que se refieren los artículos 148, 149 y 150.
Artículo 152. El enjuiciamiento por los hechos de que hablan los artículos precedentes no se hace lugar sino mediante requerimiento de la persona o cuerpo ofendido, hecho por conducto del Representante del Ministerio Público, ante el Juez competente.
CAPITULO
III
De los delitos contra el derecho internacional
Artículo
153. Los venezolanos o extranjeros que cometan actos de piratería
serán castigados con presidio de diez a quince años.
Incurren en este delito los que rigiendo o tripulando un buque no perteneciente
a la Marina de Guerra de ninguna Nación, ni provisto de patente
de corso debidamente expendida, o haciendo parte de un cuerpo armado que
ande a su bordo, ataquen naves o cometan depredaciones en ellas o en los
lugares de la costa donde arriben, o se declaren en rebelión contra
el Gobierno de la República.
Artículo
154. Los venezolanos o extranjeros que en Venezuela recluten gente o acopien
armas, o formen juntas o preparen expediciones o salgan de espacio geográfico
de la República en actitud hostil para acometer o invadir el de
una Nación amiga o neutral, serán castigados con pena de
tres a seis años de arresto en Fortaleza o Cárcel Política.
En la misma pena determinada en este artículo incurren los venezolanos
o extranjeros que en Venezuela construyan buques, los armen en guerra
o aumenten sus fuerzas o pertrechos, su dotación o el número
de sus marineros para hacer la guerra a una nación con la cual
este en paz la República.
Artículo
155. Las penas fijadas en el artículo que antecede, se aumentarán
en una tercera parte si los actos hostiles contra la Nación amiga
o neutral, han expuesto a Venezuela al peligro de una guerra internacional
o han hecho romper las relaciones amistosas del Gobierno de República
con de aquella Nación.
Se aplicarán dobladas las susodichas penas si por consecuencia
de los actos mencionados, se le ha declarado la guerra a la Republica.
Artículo
156. Incurren en pena de arresto en Fortaleza o Cárcel Política
por tiempo de uno a cuatro años:
1°. Los venezolanos o extranjeros que, durante una guerra de Venezuela
contra otra Nación, quebranten las treguas o armisticios o los
principios que observan los pueblos civilizados en la guerra, como el
respeto debido a los prisioneros, a los no combatientes, a la bandera
blanca, a los parlamentarios, a la Cruz Roja y otros casos semejantes,
sin perjuicio de lo que dispongan las leyes militares, que se aplicarán
especialmente en todo lo que a éste respecto ordenen.
2°. Los venezolanos o extranjeros que, con actos de hostilidad contra
uno de los beligerantes, cometidos dentro del espacio geográfico
de la República, quebranten la neutralidad de ésta en caso
de guerra entre naciones extrañas.
3°. Los venezolanos o extranjeros que violen las Convenciones o Tratados
celebrados por la República, de un modo que comprometa la responsabilidad
de ésta.
Artículo 157. Los venezolanos o extranjeros que contra la prohibición de las leyes, decretos o mandamientos de las autoridades de una Nación amiga o neutral, entren en ella por la fuerza o clandestinamente partiendo del territorio de Venezuela, serán castigados con pena de expulsión del espacio geográfico de la República por tiempo de dos a cinco años.
Artículo
158. Cualquiera que cometa un delito en el espacio geográfico de
la República contra el Jefe o Primer Magistrado de una Nación
extranjera, incurrirá en la pena aplicable al hecho cometido con
un aumento de una sexta a una tercera parte.
Si se tratara de un acto contra la vida, la seguridad o la libertad individual
de dicho personaje, la agravación de la pena, de conformidad con
la disposición anterior, no podrá ser menor de tres años
de prisión.
En los demás casos la pena corporal no podrá ser menor de
sesenta días, ni la pena pecuniaria inferior a doscientos cincuenta
bolívares.
Si el hecho punible fuere de los que no permiten procedimiento de oficio,
el juicio no se hará lugar sino a instancia del Gobierno extranjero.
Artículo 159. Cualquiera que por acto de menosprecio a una Potencia extranjera, arrebate, rompa o destruya la bandera o cualquier otro emblema de dicha Nación, será castigado con arresto en Fortaleza o Cárcel Política por tiempo de uno a seis meses. El enjuiciamiento no se hará lugar sino a instancia del Gobierno extranjero.
Artículo 160. En los casos de delitos cometidos contra los Representantes de Potencias extranjeras acreditadas cerca del gobierno de Venezuela, en razón de sus funciones, se aplicaran las penas establecidas para los mismos hechos cometidos contra los funcionarios públicos venezolanos, por razón de sus funciones. Si se tratare de ofensas cometidas, el enjuiciamiento no podrá hacerse lugar sino mediante la instancia correspondiente de la parte agraviada.
CAPITULO
IV
Disposiciones comunes a los Capítulos precedentes
Artículo 161. Cualquiera que para cometer alguno de los delitos previstos en los artículos 131,144 y 146, se valga de fuerza armada o ejerza en ella mando superior o atribuciones especiales, será castigado con arresto en Fortaleza o Cárcel Política por tiempo de cinco a siete años.
Artículo 162. Cualquiera que fuera de los casos previstos en el artículo 84, proporcione voluntariamente amparo o asistencia, facilite recurso a la fuerza armada de que se hable en el artículo precedente, o de algún modo favoreciere sus operaciones, será castigado con arresto en Fortaleza o Cárcel Política por tiempo de tres a treinta meses.
Artículo
163.Estarán exentos de la pena señalada a los actos previstos
en los dos artículos precedentes:
1°. Los que antes de toda medida de autoridad o de la fuerza pública,
o inmediatamente después, hayan disuelto la gente armada o impedido
que ésta cometiese el delito para el cual se había reunido.
2°. Los que no habiendo participado en la formación o en el
mando de la gente armada, consintieren antes o inmediatamente después
de dicha medida, en retirarse sin resistencia entregando o abandonando
sus armas.
3°. Los soldados reclutados por las fuerzas rebeldes.
Artículo
164. Cuando varias personas han concertado o intentado, por medios determinados,
cometer alguno de los delitos previstos en los artículos 128, 144
y 146 y primera parte del artículo 158, cada una de ellas será
castigada como sigue:
1°. En los casos del artículo 128, con la pena de presidio
de seis a doce años.
2°. En el caso de los artículos 144, con la pena de presidio
de tres a seis años y en el caso del artículo 146, con presidio
de seis meses a un año.
3°. En el caso de primer aparte del artículo 158, con prisión
de uno a tres años.
Estarán
exentos de toda pena los que se retiren del complot antes de haberse dado
principio a la ejecución del delito y antes de que se inicie el
procedimiento judicial correspondiente.
El que, fuera de los casos previstos en los artículos 83 y 84 excitare
públicamente a cometer alguno de los delitos previstos en los artículos
128, 144 y 146, será castigado, solamente por ese hecho, con presidio
de uno a tres años en el caso del artículo 128 y con prisión
por igual tiempo en los casos de los otros dos artículos.
Artículo
165. Cuando en el curso de la ejecución de alguno de los delitos
previstos en el presente Título, el inculpado cometa otro delito
que merezca pena corporal, mayor de treinta meses, la pena que resultare
de la aplicación del Título VIII del Libro Primero, se aumentará
en una sexta parte.
Si el nuevo delito cometido, fuere el de homicidio o de lesiones, se seguirán
las reglas siguientes:
1°. Si tales delitos fueron cometidos por las fuerzas rebeldes en
acción de guerra, se aumentará en una mitad la Pena normalmente
señalada para su castigo.
2°. Los homicidios y lesiones cometidos por las fuerzas rebeldes no
en acción de guerra, se castigaran de conformidad con las disposiciones
de los Capítulos I, II y III, Título IX Libro Segundo del
presente Código.
3. Los homicidios y lesiones cometidos por las fuerzas del Gobierno se
castigarán conforme al Código Militar.
Artículo 166. La disposición del artículo precedente se aplicará también al que, para cometer alguno de los delitos previstos en el presente Titulo, invada algún edificio público o particular, o se apodere con violencia o engaño, de armas, municiones o víveres existentes en el lugar de la venta o depósito, aunque el hecho merezca una pena corporal menor de treinta meses.
TITULO
II
Delitos contra la libertad
CAPITULO
I
De los delitos contra las libertades políticas
Artículo
167. Cualquiera que, por medio de violencias, amenazas o tumultos, impida
o paralice, total o parcialmente, el ejercicio de cualquiera de los derechos
políticos, siempre que el hecho no este previsto por una disposición
especial de la ley, será castigado con arresto en Fortaleza o Cárcel
Política por tiempo de quince días a quince meses.
Si el culpable es un funcionario público y ha cometido el delito
con abuso de sus funciones, el arresto será de seis a treinta meses.
CAPITULO
II
De los delitos contra la libertad de cultos
Artículo
168. El que por ofender algún culto lícitamente establecido
o que se establezca en la República, impida o perturbe el ejercicio
de las funciones o ceremonias religiosas, será castigado con arresto
desde cinco hasta cuarenta y cinco días.
Si el hecho fuere acompañado de amenazas, violencias, ultrajes
o demostraciones de desprecio, el arresto será por tiempo de cuarenta
y cinco días a quince meses.
Artículo 169. El que por hostilidad contra algún culto establecido o que se establezca en la República, vilipendie a la persona que lo profese, será castigado, por acusación de la parte agraviada con prisión de uno hasta seis meses.
Artículo
170. El que por desprecio a un culto establecido o que se establezca en
la República, destruya, maltrate o desperfeccione de cualquier
manera, en un lugar público, las cosas destinadas a dicho culto;
y también el que violente o vilipendie a alguno de sus ministros,
será castigado con prisión de cuarenta y cinco días
a quince meses.
Si se trata de otro delito cometido contra el ministro de algún
culto en ejercicio de sus funciones o causa de estas, la pena fijada a
dicho delito se aumentará en una sexta parte.
Artículo 171. Cualquiera que en los lugares destinados al culto, o en los cementerios, deteriore, desperfeccione o afee los monumentos, pinturas, piedras, lápidas, inscripciones o túmulos, será castigado con arresto de uno a seis meses o multa de ciento cincuenta a mil quinientos bolívares.
Artículo 172. Cualquiera que cometa actos de profanación en el cadáver o en las cenizas de una persona y cualquiera que con un fin injurioso, o simplemente ilícito, sustrajere, fraudulentamente, el todo o parte de los despojos o restos mismos, o de alguna manera viole un túmulo o urna cineraria, será castigado con prisión de seis meses a tres años.
Artículo 173. Cualquiera que fuera de los casos antes indicados, profanare total o parcialmente, el cadáver de alguna persona, lo exhumare, sustrajere o se apoderare de sus restos, será castigado con prisión de tres a quince meses. Si el hecho se ha cometido por el administrador o celador de un cementerio o lugar de sepulturas, o por persona a la cual se hubiere confiado la guarda del cadáver o de los restos, la pena se aumentará en una tercera parte en el primer caso, y en una cuarta parte en el segundo.
CAPITULO
III
De los delitos contra la libertad individual
Artículo 174. Cualquiera que reduzca a esclavitud a alguna persona o la someta a una condición análoga, será castigado con presidio de seis a doce años. En igual pena incurrirán los que intervinieren en la trata de esclavos.
Artículo
175. Cualquiera que ilegítimamente haya privado a alguno de su
libertad personal será castigado con prisión de quince días
a treinta meses.
Si el culpable para cometer el delito o durante su comisión, hizo
uso de amenazas, sevicia o engaño, o si lo cometió por espíritu
de venganza o lucro, o con el fin o pretexto de religión, o si
secuestró la persona para ponerla al servicio militar de país
extranjero, la prisión será de dos a cuatro años.
Si el delito se ha cometido contra algún ascendiente o cónyuge,
contra algún miembro de la Asamblea Nacional; de los Consejos Legislativos
de los Estados, contra algún Magistrado del Tribunal Supremo de
justicia o contra cualquier otro Magistrado Público, por razón
de sus funciones, o si del hecho ha resultado algún perjuicio grave
para la persona, la salud o los bienes del agraviado, la pena de prisión
será de treinta meses a siete años.
Si el culpable, espontáneamente, ha puesto en libertad a la persona
antes de toda diligencia de enjuiciamiento, sin haber conseguido el fin
que se proponía ni haberle ocasionado daño alguno, la pena
será de quince meses a tres y medio años.
Artículo
176. Cualquiera que, sin autoridad o derecho para ello, por medio de amenazas,
violencias u otros apremios ilegítimos, forzare a una persona a
ejecutar un acto a que la Ley no la obliga o a tolerarlo o le impidiere
ejecutar alguno que no le esta prohibido por la misma, será penado
con prisión de quince días a treinta meses.
Si el hecho ha sido con abuso de autoridad pública, o contra algún
ascendiente o cónyuge, o contra algún funcionario público
por razón de sus funciones, o si del hecho ha resultado algún
perjuicio grave para la persona, la salud o los bienes del agraviado,
la pena será de prisión de treinta meses a cinco años.
El que, fuera, de los casos indicados y de otros que prevea la ley, amenazare
a alguno con causarle un daño grave e injusto, será castigado
con relegación a colonia penitenciaria por tiempo de uno a diez
meses o arresto de quince días a tres meses, previa la querella
del amenazado.
Artículo
177. El funcionario público que con abuso de sus funciones o quebrantando
las condiciones o las formalidades prescritas por la ley, privare de la
libertad a alguna persona, será castigado con prisión de
cuarenta y cinco días a tres y medio años; y si el delito
se ha cometido con alguna de las circunstancias indicadas en el primero
y segundo apartes del artículo precedente, la prisión será
de tres a cinco años.
En el caso previsto en el último aparte del artículo 175,
la pena será de diez meses a dos y medio años.
Artículo
178. Cualquiera que con un objeto extraño al de satisfacer sus
propias pasiones, de contraer matrimonio o de realizar alguna ganancia
hubiere arrebatado a una persona, menor de quince años, aun consintiéndolo
ella, del lado de sus padres, tutores o demás guardadores siquiera
sean temporalmente, será castigado con prisión de seis meses
a dos años; e igual pena se impondrá al que, indebidamente,
secuestre a dicha persona aunque esta preste su asenso para ello.
Si el delito se hubiere cometido sin la aquiescencia de la persona arrebatada
o secuestrada, o si ésta no tuviere doce años de edad, se
aplicarán según los casos, las disposiciones y las penas
especificadas en los artículos precedentes.
Artículo 179. El funcionario público que, con abuso de sus funciones, ordene o ejecute la pesquisa o registro del cuerpo de una persona, será castigado con prisión de uno a cinco meses.
Artículo 180. El funcionario público que rigiendo un establecimiento penitenciario o un establecimiento penal, reciba en calidad de preso o de detenido, a alguna persona, sin orden escrita de la autoridad competente, o se niegue a obedecer una orden escrita de excarcelación emanada de la misma autoridad, será castigado con prisión de cuatro a seis meses.
Artículo 181. Todo funcionario público competente que, teniendo conocimiento de una detención, omita, retarde o rehusé tomas medidas para hacerla cesar o para denunciarla a la autoridad que deba proveer al efecto será castigado con multa de cien a mil bolívares.
Artículo
181-A. La autoridad pública, sea civil o militar, o cualquier persona
al servicio del Estado que ilegítimamente prive de su libertad
a una persona, y se niegue a reconocer la detención o a dar información
sobre el destino o la situación de la persona desaparecida, impidiendo,
el ejercicio de sus derechos y garantías constitucionales y legales,
será castigado con pena de quince a veinticinco años de
presidio. Con igual pena serán castigados los miembros o integrantes
de grupos o asociaciones con fines terroristas, insurgentes o subversivos,
que actuando como miembros o colaboradores de tales grupos o asociaciones,
desaparezcan forzadamente a una persona, mediante plagio o secuestro.
Quien actúe tamo cómplice o encubridor de este delito será
sancionado con pena de doce a dieciocho años de presidio.
El delito establecido en este artículo se considerará continuado
mientras no se, establezca el destino o ubicación de la víctima.
Ninguna orden o instrucción de una autoridad pública, sea
esta civil, millar o de otra índole, ni estado de emergencia, de
excepción o de restricción de garantías, podrá
ser invocada para justificar la desaparición forzada.
La acción penal derivada de ese delito y su pena serán imprescriptibles,
y los responsables de su comisión no podrán gozar de beneficio
alguno, incluidos el indulto y la amnistía.
Si quienes habiendo participado en actos que constituyan desapariciones
forzadas, contribuyen a la reaparición con vida de la víctima
o dan voluntariamente informaciones que permitan esclarecer casos de desaparición
forzada, la pena establecida en este artículo les podrá
ser rebajada en sus dos terceras partes.
Artículo
182. Todo funcionario público encargado de la custodia o conducción
de alguna persona detenida o condenada, que cometa contra ella actos arbitrarios
o la someta a actos no autorizados por los reglamentos del caso, será
castigado con prisión de quince días a veinte meses. Y en
la misma pena incurrirá el funcionario público que investido,
por razón de sus funciones, de autoridad respecto de dicha persona,
ejecute con ésta alguno de los actos indicados.
Se castigaran con prisión de 3 a 6 años los sufrimientos,
ofensas a la dignidad humana, vejámenes, torturas o atropellos
físicos o morales cometidos en persona detenida por parte de sus
guardianes o carceleros, o de quien diera la orden de ejecutarlos, en
contravención, a los derechos individuales reconocidos en el ordinal
3° del artículo 60 de la Constitución.
Artículo 183. Cuando para cometer alguno de los delitos previstos en los artículos anteriores, el funcionario público hubiere procedido para satisfacer algún interés privado, las penas serán las siguientes: en el caso del artículo 181, en lugar de la pena de multa, se impondrá la de prisión, de tres a cuarenta y cinco días; y en los demás casos la pena correspondiente se aumentará en una sexta parte.
CAPITULO
IV
De los delitos contra la inviolabilidad del domicilio
Artículo 184. Cualquiera que, arbitraria, clandestina o fraudulentamente, se introduzca o instale en domicilio ajeno, o en sus dependencias, contra la voluntad de quien tiene derecho a ocuparlo, será castigado con prisión de quince días a quince meses. Si el delito se ha cometido de noche o con violencia a las personas, o con armas, o con el concurso de varios individuos, la prisión será de seis a treinta meses. El enjuiciamiento no se hará lugar sino por acusación de la parte agraviada.
Artículo
185. El funcionario público que con abuso de sus funciones o faltando
a las condiciones o formalidades establecidas por la ley, se introduzca
en domicilio ajeno o en sus dependencias, será castigado con prisión
de cuarenta y cinco días a dieciocho meses.
Si el hecho fuere acompañado de pesquisas o de algún otro
acto arbitrario, la prisión será de seis a treinta meses.
Si consta que el culpable ha obrado por causa de algún interés
privado, las pena se aumentará en una sexta parte.
CAPITULO
V
De los delitos contra la inviolabilidad del secreto
Artículo
186. El que indebidamente abra alguna carta, telegrama o pliego cerrado
que no se le haya dirigido, o que indebidamente lo tome para conocer su
contenido, aunque no este cerrado, perteneciendo a otro, será castigado
con arresto de ocho a veinte días.
Si divulgando el contenido el culpable ha causado algún perjuicio,
la pena será de quince días a diez meses de arresto.
Artículo
187. Cualquiera que haya suprimido indebidamente alguna correspondencia
epistolar o telegráfica que no le pertenezca, aunque estando cerrada
no la hubiere abierto, será castigado con arresto de uno a seis
meses.
Si el hecho ha ocasionado algún perjuicio, el arresto no podrá
bajar de cuarenta y cinco días.
Artículo 188. Cualquiera que teniendo una correspondencia epistolar o telegráfica, no destinada a la publicidad, la hiciere indebidamente pública, aunque le haya sido dirigida, siempre que el hecho pueda ocasionar algún perjuicio, será castigado con multa de cincuenta a mil bolívares.
Artículo
189. El que estando empleado en el servicio de correos o telégrafos,
con abuso de su oficio se adueñare de alguna carta, telegrama,
comunicación o cualquiera otra correspondencia no cerrada, o que
estándolo, la abra para conocer su contenido, o la retenga o revele
su existencia o contenido a otra persona distinta del título de
su destino, será castigado con prisión de quince días
a quince meses.
La misma pena se impondrá al que en servicio y con abuso de los
mencionados oficios, suprima alguna de las dichas correspondencias.
Si alguno de los hechos previstos en el presente artículo causare
algún perjuicio, la pena de prisión será de tres
meses a dos años.
Artículo 190. El que teniendo por razón de su estado, funciones, profesión, arte u oficio, conocimiento de algún secreto cuya divulgación pueda causar algún perjuicio, lo revela, no obstante, sin justo motivo, será castigado con prisión de cinco a treinta días.
Artículo 191. En lo que concierne a los delitos previstos en los artículos 186, 187, 188 y 190 siempre que el hecho no hubiere ocasionado algún perjuicio que interese al orden público, el enjuiciamiento no se hará lugar sino por acusación de la parte agraviada.
CAPITULO
VI
De los delitos contra la libertad del trabajo
Artículo 192. Cualquiera que, por medio de violencias o amenazas, restrinja o suprima, de alguna manera, la libertad del comercio o de la industria, será castigado con prisión de uno a diez meses.
Artículo 193. Todo el que valiéndose de violencias ocasione o haga que continúe una cesación o suspensión de trabajo, con el objeto de imponer a los obreros, patrones o empresarios alguna disminución o aumento de salarios o también convenios diferentes de los pactados, será castigado con arresto de uno a diez meses.
Artículo 194. Los jefes o promotores de los actos previstos en los artículos precedentes, serán castigados con pena de cuarenta y cinco días a dieciocho meses.
TITULO
III
De los delitos contra la cosa pública
CAPITULO
I
Del peculado
Artículo
195. Todo funcionario publico que sustrajere los dineros u otros objetos
muebles de cuya recaudación, custodia o administración este
encargado en virtud de sus funciones, será castigado con presidio
de tres a diez años.
Si el perjuicio no es grave, o si fuere enteramente reparado antes de
ser sometido a juicio el culpable, se le impondrá prisión
de tres a veintiún meses.
CAPITULO
II
De la concusión
Artículo
196. Todo funcionario que abusando de sus funciones, constriña
a alguna persona a que de o prometa a el mismo o a un tercero alguna suma
de dinero u otra ganancia o dádiva indebida, será castigado
con prisión de dieciocho meses a cinco años.
Si la suma o cosa indebidamente dada o prometida es de poco valor, la
prisión será por tiempo de tres a veintiún meses.
Artículo
197. Todo funcionario que abusando de sus funciones, induzca a alguna
persona a que cometa alguno de los hechos a que se refiere el artículo
anterior, será castigado con prisión de dos a dieciséis
meses.
Si recibiendo el funcionario público lo que no le era debido no
hace mas que aprovecharse del error del otro, la prisión será
de tres a quince meses.
Si la suma o la cosa indebidamente dada o prometida fuere de poco valor,
la prisión, en el primer caso, será de uno a diez meses;
y en el segundo, de quince días a seis meses.
CAPITULO
III
De la corrupción de funcionarios
Artículo 198. Todo funcionario que, por propia o ajena cuenta, reciba por algún acto de sus funciones, en dinero o en otra cosa, alguna retribución que no se le deba o cuya promesa acepte, será castigado con prisión de uno a dos meses.
Artículo
199. Todo funcionario público que por retardar u omitir algún
acto de sus funciones o por efectuar alguno que sea contrario al deber
mismo que ellas imponen, reciba, o se haga prometer, dinero u otra utilidad,
bien por sí, bien por medio de otra persona, será castigado
con presidio de tres a cinco años.
El presidio será de cuatro a ocho años si el acto cometido
ha tenido por efecto:
1.- Conferir empleos públicos, subsidios, pensiones u honores,
o hacer que se convenga en contratos en que este interesada la administración
a que pertenece el funcionario.
2.- Favorecer o causar algún perjuicio o daño a alguna de
las partes en un juicio civil, o al culpable en un proceso penal.
Si del acto ha resultado una sentencia condenatoria restrictiva de la
libertad individual, que exceda de seis meses, el presidio será
de tres a diez años.
Artículo 200. Cualquiera que, sin conseguir su objeto, se empeñe en persuadir o inducir a algún funcionario público a que cometa alguno de los delitos previstos en los artículos precedentes será castigado, cuando la inducción es con el objeto de que el funcionario incurra en el delito previsto por el Artículo 198, con multa de ciento cincuenta a mil bolívares; y si es con el fin de que incurra en el señalado por el artículo 199, con las penas allí establecidas, pero reducidas a la mitad.
Artículo 201. Los que lograren corromper a los funcionarios públicos, haciéndoles cometer alguno de los delitos previstos en este Capítulo, incurrirán en las mismas penas que los empleados sobornados.
Artículo 202. Cuando el soborno mediare en causa criminal en favor del reo, por parte de su cónyuge o de algún ascendiente, descendiente o hermano, se rebajará la pena que debiera imponerse al sobornante, atendidas todas las circunstancias, en dos terceras partes.
Artículo 203. En los casos previstos en los artículos precedentes, el dinero u objeto dados serán confiscados.
CAPITULO
IV
De los abusos de la autoridad y de las infracciones de los deberes
de los funcionarios públicos
Artículo
204. Todo funcionario público que abusando de sus funciones, ordene
o ejecute en daño de alguna persona cualquier acto arbitrario que
no este especialmente previsto como delito o falta por una disposición
de la ley, será castigado con prisión de quince días
a un año y si obra por un interés privado, la pena se aumentara
en una sexta parte.
Con la misma pena se castigará al funcionario público que
en ejercicio de sus funciones, excite a alguna persona a desobedecer las
leyes o las medidas tomadas por la autoridad.
Artículo 205. Todo funcionario público que por sí mismo, por interpuesta Persona, o por actos simulados se procure alguna utilidad personal en cualquiera de los actos de la administración pública en que ejerce sus funciones, será castigado con prisión de seis meses a cinco años.
Artículo 206. Todo funcionario público que comunique o publique los documentos o hechos de que está en conocimiento o posesión por causa de sus funciones y que deba mantener secretos, será castigado con arresto de tres a quince meses y, asimismo, todo funcionario público que de alguna manera favorezca la divulgación de aquellos.
Artículo 207. Todo funcionario público que bajo cualquier pretexto, aunque fuere el del silencio, oscuridad, contradicción o insuficiencia de la ley, omita o rehusé cumplir algún acto de su ministerio, será castigado con multa de cincuenta a mil quinientos bolívares. Si el delito se hubiere cometido por tres funcionarios públicos, por lo menos, y previa inteligencia para el efecto, la multa será de cien a dos mil bolívares. Si el funcionario público es del ramo judicial, se reputará culpable de la omisión o de la excusa, siempre que concurran las condiciones que requiere la ley para intentar contra él el recurso de queja, a fin de hacer efectiva la responsabilidad civil.
Artículo 208. Todo funcionario público que habiendo adquirido, en el ejercicio de sus funciones, conocimiento resultante de estas mismas funciones, de algún hecho punible por el cual ordene la ley proceder de oficio y omita o retarde indebidamente dar parte de ello a la autoridad competente, será castigado con multa de cincuenta a mil bolívares.
Artículo 209. Los funcionarios públicos que, en número de tres o más y previo acuerdo, abandonaren indebidamente sus funciones, serán castigados con multa de doscientos a mil bolívares y con suspensión del empleo por tiempo de uno o dos años. Con la misma pena será castigado todo funcionario público que abandone sus funciones para impedir el despacho de algún asunto o para ocasionar cualquier otro perjuicio al servicio público.
CAPITULO
V
De los abusos de los ministros de cultos en el ejercicio de sus funciones
Artículo 210. El ministro de cualquier culto que, en el ejercicio de sus funciones, trate con público desprecio o vilipendio las instituciones, las leyes de la república o los actos de la autoridad, será castigado con arresto de uno a seis meses.
Artículo
211. El ministro de cualquier culto que prevaliéndose de su carácter,
excite al menosprecio y desobediencia de las instituciones, leyes o disposiciones
de la autoridad, o de los deberes inherentes a un oficio público,
será castigado con arresto en Fortaleza o Cárcel Política
por tiempo de cuarenta y cinco días a un año. Si el hecho
se hubiere cometido públicamente, el arresto podrá imponerse
hasta por dos años.
Con las mismas penas se castigara al ministro de cualquier culto que,
prevaliéndose de su carácter, constriña, induzca
o persuada a alguna persona a efectuar actos o a hacer declaraciones contrarias
a las leyes o en perjuicio de los derechos adquiridos en virtud de éstas.
Artículo
212. Incurrirán en la pena de expulsión del espacio geográfico
de la República, por tiempo de uno a tres años, los eclesiásticos
que quebranten las disposiciones de la ley sobre patronato eclesiástico,
o que de algún otro modo, a título de funciones, jurisdicción
o deberes eclesiásticos, usurpen la jurisdicción civil,
o desconozcan la soberanía de la Nación, o desobedezcan
las leyes de la República y las resoluciones y prohibiciones que,
en consecuencia, dicte y establezca el Gobierno.
El Tribunal Supremo de justicia podrá conmutar la pena de que habla
el artículo anterior, en confinamiento por tiempo igual:
1.- A un lugar de otra diócesis, si es Arzobispo, Obispo, Cabildo,
Vicario Capitular o Provisor, él que hubiere cometido la infracción.
2.- A un Distrito, Parroquia o lugar de la misma diócesis, diferente
del de la jurisdicción o residencia del autor de la infracción,
si éste fuere Vicario Foráneo, Cura u otro eclesiástico
Artículo 213. Cuando el ministro de algún culto, prevaliéndose de su carácter, cometa cualquier otro delito de los no previstos en los artículos precedentes, la pena señalada al delito cometido su aumentará de una sexta a una tercera parte, a no ser que su referida cualidad de ministro se haya tenido ya en cuenta por la ley.
CAPITULO
VI
De la usurpación de funciones, títulos u honores
Artículo
214. Cualquiera que indebidamente asuma o ejerza funciones públicas
civiles o militares, será castigado con prisión de dos a
seis meses, y en la misma pena incurrirá todo funcionario público
que siga ejerciéndolas después de haber sido legalmente
reemplazado o de haberse eliminado el cargo.
Podrá disponerse que, a costa del condenado, se publique la sentencia
en extracto, en algún periódico del lugar que indicará
el Juez.
Artículo
215. Cualquiera que usare indebida y públicamente hábito,
insignias o uniformes del estado clerical o militar, de un cargo público
o de un instituto científico, y el que se arrogue grados académicos
o militares, o condecoraciones o se atribuya la calidad de profesor y
ejerciere públicamente actos propios de una facultad que para el
efecto requiere título oficial, será castigado con multa
de cincuenta a mil bolívares.
El Juez puede ordenar en estos casos que se publique la sentencia, como
se dispone en la parte final del Artículo anterior.
CAPITULO
VII
De la violencia o de la resistencia a la autoridad
Artículo
216. El que use la violencia o amenaza contra la persona de algún
miembro de la Asamblea Nacional, o contra un funcionario público,
con el objeto de constreñirlo a hacer u omitir algún acto
de sus funciones, será castigado con prisión de cuarenta
y cinco días a quince meses.
La prisión será:
1°. Si el hecho se ha cometido con armas, de seis meses a tres años.
2°. Si el hecho se ha cometido en reunión de mas de cinco personas,
concertadas para el efecto, aunque no estuvieren armadas, de dos a cinco
años.
Artículo 217. El que use de violencia o amenaza para impedir o perturbar las reuniones o funcionamiento de los cuerpos legítimamente constituidos, judiciales, políticos, electorales o administrativos o de sus representantes o de otra autoridad o institutos públicos o para influir en sus deliberaciones, será castigado con las penas establecidas en el artículo precedente.
Artículo
218. El que haga parte de una asociación de diez o más personas
que tengan por objeto cometer, por medio de violencia o amenaza, el hecho
previsto en el artículo precedente, será castigado con prisión
de un mes a dos años.
Si el hecho se cometiere con armas, la prisión ser de tres meses
a tres años.
Si al primer requerimiento de la autoridad se disolviere la asociación,
las personas que hubieren hecho parte de ella no incurrirán en
ninguna responsabilidad criminal por el hecho previsto en este artículo.
Artículo
219. Cualquiera que use de violencia o amenaza para hacer oposición
a algún funcionario público en el cumplimiento de sus deberes
oficiales, o a los individuos que hubiere llamado para apoyarlo, será
castigado con prisión de un mes a dos años.
La prisión será:
1°. Si el hecho se hubiere cometido con armas blancas o de fuego,
de tres meses a dos años.
2°. Si el hecho se hubiere cometido con armas de cualquier especie,
en reunión de cinco a más personas, o en reunión
de mas de diez personas sin armas y en virtud de algún plan concertado,
de uno a cinco años.
Si el hecho tenia por objeto impedir la captura de su autor o de alguno
de los parientes cercanos de este, la pena será de prisión
de uno a diez meses, o de confinamiento que no baje de tres meses, en
el caso del aparte primero del presente artículo. En el caso del
número primero se aplicará la pena de prisión de
dos a veinte meses, y en el caso del número segundo, de seis a
treinta meses.
3°. Si la resistencia se hubiere hecho sin armas blancas o de fuego
a Agentes de la Policía, tan solo eludiendo un arresto que los
propios Agentes trataren de realizar por simples faltas en que hubiere
incurrido el reo, la pena será solamente de uno a seis meses de
arresto.
Artículo 220. Para los efectos de la ley penal se consideran parientes cercanos; el cónyuge, los ascendientes y descendientes, los tíos y sobrinos, los hermanos y los afines en el mismo grado.
Artículo 221. No se aplicarán las penas previstas en los artículos precedentes si el funcionario público ha provocado el hecho, excediendo los limites de sus atribuciones con actos arbitrarios.
Artículo 222. A los jefes o promotores de los hechos previstos en los artículos precedentes, se les aplicaran las mismas penas, aumentadas de una sexta a una tercera parte.
CAPITULO
VIII
De los ultrajes y otros delitos contra
las personas investidas de autoridad pública
Artículo
223. El que de palabra u obra ofendiere de alguna manera el honor, la
reputación o el decoro de un miembro de la Asamblea Nacional, o
de algún funcionario público, será castigado del
modo que sigue, si el hecho ha tenido lugar en su presencia y con motivo
de sus funciones:
1°. Si la ofensa se ha dirigido contra algún agente de la fuerza
pública, con prisión de uno a tres meses.
2°. Si la ofensa se ha dirigido contra un miembro de la Asamblea Nacional
o algún funcionario público, con prisión de un mes
a un año, según la categoría de dichas personas.
Artículo
224. Si el hecho previsto en el artículo precedente ha sido acompañado
de violencia o amenaza, se castigará con prisión de tres
a dieciocho meses.
Cualquiera que de algún otro modo y fuera de los casos previstos
en el Capítulo anterior, haga uso de violencia o amenaza, contra
un miembro de la Asamblea Nacional o algún funcionario público,
si el hecho tiene lugar con motivo de las funciones del ofendido, será
castigado con las mismas penas.
Artículo 225. Cuando alguno de los hechos previstos en los artículos precedentes se haya cometido contra algún funcionario público, no por causa de sus funciones sino en el momento mismo de estar ejerciéndolas, se aplicarán las mismas penas reducidas de una tercera parte a la mitad.
Artículo
226. El que de palabra o de obra ofendiere de alguna manera el honor,
la reputación, decoro o dignidad de algún cuerpo judicial,
político o administrativo, si el delito se ha cometido en el acto
de hallarse constituido, o de algún magistrado en audiencia, será
castigado con prisión de tres meses a dos años.
Si el culpable ha hecho uso de violencia o amenazas, la prisión
será de seis meses a tres años.
El enjuiciamiento no se hará lugar sino mediante requerimiento
del cuerpo ofendido. Si el delito se ha cometido contra cuerpos no reunidos,
el enjuiciamiento sólo se hará lugar mediante requerimiento
de los miembros que los presiden.
Este requerimiento se dirigirá al Representante del Ministerio
Público para que promueva lo conducente.
Artículo 227. En los casos previstos en los artículos precedentes, no se admitirá al culpable prueba alguna sobre la verdad ni aun sobre la notoriedad de los hechos o de los defectos imputados a la parte ofendida.
Artículo 228. Las disposiciones establecidas en los artículos precedentes, no tendrán aplicación si el funcionario público ha dado lugar al hecho, excediendo con actos arbitrarios los límites de sus atribuciones.
Artículo 229. En todos los demás casos no previstos por una disposición especial de la ley, el que cometa algún delito contra un miembro de la Asamblea Nacional o cualquier funcionario público, por razón de sus funciones, incurrirá en la pena establecida para el delito cometido, mas el aumento de una sexta a una tercera parte.
CAPITULO
IX
De la alteración de sellos y substracciones cometidas en los depósitos
públicos
Artículo
230. El que de alguna manera haya violado los sellos puestos en virtud
de una disposición de ley o de una orden de la autoridad, para
asegurar la conservación o la identidad de alguna cosa, será
castigado con prisión de dos a dieciocho meses.
Si el culpable fuere el mismo funcionario público que ha ordenado
o ejecutado la imposición de los sellos, o el que tiene la custodia
o depósito de la cosa sellada, la pena será la de prisión
de quince a treinta meses.
Si el delito se hubiere cometido por negligencia o imprudencia del funcionario
público o depositario, este será castigado con multa de
cien a mil bolívares.
Artículo
231. Cualquiera que haya substraído, suprimido, destruido o alterado
algún instrumento, o efecto de algún hecho punible, acto
o documento colocado en una oficina a cargo de algún funcionario
público en razón de su carácter, será castigado
con prisión de seis a treinta meses.
Si el culpable fuere el mismo funcionario público, que en razón
de sus funciones tenia la custodia de los instrumentos o efectos expresados
o de los actos o documentos, la pena será de prisión por
un tiempo de uno a cuatro años.
Si el perjuicio causado ha sido leve o si el culpable ha restituido íntegro
el acto o el documento sin haber tenido utilidad, y antes de las diligencias
procesales, la pena será, en el caso de la parte primera del presente
artículo, la de prisión por tiempo de tres a dieciocho meses,
y en el caso del precedente aparte, la de prisión por seis meses
a dos Años.
Artículo
232. El que haya substraído o convertido en provecho propio o ajeno
o haya rehusado entregar a quien corresponda de derecho los objetos dados
en prenda o puestos en secuestro, que se hubieren confiado a su custodia,
será castigado con prisión de seis a treinta meses.
Si el culpable fuere el propietario mismo del objeto pignorado o secuestrado,
la pena será la de prisión de uno a seis meses.
Si el delito se ha cometido por negligencia o imprudencia del depositario,
este será castigado con multa de veinticinco a quinientos bolívares.
Si el valor del objeto es de poca importancia o si el culpable restituye
la cosa o paga el precio antes del procedimiento judicial, la pena se
rebajara de una sexta a una tercera parte.
CAPITULO
X
De la suposición de valimiento con los funcionarios públicos
Artículo 233. El que dándose valimiento o relaciones de importancia e influencia con algún funcionario público, o miembro de la Asamblea nacional, reciba o se haga dar o prometer, para sí o para otro, dinero u otras ventajas, bien como estímulo o recompensa de su mediación con aquella persona, bien a pretexto de comprar favores o remunerar beneficios, será castigado con prisión de seis a treinta meses.
CAPITULO
XI
De la falta de cumplimiento de los compromisos contraídos y de
los fraudes cometidos con respecto a los abastos públicos
Artículo
234. El que con desprecio de sus obligaciones de lugar a que falten los
víveres u otros efectos de necesidad en un establecimiento o servicio
público, o que estén destinados al alivio de alguna calamidad
pública, será castigado con prisión de tres a dieciocho
meses.
Si la falta de cumplimiento fuere tan solo por negligencia, el culpable
será castigado con prisión de uno a seis meses.
Artículo
235. El que cometa fraude con respecto a la especie, calidad o cantidad
de los efectos indicados en el artículo precedente, será
castigado con prisión de tres a treinta meses.
Siempre que los fraudes de que se trata tengan por objeto otra clase de
abastos destinados a un establecimiento o servicio público, la
pena de prisión será de dos meses a un año.
CAPITULO
XII
Disposiciones comunes a los Capítulos precedentes
Artículo
236. Para los efectos de la ley penal, se consideran como funcionarios
públicos:
1°. Todos los que están investidos de funciones públicas,
aunque sean transitorias, remuneradas o gratuitas, y tengan por objeto
el servicio de la República, de algún Estado de la República,
Territorio o Dependencia Federal, Sección, Distrito o Municipio
o algún establecimiento público sometido por la ley a tutela
de cualquiera de estas entidades.
2°. Los agentes de la fuerza pública. Asimílanse a los
funcionarios públicos, desde el punto de vista de las consecuencias
legales, los conjueces, asociados, jurados, árbitros, expertos,
interpretes, testigos y fiscales durante el ejercicio de sus funciones.
Artículo 237. En el caso de que la cualidad de funcionario público es elemento constitutivo o circunstancia agravante de un hecho punible, se comprende aquel en que este es perpetrado, cuando ya el funcionario dejó de serlo si se le ha cometido por causa de las funciones que ejercía.
Artículo 238. Cuando para cometer un delito se valga alguno de la facultad o de los medios especiales que le ofrecen al efecto las funciones de que esta investido, se le aplicara la pena señalada al delito cometido, con aumento de una sexta a una tercera parte, a no ser que la ley ya hubiere tenido en cuenta, con tal fin, la cualidad de funcionario público.
TITULO
IV
De los delitos contra la administración de Justicia
CAPITULO
I
De la negativa a servicios legalmente debidos
Artículo
239. Todo individuo que llamado por la autoridad judicial en calidad de
testigo, experto, médico, cirujano o interprete, se excuse de comparecer
sin motivo justificado, será castigado con prisión de quince
días a tres meses. El que habiendo comparecido rehusé sin
razón legal sus deposiciones o el cumplimiento del oficio que ha
motivado su citación, incurrirá en la misma pena.
Además de la prisión se impondrá al culpable la inhabilitación
en el ejercicio de su profesión o arte por un tiempo igual al de
la prisión, terminada esta.
Las penas establecidas en este artículo no se aplicarán
sino en los casos en que disposiciones especiales no establezcan otra
cosa.
CAPITULO
II
De la simulación de hechos punibles
Artículo
240. Cualquiera que denuncie a la autoridad judicial o a algún
funcionario de instrucción un hecho punible supuesto o imaginario,
será castigado con prisión de uno a quince meses. Al que
simule los indicios de un hecho punible, de modo que de lugar a un principio
de instrucción, se le impondrá la misma pena.
El que ante esta autoridad judicial declare falsamente que ha cometido
o ayudado a cometer algún hecho punible, de modo que de lugar a
un principio de instrucción, a menos que su declaración
sea con el objeto de salvar a algún pariente cercano, un amigo
íntimo o a su bienhechor, incurrirá igualmente en la propia
pena.
CAPITULO
III
De la calumnia
Artículo
241. El que a sabiendas de que un individuo es inocente, lo denunciare
o acusare ante la autoridad judicial, o ante un funcionario público
que tenga la obligación de trasmitir la denuncia o querella, atribuyéndole
un hecho punible, o simulando las apariencias o indicios materiales de
un hecho punible, incurrirá en la pena de seis a treinta meses
de prisión.
El culpable será castigado con prisión por tiempo de dieciocho
meses a cinco años en los casos siguientes:
1°. Cuando de delito imputado merece pena corporal que exceda de treinta
meses.
2°. Cuando las inculpación mentirosa ha causado la condenación
a pena corporal de menor duración.
Si la condena impuesta ha sido a pena de presidio, deberá imponerse
al calumniante la pena de cinco años de prisión.
Artículo 242. Las penas establecidas en el artículo precedente, se reducirán a las dos terceras partes, si el culpable del delito especificado se ha retractado de sus imputaciones o si ha revelado la simulación antes de cualquier acto de enjuiciamiento contra la persona calumniada. Las penas dichas solo quedarán reducidas a la mitad si la retractación o la revelación interviene antes de la sentencia que recaiga con motivo de la inculpación mentirosa.
CAPITULO IV
Del falso testimonio
Artículo
243. El que deponiendo como testigo ante la autoridad judicial, afirme
lo falso o niegue lo cierto o calle, total o parcialmente, lo que sepa
con relación a los hechos sobre los cuales es interrogado será
castigado con prisión de quince días a quince meses.
Si el falso testimonio se ha dado contra algún indiciado por delito
o en el curso de un juicio criminal, la prisión será de
seis a treinta meses, y si concurren esas dos circunstancias, será
de dieciocho meses a tres años.
Si el falso testimonio ha sido la causa de una sentencia condenatoria
a pena de presidio, la prisión será de tres a cinco años.
Si el testimonio se hubiere dado sin juramento, la pena se reducir de
una sexta a una tercera parte.
Artículo
244. Estará exento de toda pena por el delito previsto en el artículo
precedente:
1°. El testigo que si hubiere dicho la verdad habría expuesto
inevitablemente su propia persona, la de un pariente cercano, amigo intimo
o bienhechor a un peligro grave, tocante a la libertad o al honor.
2°. El individuo que, habiendo manifestado ante la autoridad su nombre
y circunstancias, no debió habérsele considerado como testigo
o no se le advirtió la facultad que tenia de abstenerse de declarar.
Si el falso testimonio ha expuesto a alguna persona otra persona a procedimiento
criminal o a una condena, la pena se reducirá solamente a la mitad
a las dos terceras partes.
Artículo
245. Estará exento de toda pena con relación al delito previsto
en el artículo 243: el que habiendo declarado en el curso de un
procedimiento penal, se retracte de su falso testimonio y deponga conforme
a la verdad, antes de concluirse la averiguación sumaria por auto
de no haber lugar a proseguirla o el proceso por auto de sobreseimiento
fundado en no haber meritos para cargos o antes de que se descubra la
falsedad del testimonio.
Si la retractación se efectúa después o si se refiere
a una falsa disposición en juicio civil, la pena se disminuirá
de una tercera parte a la mitad, siempre que la retractación tenga
lugar antes del fallo definitivo del asunto.
Si el solo falso testimonio ha sido causa de la detención de una
persona o de algún otro grave perjuicio para la misma, únicamente
se rebajara un tercio de la pena en el caso de la parte primera del presente
Artículo y un sexto, en el caso del primer aparte.
Artículo 246. Las disposiciones de los artículos precedentes serán también aplicables a los expertos e interpretes, que llamados en calidad de tales ante la autoridad judicial, dan informes, noticias o interpretaciones mentirosas, quienes serán además, castigados con la inhabilitación para el ejercicio de su profesión o arte, por un tiempo igual al de la prisión, terminada esta.
Artículo
247. El que haya sobornado un testigo, perito o interprete, con el objeto
de hacerle cometer el delito previsto en el artículo 243, será
castigado, cuando el falso testimonio, peritaje o interpretación
se hayan efectuado, con las penas siguientes:
1°. En el caso de la parte primera del citado artículo, con
prisión de cuarenta y cinco días a dieciocho meses.
2°. En los casos previstos en el primer aparte de dicho artículo,
con prisión de uno a tres años, o de dos a cuatro años,
respectivamente, si concurren las dos circunstancias Indicadas en el citado
aparte.
3°. En el caso del segundo aparte del mismo articulo, con prisión
de cuatro a cinco años.
Si el falso testimonio, peritaje o interpretación han sido hechos
sin juramento la pena se reducirá de una sexta a una tercera parte.
El que por medio de amenazas, regalos u ofrecimientos haya solamente tentado
sobornar a un testigo, perito o interprete, incurrirá en las penas
establecidas en las disposiciones anteriores, pero limitadas a una tercera
parte.
Todo lo que hubiere dado el sobornador será confiscado.
Artículo 248. Si el culpable del delito previsto en el artículo precedente es el enjuiciado mismo o sus parientes cercanos o siempre que no hubiere expuesto a otra persona a procedimientos penales o a una condena, las penas establecidas se rebajaran de la mitad a dos tercios.
Artículo 249. Cuando el falso testimonio, peritaje o interpretación, hubieren sido retractados de la manera y en la oportunidad indicadas en el artículo 245, la pena en que incurre el culpado del delito previsto en el artículo 247, será disminuida en la proporción de una sexta a una tercera parte.
Artículo
250. El que siendo parte en un juicio civil incurriere en perjurio, será
castigado con prisión de tres a quince meses.
Si el culpable se retracta antes de terminar el litigio, la prisión
será de quince días a tres meses.
CAPITULO
V
De la prevaricación
Artículo
251. El mandatario, abogado, procurador, consejero o director que perjudique
por colusión, con la parte contraria o por otro medio fraudulento,
la causa que se le haya confiado, o que en una misma causa sirva al propio
tiempo a partes de interés opuestos, ser castigado con prisión
de cuarenta y cinco días a quince meses y suspensión del
ejercicio de su profesión por tiempo igual al de la condena.
Cualquiera de los individuos arriba indicados, que después de haber
defendido a una de las partes, sin el consentimiento de ella, tome a su
cargo la defensa de la parte contraria, será castigado con prisión
de uno a tres meses.
Artículo
252. Los mandatarios, apoderados o defensores especificados en el artículo
precedente que, en causa criminal y fuera de los casos previstos en el
mismo artículo, perjudiquen maliciosamente al enjuiciado que defienden,
serán castigados con prisión de quince días a dieciocho
meses y suspensión del ejercicio de su profesión por tiempo
igual al de la condena.
Si el defendido estaba encausado por algún delito que merezca pena
corporal de treinta meses o más, la pena de prisión será
por tiempo de dieciocho meses a dos años.
Artículo 253. Los Fiscales o Representantes del Ministerio Público que, por colusión con la parte contraria o por cualquier otro motivo fraudulento, pidan indebidamente la absolución o la condena del enjuiciado o el sobreseimiento de la causa, serán castigados con prisión de tres a dieciocho meses.
Artículo 254. Cualquiera de los individuos a que se refiere el artículo 252 que se haga entregar de su cliente dinero u otras cosas, a pretexto de procurar el favor de testigos, peritos, interpretes, Representantes del Ministerio Público, magistrados o conjueces que hubieren de decidir en la causa, será castigado con prisión de uno a tres años y suspensión del ejercicio de su profesión por tiempo igual al de la condena.
CAPITULO
VI
Del encubrimiento
Artículo 255. Serán castigados con prisión de uno a cinco años los que después de cometido un delito penado con presidio o prisión, sin concierto anterior al delito mismo y sin contribuir a llevarlo a ulteriores efectos, ayuden sin embargo a asegurar su provecho, a eludir las averiguaciones de la autoridad o a que los reos se sustraigan a la persecución de esta o al cumplimiento de la condena y los que de cualquier modo destruyan o alteren las huellas o indicios de un delito que merezca las antedichas penas.
Artículo 256. Cuando la pena que debiere imponerse, según el artículo anterior, excediere de la mitad de la correspondiente al delito mismo cometido por la persona a quien el encubridor trata de favorecer, se rebajará aquella a dicha mitad.
Artículo 257. Cuando los actos previstos en el artículo 255 tengan por objeto encubrir un hecho punible, castigado con penas distintas de la de presidio y prisión, se castigaran aquellos con multa de dos mil a tres mil bolívares, si el encubrimiento fuere de los delitos; y de cincuenta a doscientos bolívares, si fuere de faltas.
Artículo 258. No es punible el encubridor de sus parientes cercanos.
CAPITULO
VII
De la fuga de detenidos y del quebrantamiento de condenas
Artículo 259. Cualquiera que, hallándose legalmente detenido, se fugare del establecimiento en que se encuentra, haciendo uso de medios violentos, contra las personas o las cosas, será castigado con prisión de cuarenta y cinco días a nueve meses.
Artículo
260. Los sentenciados que hubieren quebrantado su condena de presidio,
prisión, expulsión del espacio geográfico de la República,
relegación a Colonia Penitenciaria, confinamiento o arresto, y
lo ejecutaren con cualquiera de las circunstancias de violencia, intimidación,
resistencias con armas, fractura de puertas, ventanas, paredes, techo
o suelo, empleo de llaves falsas, escalamiento o cualquiera otra circunstancia
agravante que no sea la simple fuga, sufrirán, según la
naturaleza y número de estos hechos concomitantes una agravación
de pena de la misma especie, entre una quinta y una cuarta parte de la
principal, a juicio del Tribunal.
Si la fuga se hubiere efectuado sin ninguna de las circunstancias a que
se contrae el párrafo anterior, la agravación de la pena
no pasará de una octava parte de la principal. Si la condena quebrantada
fuere la de expulsión del espacio geográfico de la República,
el condenado, que en todo caso será puesto fuera de ella, lo será
a su costa, si tuviere bienes.
Artículo 261. Los inhabilitados políticos o para ejercer profesiones, o los destituidos que ejercieren el empleo o profesión contra el tenor de la sentencia, serán condenados, como agravación de pena, a un arresto de uno a doce meses o a una multa de quinientos a mil quinientos bolívares, a juicio del tribunal.
Artículo 262. Si el quebrantamiento de la condena fuere en el caso de suspensión de empleo, el recargo de pena será una multa entre doscientos cincuenta y mil bolívares.
Artículo 263. Si lo fuere en los casos de sujeción a la vigilancia de la autoridad pública o de caución, en el primero, por recargo de pena, se aumentara el tiempo de vigilancia, y en el otro el tiempo de arresto si lo hubiere, hasta una tercera parte de estas mismas penas, a juicio del Tribunal.
Artículo 264. Aun cuando haya varios quebrantamientos de condena, en ninguno de los casos de los artículos de este Capítulo, podrá exceder la pena corporal recargada, del tiempo de veinte años.
Artículo
265. El que de alguna manera procure o facilite la fuga de un preso ser
penado con presidio de uno a dos años, teniéndose en cuenta
la gravedad de la inculpación o naturaleza y duración de
la pena que le quede por cumplir al fugado.
Si para procurar o facilitar la evasión, el culpable ha hecho uso
de alguno de los medios indicados en el Artículo 259, la pena será
de dos a cuatro años de presidio cuando la fuga se lleve a cabo;
y cuando esta no se verifique, será de uno a dos años de
presidio. En uno u otro caso se deberá tener en cuenta la gravedad
de la inculpación o la naturaleza y duración de la pena
aun no cumplida.
Si la persona culpable es pariente cercano del preso, la pena quedará
reducida de una tercera parte a la mitad, según la proximidad del
parentesco.
Artículo
266. El funcionario público que, encargado de la conducción
o custodia de un detenido o sentenciado, procure o facilite de alguna
manera su evasión, será penado con presidio por tiempo de
dos a cinco años.
Si para procurar o facilitar la evasión, el culpable coopera en
los actos de violencia de que habla el Artículo 259, o si para
ello ha dado las armas o los instrumentos o no ha impedido que se le suministren,
la pena será de tres a seis años de presidio, si la evasión
se efectúa; y de uno a tres años en caso contrario.
Cuando la evasión se haya verificado por negligencia o imprudencia
del funcionario público, este será castigado con prisión
de dos meses a un año y si el evadido estaba cumpliendo pena de
presidio la pena será de seis a dieciocho meses.
Para la imposición de la pena siempre se tomaran en cuenta la gravedad
del hecho imputado y la naturaleza y duración de la pena que aun
falta por cumplirse.
Artículo 267. Las penas establecidas en los artículos precedentes se aumentaran con una tercera parte, cuando las violencias previstas en los mismos artículos se hubieren cometido con armas o por efectos de un plan concertado o si el hecho sucede en reunión de tres o mas personas.
Artículo
268. El funcionario público que, encargado de la custodia o conducción
de algún detenido o sentenciado, le permita, sin estar para ello
autorizado, salir ni aun temporalmente del lugar en que debe permanecer
detenido o del lugar en que debe sufrir su condena, será castigado
con prisión de quince días a seis meses.
En el caso de que por causa de aquel permiso, el detenido o sentenciado
llegue a fugarse, la prisión ser de tres meses a dos años.
Artículo 269. Cuando el fugado se constituya espontáneamente prisionero, la pena establecida en los artículos anteriores se rebajara a una quinta parte.
Artículo 270. Al funcionario que, siendo culpable de los hechos respectivamente previstos en el segundo aparte del artículo 266, haya logrado, dentro de los tres meses siguientes a la fuga, la captura de los evadidos o su presentación a la autoridad, se le reducirá la pena a un quinto.
CAPITULO
VIII
De la prohibición de hacerse justicia por si mismo
Artículo
271. El que, con el objeto solo de ejercer un pretendido derecho, se haga
justicia por si mismo, haciendo uso de la violencia sobre las cosas, cuando
podía haber ocurrido a la autoridad, será castigado con
multa de doscientos cincuenta a dos mil bolívares.
Si el culpable se valiere de amenaza o violencia contra las personas,
aunque no haya empleado violencia sobre las cosas será castigado
con prisión de uno a seis meses o confinamiento de tres meses a
un año.
Si la violencia se ha cometido con armas, será castigado con el
duplo de la pena establecida.
Y si resultare cometida lesión corporal o algún otro delito,
será castigado con la pena correspondiente a estos hechos punibles.
Si el hecho no fuere acompañado de otro delito enjuiciable de oficio,
no se procederá sino a instancia de parte.
Artículo 272. Cuando el culpable del delito previsto en el artículo precedente, compruebe la existencia del derecho con que procede, se disminuirá la pena de un tercio a la mitad.
TITULO
V
De los delitos contra el orden público
CAPITULO
I
De la importación, fabricación, comercio, detención
y porte de armas
Artículo
273. Se consideran delitos y serán castigados conforme a los artículos
pertinentes de este Capítulo, la introducción, fabricación,
comercio, posesión y porte de armas que se efectúen en contravención
de las disposiciones del presente Código y de la Ley sobre Armas
y Explosivos.
Se considerará circunstancia agravante si dichos delitos fueren
cometidos por funcionarios de policía, resguardos de aduana, funcionarios
públicos, vigilantes privados legalmente autorizados y empleados
públicos, casos en los cuales se aumentará la pena hasta
un tercio de la media.
Artículo 274. Son armas, en general, todos los instrumentos propios para maltratar o herir mas, para los efectos de este Capítulo, solo se considerarán como tales las que se enuncien en la Ley citada en el Artículo anterior.
Artículo 275. El comercio, la importación, la fabricación, el porte, la posesión, el suministro y el ocultamiento de las armas clasificadas como de guerra según la Ley sobre Armas y Explosivos y demás disposiciones legales concernientes a la materia, se castigarán con pena de prisión de cinco a ocho años.
Artículo 276. No incurrirán en la pena prevista en el artículo anterior los que posean colecciones de armas consideradas como objetos históricos o de estudio, siempre que para formar, conservar o enajenar dichas colecciones se ciñan a los Reglamentos que dicte el Ejecutivo Nacional.
Artículo 277. El comercio, la importación, la fabricación y el suministro de las demás armas que no fueren de guerra, pero respecto a las cuales estuvieren prohibidas dichas operaciones por la Ley sobre Armas y Explosivos, se castigarán con pena de prisión de cinco a ocho años.
Artículo 278. El porte, la detentación o el ocultamiento de las armas a que se refiere el artículo anterior se castigará con pena de prisión de tres a cinco años.
Artículo 279. En los casos previstos en los artículos 275, 277 y 278, las armas materia del proceso se confiscaran y se destinaran al Parque Nacional.
Artículo 280. No incurrirán en los delitos y penas establecidos en los artículos 278 y 279 los militares en servicio, los funcionarios de policía, los resguardos de aduanas, ni los funcionarios o empleados públicos que estuvieren autorizados para tenerlas o portarlas por las leyes o reglamentos que rijan el desempeño de sus cargos.
Artículo 281. Tampoco incurrirán en las penas previstas en los artículos 278 y 279 los ciudadanos a quienes el Ejecutivo Nacional autorice expresamente a portarlas conforme a las leyes y reglamentos sobre la materia.
Artículo 282. Las personas a que se refieren los artículos 280 y 281, no podrán hacer uso de las armas que porten sino en caso de legítima defensa o en defensa del orden público. Si hicieren uso indebido de dichas armas, quedarán sujetas a las penas impuestas por los artículo 278 y 279, aumentadas en un tercio según el caso, además de las penas correspondientes al delito en que usando dichas armas hubieren incurrido.
Artículo 283. No incurrirán en las penas impuestas en los artículos 277, 278 y 279 los poseedores de armas que las hubieren empadronado de conformidad con la Ley sobre Armas y Explosivos, siempre que posteriormente no les hayan dado un destino contrario a las disposiciones de dicha Ley, caso en el cual incurrirán en las penas citadas, según el caso.
CAPITULO
II
De la instigación a delinquir
Artículo
284. Cualquiera que instigare, públicamente, a otro a cometer una
infracción determinada, por el solo hecho de la instigación
será castigado:
1°. Si se trata de un delito para el cual se ha establecido pena de
presidio, con prisión de diez a treinta meses.
2°. Si se trata de un delito cuya pena sea de prisión, con
prisión de tres a doce meses.
3°. En todos los demás casos, con multa de cincuenta a mil
bolívares, según la entidad del hecho instigado.
Artículo 285. En los casos de los números 2 y 3 del artículo anterior, nunca podrá pasarse de la tercera parte de la pena señalada al hecho punible a que se refiere la instigación.
Artículo 286. El que públicamente, excitare a la desobediencia de las Leyes o al odio de unos habitantes contra otros o hiciere la apología de un hecho que la ley prevé como delito, de modo que se ponga en peligro la tranquilidad pública, será castigado con prisión de cuarenta y cinco días a seis meses.
CAPITULO
III
Del agavillamiento
Artículo 287. Cuando dos o más personas se asocien con el fin de cometer delitos, cada una de ellas será penada, por el solo hecho de la asociación, con prisión de dos a cinco años.
Artículo 288. Si los agavillados recorren los campos o los caminos y si dos de ellos, por lo menos, llevan armas o las tienen en un lugar determinado, la pena será de presidio por tiempo de dieciocho meses a cinco años.
Artículo 289. Los promotores o jefes de la gavilla incurrirán en la pena de presidio de dieciocho meses a cinco años, en el caso del artículo 287 y de treinta meses a seis años, en el caso del Artículo 288.
Artículo 290. El que, fuera de los casos previstos en el artículo 84, dé a los engavillados o a alguno de ellos, amparo o asistencia, o les procure subsistencia, será castigado con prisión de tres a seis meses.
Artículo 291. El que, en el caso previsto en el artículo 290 ampare o proporcione víveres a un pariente cercano, amigo intimo o bienhechor, quedará exento de la pena.
Artículo 292. En lo que concierne a los delitos cometidos por todos o alguno de los asociados durante la existencia de la asociación o con motivo de ella, la pena se agravará con el aumento de una sexta a una tercera parte, salvo lo dispuesto en el artículo 79.
Artículo 293. El que haya tomado parte en una asociación, con el objeto de cometer los delitos previstos en el artículo 286, será castigado con presidio de seis meses a un año.
CAPITULO
IV
De los que excitan a la guerra civil, organizan cuerpos armados
o intimidan al público
Artículo 294. El que haya ejecutado algún acto que tenga por objeto exponer alguna parte de la República a la devastación o al saqueo, será castigado con prisión de dieciocho meses a cinco años. Si la tentativa se efectuare, siquiera en parte, se impondrá la pena de presidio de cinco a nueve años.
Artículo
295. El que, para cometer un hecho punible determinado, haya formado un
cuerpo armado o ejerza en el un mando superior o alguna función
especial, será penado por este solo hecho con presidio de uno a
cuatro años.
Los demás individuos que hagan parte del cuerpo armado, se castigaran
con prisión de uno a dos años.
Serán aplicables las disposiciones de los artículos 163
y 290 del presente Código.
Artículo 296. El que, sin estar legalmente autorizado, forme un cuerpo armado, aun cuando no este destinado a cometer hechos punibles, será castigado con arresto en Fortaleza o Cárcel Política por tiempo de tres a seis meses.
Artículo
297. Todo individuo que ilegítimamente importe, fabrique, porte,
detente, suministre u oculte sustancias o artefactos explosivos o incendiarios,
se castigara con pena de prisión de dos a cinco años.
Quienes con el solo objeto de producir terror en el público, de
suscitar un tumulto o de causar desordenes públicos, disparen armas
de fuego o lancen sustancias explosivas o incendiarias, contra personas
o propiedades, serán penados con prisión de tres a seis
años, sin perjuicio de las penas correspondientes al delito en
que hubieren incurrido usando dichas armas.
Artículo 298. Si la explosión o amenaza se producen en el lugar de una reunión pública y al tiempo en que esta se verifica o si ocurre con ocasión en que haya peligro para el mayor número de gentes en épocas de agitación, calamidad o desastres públicos, la prisión se impondrá por tiempo de cuatro a ocho años.
TITULO
VI
De los delitos contra la fe pública
CAPITULO
I
De la falsificación de monedas o títulos de crédito
público
Artículo
299. Será castigado con presidio de cuatro a ocho años:
1°. Cualquiera que haya falsificado la moneda nacional o extranjera
que tenga curso legal o comercial dentro o fuera de la República.
2°. El que de alguna manera haya alterado la moneda legal para darle
apariencia de mayor valor.
3°. El que de concierto con alguno que hubiere ejecutado o contribuido
a ejecutar la falsificación o alteración de la moneda, la
haya introducido en la República, o puesto en circulación
de cualquier manera.
La misma pena se le aplicará si ha facilitado a otros los medios
de hacerla circular.
Si el valor legal o comercial representado por las monedas falsificadas
o alteradas es de mucha importancia, la pena será de cinco a diez
años de presidio.
Si el valor intrínseco de las monedas falsificadas es igual o o
mayor que el de las monedas legales, la pena será prisión
de uno a tres años.
Artículo 300. El que altere la moneda legal por medio de cualquier procedimiento que disminuya su peso de ley, será castigado con prisión de seis a treinta meses. Y el que, de concierto con quien así la hubiere alterado, ejecute alguno de los actos especificados en el número 3 del artículo precedente, se le aplicará la misma pena.
Artículo
301. Todo individuo que, sin estar de acuerdo con el que haya ejecutado
o contribuido a ejecutar la falsificación o alteración,
ponga en circulación monedas falsificadas o alteradas, será
castigado con prisión de uno a dos años.
Si el culpable recibió de buena fe las monedas, la pena será
de arresto por tiempo de uno a tres meses.
Artículo 302. Las penas establecidas en los artículos precedentes serán reducidas de la octava a la cuarta parte, si la falsificación puede reconocerse a primera vista.
Artículo 303. El que haya fabricado o conservado instrumentos exclusivamente destinados a la fabricación o alteración de monedas, será castigado con prisión de seis a treinta meses.
Artículo 304. Si el culpable de alguno de los delitos previstos en los artículos precedentes, antes de que la autoridad tenga conocimiento del hecho, impide la falsificación o alteración de las monedas o la circulación de las ya falsificadas o alteradas quedar exento de la pena.
Artículo
305. Para los efectos de la ley penal, se asimilaran a las monedas los
títulos de crédito público.
Por estas expresiones deben entenderse los títulos y c‚dulas
al portador, emitidos por el Gobierno, que constituyen títulos
negociables y los demás papeles que tengan curso legal o comercial
emanados de institutos autorizados para emitirlos.
CAPITULO
II
De la falsificación de sellos, timbres públicos y marcas
Artículo 306. Todo el que haya falsificado los sellos nacionales que estén destinados a autenticar los actos del Gobierno, será castigado con prisión de dieciocho meses a tres años; y asimismo, todo el que haya hecho uso del sello falso.
Artículo 307. Todo individuo que haya falsificado el sello de alguna de las autoridades nacionales, el de alguno de los Estados de la República, de algún Distrito, Sección, Municipio o Establecimiento Público; el Sello de un Registrador. Tribunal o de cualquiera otra Oficina Pública será castigado con prisión de tres a doce meses. Al que hubiere hecho uso de los sellos falsos, aun cuando la falsificación sea obra de un tercero, se aplicarán las mismas penas.
Artículo
308. Todo individuo que haya falsificado los timbres, punzones u otras
marcas destinadas por virtud de una disposición de la ley o del
Gobierno, a establecer la autenticidad de un acto, será castigado
con prisión de seis a treinta meses.
Al que hubiere hecho uso de los dichos objetos falsos, aun cuando la falsificación
sea obra de un tercero, se le aplicarán las mismas penas. Al que,
sin haber contribuido a la falsificación, ponga en venta los objetos
que llevan la impresión de las dichas marcas falsificadas, se le
impondrán también las mismas penas.
Artículo 309. El que haya falsificado solamente los moldes de los objetos indicados en los artículos precedentes, empleando un medio inadecuado para la reproducción y distinto del uso de los instrumentos falsificados, será castigado con prisión de tres a dieciocho meses, en el caso de los artículos 306; y de tres a seis meses, en el caso de los artículos 307 y 308.
Artículo 310. El que haya falsificado el papel sellado, las estampillas o el timbrado de papel oficial, será castigado con prisión de seis a treinta meses.
Artículo 311. Cualquiera que haya falsificado los sellos para el papel sellado, para las estampillas o para cualquiera otra impresión timbrada, será castigado con prisión de tres a quince meses; y también el que haya falsificado algún papel especial que esté destinado expresamente para la impresión de los sellos dichos.
Artículo 312. El que haya hecho uso del papel sellado falsificado, impresiones timbradas con el mismo vicio o estampillas falsas y también el que del mismo modo hubiere puesto en venta estos objetos o de otro modo los haya lanzado a la circulación, será castigado con prisión de tres a quince meses.
Artículo 313. El que sin haber participado de ninguno de los delitos especificados en los artículos precedentes, retenga los sellos o timbres falsos o los instrumentos destinados a la falsificación, será castigado con prisión de quince días a doce meses.
Artículo 314. El que habiéndose procurado los verdaderos sellos, timbres, punzones o marcas que se han indicado en el presente Capítulo, haga uso de ellos en perjuicio de otro o en provecho propio o ajeno, incurrirá en las penas establecidas en los artículos precedentes, pero con reducción de un tercio a la mitad.
Artículo 315. El que haya falsificado o alterado los billetes o cédulas de los ferrocarriles o de otras empresas públicas de transporte, o hubiere hecho uso de billetes falsos de esa especie, será castigado con prisión de quince días a seis meses.
Artículo 316. El que hubiere borrado o hecho desaparecer de algún modo en los timbres, estampillas, impresiones selladas, billetes de ferrocarriles o de otras empresas públicas de transporte, las marcas o contraseñas que se les hubieren puesto para indicar que se ha servido de ellos, será castigado con arresto de cinco a cuarenta y cinco días. En la misma pena incurrirá también el que haya hecho uso de dichos objetos así alterados.
CAPITULO
III
De la falsedad en los actos y documentos
Artículo
317. El funcionario público que, en el ejercicio de sus funciones
haya formado, en todo o en parte, algún acto falso o que haya alterado
alguno verdadero, de suerte que por él pueda resultare perjuicio
al público o a los particulares, será castigado con presidio
de tres a seis años.
Si el acto fuere de los que, por disposición de la ley, Merecen
fe hasta la impugnación o tacha de falso, la pena de presidio será
por tiempo de cuatro a siete y medio años.
Se asimilan a los actos originales las copias autenticas de ellos cuando,
con arreglo a la ley, hagan las veces del original faltando este.
Artículo 318. El funcionario público que, al recibir o extender algún acto en el ejercicio de sus funciones, haya atestado como ciertos y pasados en su presencia hechos o declaraciones que no han tenido lugar, u omitido o alterado las declaraciones que hubiere recibido, de tal suerte que pueda de ello resultar un perjuicio al público o a los particulares, será castigado con las penas establecidas en el artículo precedente.
Artículo
319. El funcionario público que haya simulado una copia de algún
acto público supuesto y la haya expedido en forma legal, o que
hubiere dado una copia de algún acto público diferente del
original, no estando este alterado o suprimido, será castigado
con prisión de dieciocho meses a cinco años. La pena de
prisión no podrá ser menor de treinta meses, si el acto
fuere de los que por disposición de la ley merecen fe hasta la
impugnación o tacha de falso.
Si la falsedad se ha cometido en alguna certificación o testimonio
referente al contenido de los actos, de modo que pueda de ello resultar
perjuicio al público o a los particulares, la prisión será
de seis a treinta meses.
Artículo
320. Todo individuo que no siendo funcionario público forje, total
o parcialmente, un documento para darle la apariencia de instrumento público,
o altere uno verdadero de esta especie, será castigado con prisión
de dieciocho meses a cinco años. Esta pena no podrá ser
menor de treinta meses, si el acto es de los que merecen fe hasta la impugnación
o tacha de falso, según disposición de la Ley.
Si la falsedad se ha cometido en la copia de algún acto público
sea suponiendo el original, sea alterado una copia autentica, sea, en
fin, expidiendo una copia contraria a la verdad, la prisión será
de seis a treinta meses. Si el acto es de los que por virtud de la ley
hacen fe, conforme a lo expresado anteriormente, la prisión no
podrá ser menor de dieciocho meses.
Artículo
321. El que falsamente haya atestado ante un funcionario público
o en un acto público, su identidad o estado o la identidad o estado
de un tercero, de modo que pueda resultar algún perjuicio al público
o a los particulares, será castigado con prisión de tres
a nueve meses.
En igual pena incurre el que falsamente haya atestado ante un funcionario
público o en un acto público, otros hechos cuya autenticidad
compruebe el acto mientras no sea destruida su fuerza probatoria, mediante
tacha o impugnación de falsedad, siempre que de ello pueda resultar
un perjuicio al público o a los particulares.
Si se trata de un acto del estado civil o de la autoridad Judicial, la
pena será de seis a dieciocho meses de prisión.
El que en títulos o efectos de comercio ateste falsamente su propia
identidad o la de un tercero, será castigado con prisión
de tres a seis meses.
Artículo 322. El individuo que hubiere falsificado o alterado, total o parcialmente, alguna escritura, carta u otros géneros de papeles de carácter privado, de modo que haciendo él, u otro, uso de dichos documentos, pueda causarse en perjuicio al público o a particulares, será castigado con prisión de seis a dieciocho meses.
Artículo 323. Todo el que hubiere hecho uso o de alguna manera se hubiere aprovechado de algún acto falso, aunque no haya tenido parte en la falsificación, será castigado con las penas respectivas establecidas en los artículos 320, si se trata de un acto público, y 322, si se trata de un acto privado.
Artículo 324. Cuando se hubiere cometido alguno de los delitos
especificados en los artículos precedentes, con el objeto de procurarse
un medio de probar hechos verdaderos, el culpable será penado con
prisión de tres a doce meses si, se trata de actos públicos;
y con prisión de quince días a tres meses, si se trata de
un documento privado.
Artículo 325. Los que, en todo o en parte, hayan suprimido o destruido un acto original o una copia que lo sustituya legalmente, si de ello puede resultar perjuicio para el público o para particulares, serán castigados en las penas respectivamente establecidas en los artículos 317, 320, 321 y 322, según las distinciones que estos contienen.
Artículo 326. Para la aplicación de las disposiciones de los artículos precedentes, se asimilan a los funcionarios públicos los individuos que han sido autorizados para afirmar actos a los cuales la ley atribuye autenticidad. Con el mismo fin se asimilan a los actos públicos los testamentos otorgados solo ante testigos, las letras y libranzas de cambio y todos los títulos de crédito al portador o que sean transmisibles por endoso.
CAPITULO
IV
De la falsedad en pasaportes, licencias, certificados
y otros actos semejantes
Artículo
327. Será penado con prisión de quince días a nueve
meses:
1°. El que haya falsificado licencias, pasaportes, itinerarios o permisos
de residencia.
2°. El que de alguna manera haya alterado documentos originariamente
verdaderos, de la clase de los indicados en el número anterior,
con el objeto de atribuirles o referirlos a personas, tiempos o lugares
diferentes de los expresados, o falsamente hiciere aparecer ejecutadas
o cumplidas las condiciones requeridas para la validez y eficacia de los
mismos documentos.
3°. El que haya hecho uso de las licencias, itinerarios, pasaportes
o permisos de residencia, falsificados o alterados, o los haya dado a
un tercero con el mismo objeto.
Artículo 328. El que haciéndose de licencias, pasaportes, itinerarios o permisos de residencia se atribuyere en estos documentos un falso nombre o apellido o una falsa calidad, y también el que con su testimonio haya contribuido a que se den asi alterados los documentos dichos, será castigado con prisión de quince días a tres meses.
Artículo 329. El funcionario público que, en ejercicio de su ministerio, haya cometido alguno de los delitos previstos en los artículos precedentes, o de alguna manera hubiere cooperado a su perpetración, será penado con prisión de tres a dieciocho meses.
Artículo 330. El que obligado por la ley a tener registros especiales sujetos a la inspección de los funcionarios de policía o a darles noticias o informes relativos a sus propias operaciones industriales o profesionales, haya escrito o dejado escribir en los primeros o en los segundos indicaciones o datos falsos, será castigado con arresto desde uno a hasta tres meses o multa de veinticinco a doscientos cincuenta bolívares.
Artículo
331. Todo medico, cirujano o empleado de sanidad, que por favor haya dado
una falsa certificación destinada a hacer fe ante la autoridad,
será castigado con arresto hasta de quince días o multa
de cincuenta a doscientos cincuenta bolívares. Al que hubiere hecho
uso de la falsa certificación, se le aplicará la misma pena.
Si por causa de la falsa certificación se ha admitido o mantenido
en un asilo de enajenados a alguna persona en su cabal juicio, o si resulta
algún otro mal importante, la pena será de arresto de tres
a dieciocho meses.
Si el hecho se hubiere cometido mediante dinero u otras dádivas,
entregadas o prometidas, para si o para un tercero, el arresto será
por tiempo de cuarenta y cinco días a doce meses. Y lo ser por
tiempo de uno a tres años, si la certificación ha tenido
las consecuencias previstas en el aparte precedente.
Las penas indicadas en los dos apartes precedentes, serán también
aplicables al que haya dado el dinero o los otros presentes.
Todo lo dado será confiscado.
Artículo
332. Todo funcionario público o cualquier otro individuo a quien
la ley permite expedir certificados, que afirme mentirosamente en alguno
de estos documentos la buena conducta, la indigencia u otras circunstancias
capaces de procurar a la persona favorecida con el certificado, la beneficencia
o la confianza del Gobierno o de los particulares, el acceso a los destinos
o empleos públicos, la protección o ayuda legales o la exención,
en fin, de funciones, servicios o cargos públicos, será
penado con prisión hasta por ocho días, o multa de cincuenta
a setecientos cincuenta bolívares.
La misma pena será aplicable al que hubiere hecho uso de los falsos
certificados.
Artículo 333. Todo aquel que, no teniendo ni la cualidad ni las facultades indicadas en los dos artículos anteriores, haya falsificado un certificado de los que quedan precedentemente especificados o el que hubiere alterado alguno originariamente verdadero, será penado con prisión de uno a tres meses, la misma pena se aplicará al que haya hecho uso de algún certificado así falsificado o alterado.
Artículo 334. La pena establecida en el artículo precedente será aplicable al individuo que, para inducir en error a los agentes de la autoridad, les hubiere presentado algún acto o certificado verdadero, atribuyéndoselo falsamente a si mismo o a un tercero.
CAPITULO
V
De los fraudes cometidos en el comercio, las industrias y almonedas
Artículo 335. El que, propalando falsas noticias o por otros medios fraudulentos haya producido en los mercados o en las bolsas de comercio, algún aumento o disminución en el precio de los salarios, géneros, mercancías, frutos o títulos negociables en dichos lugares o admitidos en las listas de cotización de bolsa, será castigado con prisión de tres a quince meses. Si el delito se ha cometido por corredores o agentes públicos de cambio, la pena será de prisión de seis a treinta meses.
Artículo 336. Todo individuo que haya hecho uso de pesas y medidas con contraste legal falsificado o alterado, de modo que pueda causar algún perjuicio al público o a los particulares, será castigado con arresto de diez a treinta días. Y si el uso de dichas pesas y medidas se hubiere hecho en un negocio público, la pena será de prisión de uno a tres meses. A todo el que, en ejercicio de algún negocio público, se le encuentre culpable de simple tenencia de pesas y medidas falsificadas o alteradas, se le castigara con multa de cincuenta a doscientos cincuenta bolívares.
Artículo 337. El que en ejercicio de su comercio haya engañado al comprador entregándole una cosa por otra, o bien una cosa que en razón de su origen, calidad o cantidad sea diferente de la declarada o convenida, será castigado con arresto de diez días a tres meses. Si el engaño versa sobre objetos preciosos, se castigará con prisión de tres a nueve meses.
Artículo
338. Todo el que hubiere falsificado o alterado los nombres, marcas o
signos distintivos de las obras del ingenio o de los productos de una
industria cualquiera; y, así mismo, todo el que haya hecho uso
de los nombres, marcas o signos legalmente registrados así falsificados
o alterados, aunque la falsedad sea proveniente de un tercero, será
castigado con prisión de uno a doce meses.
La misma pena será aplicable al que hubiere contrahecho o alterado
los dibujos o modelos industriales y al que haya hecho uso de los mismos
así contrahechos o alterados, aunque la falsedad sea obra de un
tercero.
La autoridad judicial podrá disponer que la condena se publique
en un diario que ella indique, a costa del reo.
Artículo 339. El que con objeto de comerciar haya introducido en el país y puesto en venta o de cualquier otra manera en circulación, obras del ingenio o productos de cualquiera industria con nombres, marcas o signos distintivos falsificados o alterados, o con nombres, marcas o signos distintivos capaces de inducir en error al comprador respecto de su origen o calidad, si la propiedad de las obras, nombres, marcas o signos ha sido legalmente registrada en Venezuela, será castigado con prisión de uno a doce meses.
Artículo
340. El que hubiere revelado noticias relativas a invenciones o descubrimientos
científicos o aplicaciones industriales que deban permanecer en
secreto y de que haya tenido conocimiento por causa de su posición
o empleo o en razón de profesión, arte o industria, será
castigado, a instancia de la parte agraviada, con prisión de quince
días a tres meses.
Si la revelación se ha hecho a algún extranjero no residente
en el país o a un agente suyo, la prisión será de
quince días a seis meses.
Artículo 341. El que por medio de amenazas, violencias, regalos, promesas, colusiones u otros medios fraudulentos, haya coartado o perturbado la libertad de las subastas públicas o de las licitaciones privadas por cuenta de las administraciones públicas, o el que por dichos medios hubiere alejado a los compradoras o postores, será castigado con prisión de tres a seis meses. Si el culpable fuere una persona constituida por la ley o por la autoridad en las susodichas subastas o licitaciones, la prisión será de seis a treinta meses. El funcionario antedicho que, mediante dinero, u otra cosa, dadas o prometidas a el mismo o a terceros, se abstenga de asistir a las subastas o licitaciones mencionadas, será penado con prisión de uno a tres meses.
CAPITULO
VI
De las quiebras
Artículo
342. Los que en los casos previstos por el Código de Comercio u
otras leyes especiales, sean declarados culpables de quiebra, serán
castigados conforme a las reglas siguientes:
1°. Los quebrados culpables serán penados con arresto de seis
meses a tres años.
2°. Los quebrados fraudulentos serán penados con prisión
de tres a cinco años.
Estas penas se impondrán según la gravedad de las circunstancias
que se han dado lugar a la quiebra, aumentándose o disminuyéndose
dentro de su mínimum y máximum a juicio del Tribunal.
Las personas indicadas en el artículo 922 del Código de
Comercio, serán castigadas como reos de hurto por los hechos a
que se contrae el mismo artículo.
Artículo 343. Los individuos que, en conformidad con las disposiciones de los artículos 920 y 923 del Código de Comercio, sean declarados quebrados culpables o quebrados fraudulentos, por los hechos especificados en los mismos artículos de dicho Código, serán castigados, respectivamente, con las penas señaladas en los números 1 y 2 del artículo precedente.
TITULO
VII
De los delitos contra la conservación de los
intereses públicos y privados
CAPITULO
I
De los incendios, inundaciones, sumersiones
y otros delitos de peligro común
Artículo
344. El que haya incendiado algún edificio u otras construcciones,
productos del suelo aun no recogidos o amontonados, o depósitos
de materias combustibles, será penado con presidio de tres a seis
años.
Si el incendio se hubiere causado en edificios destinados a la habitación
o en edificios públicos, o destinados a uso público, a una
empresa de utilidad pública o plantas industriales, al ejercicio
de un culto, a almacenes o depósitos de efectos industriales o
agrícolas, de mercaderías, de materias primas o inflamables
o explosivas o de materias de minas, vías férreas, fosos,
arsenales o astilleros, el presidio será por tiempo de cuatro a
ocho años.
En la misma pena incurrirá quien por otros medios causare daños
graves a edificios u otras instalaciones industriales o comerciales.
El que haya dañado los medios empleados para la transmisión
de energía eléctrica, o de gas o quien haya ocasionado la
interrupción de su suministro, será penado con prisión
de dos a seis años.
Artículo 345. Los que pongan fuego en las haciendas, sementeras u otras plantaciones, incurrirán en pena de presidio de uno a cinco años.
Artículo 346. Los que pongan fuego a dehesas o a sabanas de cría sin permiso de sus dueños o a sabanas que toquen con los bosques que surten de agua las poblaciones, aunque estos sean de particulares, serán castigados con prisión de seis a diez y ocho meses.
Artículo 347. La pena establecida en el artículo 344 será aplicada, respectivamente, a cualquiera que con el objeto de destruir, en todo o en parte, los edificios o casas indicadas en dicho artículo haya preparado o hecho estallar minas, petardos, bombas, u otros inventos o aparatos de explosión y también a todo el que hubiere preparado o prendido materias inflamables capaces de producir semejante efecto.
Artículo 348. Todo individuo que haya ocasionado una inundación, será penado con presidio de tres a cinco años.
Artículo
349. El que, rompiendo las esclusas, diques u otras obras destinadas a
la defensa común de las aguas o a la reparación de algún
desastre común, haya hecho surgir el peligro de inundación
o de cualquier otro desastre, será penado con prisión de
seis a treinta meses.
Si efectivamente se hubiere causado la inundación u otro desastre
común, se aplicará la pena del artículo anterior.
Artículo 350. El que aplique fuego a naves, o aeronaves, o a cualquiera otra construcción flotante, o el que ocasiones su destrucción, sumersión o naufragio, será penado con presidio de tres a cinco años.
Artículo 351. Siempre que alguno de los delitos previstos en los artículos precedentes hubiere recaído en obras, edificios o depósitos militares, arsenales, aparejos, naves o aeronaves de la República o de alguno de sus Estados, la pena de presidio será de cuatro a ocho años.
Artículo
352. El que hubiere preparado algún naufragio, destruyendo, trastornando
o haciendo faltar de cualquier manera los faros u otras señales
o empleando al efecto falsas señales u otros artificios, será
penado con prisión de seis a treinta meses.
Cuando realmente se efectuare la sumersión o el naufragio de alguna
nave, se aplicarán, según los casos, las disposiciones de
los artículos precedentes.
Artículo 353. El que para impedir la extinción de un incendio o las obras de defensa contra sumersión o un naufragio, haya sustraído, ocultado o hecho inservibles el material, aparato, aparejos u otros medios destinados a la extinción o defensa, será penado con prisión de seis a treinta meses.
Artículo
354. Las disposiciones de los artículos 344, 347, 348, 349, 350
y 351 serán aplicables igualmente al que, cometiendo en un edificio
o cosa de su propiedad alguno de los hechos previstos en aquellos, ha
causado los daños que se indican en dichos artículos o puesto
en peligro a terceras personas o intereses ajenos.
La pena señalada se aumentara en la proporción de una sexta
a una tercera parte, si el acto o hecho ejecutado ha tenido el objeto
que prevé‚ el artículo 466.
Artículo 355. Cuando alguno de los actos o hechos previstos en los artículos precedentes haya puesto en peligro la vida de alguna persona, se aumentarán hasta la mitad las penas que establecen los mismos artículos.
Artículo 356. Las penas señaladas en dichos artículos se reducirán a prisión de uno a tres meses, si en los casos previstos en los artículos precedentes se trata de alguna cosa de poca importancia y siempre que el delito no ponga en peligro a ninguna persona, ni exponga a daño ninguna otra cosa.
Artículo 357. El que por haber obrado con imprudencia o negligencia, o bien con impericia en su profesión, arte o industria, o por inobservancia de los reglamentos, ordenes o disposiciones disciplinarias, haya ocasionado algún incendio, explosión, inundación, sumersión o naufragio, algún hundimiento o cualquier otro desastre de peligro común, será castigado con prisión de tres a quince meses. Si el delito resulta un peligro para la vida de las personas, la prisión será de tres a treinta meses, y si resultare la muerte de alguna, la prisión será de uno a diez años.
CAPITULO
II
De los delitos contra la seguridad de los medios
de transporte y comunicación
Artículo
358. Quien ponga obstáculo en une vía de circulación
de cualquier medio de transporte, abra o cierre las comunicaciones de
esas vías, haga falsas señales o realice cualquier acto
con el objeto de preparar el peligro de una catástrofe será
castigado con pena de prisión de cuatro a ocho años.
Quien cause interrupción de las vías de comunicación
mediante voladuras o quien por este mismo medio cause el descarrilamiento
o naufragio de un medio de comunicación será castigado con
pena de prisión de seis a diez años.
Quien asalte o ilegalmente se apodere de naves, aeronaves, medios de transporte
colectivo o de carga, o de la carga que estos transporten, será
castigado con pena de prisión de ocho a dieciséis años.
Quien asalte a un taxi o cualquier otro vehículo de transporte
colectivo para despojar a sus tripulantes o pasajeros de sus pertenencias
o posesiones, será castigado con pena de prisión de diez
a dieciséis años.
Si para la comisión de los delitos establecidos en este artículo
concurren varias personas la pena se aumentará en un tercio.
Artículo 359. Cualquiera que dañe las vías férreas, las máquinas, vehículos, instrumentos u otros objetos y aparejos destinados a su servicio, será castigado con la pena de prisión de tres a cinco años.
Artículo
360. Cualquiera que por negligencia o impericia de su arte o profesión,
inobservancia de los reglamentos, órdenes o instrucciones, hubiere
preparado el peligro de una catástrofe en una vía férrea,
será penado con prisión de tres a quince meses.
Si la catástrofe se ha consumado, la prisión será
por tiempo de uno a cinco años.
Artículo
361. El que haya dañado los puertos, muelles, aeropuertos, oleoductos,
gasoductos, las oficinas, talleres, obras, aparatos, tuberías,
postes, cables u otros medios empleados por los sistemas de transporte
o comunicación, será penado con prisión de dos a
cinco años.
Si del hecho se ha derivado un peligro grave para la incolumidad pública,
la pena será de tres a seis años de prisión; y si
el hecho produjere un siniestro, la pena será de cuatro a ocho
años de prisión.
Artículo
362. Para la debida aplicación de la ley penal, se asimilan a los
ferrocarriles ordinarios, toda vía de hierro con ruedas metálicas,
neumáticas, de polietileno sólido y de goma o látex
sólido que sea explotada por medio de vapor, electricidad o de
un motor mecánico o magnético.
A los mismos efectos se asimilan a los telégrafos, los teléfonos
destinados al servicio público y demás instrumentos e instalaciones
comunicacionales.
Artículo 363. Fuera de los casos previstos en los artículos precedentes, todo individuo que por algún medio cualquiera haya destruido, en todo o en parte, o hecho impracticables los caminos u obras destinados a la comunicación pública por tierra o por agua, o bien remueva con tal fin los objetos destinados a la seguridad de dichos caminos y obras, será castigado con prisión de tres a treinta meses; y si el delito ha tenido por consecuencia poner en peligro la vida de las personas, la prisión será por tiempo de dieciocho meses a cinco años.
CAPITULO
III
De los delitos contra la salubridad y alimentación pública
Artículo
364. El que ilegalmente tale o roce los montones donde existan vertientes
que provean de agua las poblaciones aunque aquellos pertenezcan a particulares,
será penado, salvo disposiciones especiales, con prisión
de uno a tres años.
El que ilegalmente interrumpa el servicio de agua a un centro de población,
será penado con prisión de dos a cinco años.
Artículo 365. El que corrompiendo o envenenando las aguas potables del uso público o los artículos destinados a la alimentación pública, ponga en peligro la salud de las personas, será penado con prisión de dieciocho meses a cinco años.
Artículo 366. Todo individuo que hubiere falsificado o adulterado, haciéndolas nocivas a la salud, las sustancias alimenticias o medicinales u otros efectos destinados al comercio, será penado con prisión de uno a treinta meses; y asimismo, el que de cualquiera manera haya puesto en venta o al expendio público, las expresadas sustancias así falsificadas o adulteradas.
Artículo
367. El que hubiere puesto en venta sustancias alimenticias o de otra
especie no falsificadas ni adulteradas, pero si nocivas a la salud, sin
advertir al comprador esta calidad, será penado con prisión
de quince días a tres meses.
Será penado con prisión de cuatro a ocho años:
1°. El que ilícitamente comercie, elabore, detente y, en general,
cometa algún acto ilícito de adquisición, suministro
o trafico de estupefacientes, tales como opio y sus variedades botánicas
similares, morfina, diacetilmorfina, coca en hojas, cocaína, ecgomina,
la planta llamada marihuana, sus derivados y sales y cualquier otra sustancia
narcótica o enervante.
2°. El que ilícitamente siembre, cultive o realice cualquier
acto de adquisición, suministro o trafico de semillas o plantas
que tengan el carácter de estupefacientes o drogas a que se refiere
el ordinal anterior.
El que, sin incurrir en los delitos previstos en este artículo,
destine o deje que sea distinto un local para reunión de personas
que concurren a usar sustancias narcóticas o enervantes, será
penado con prisión de dos a cinco años.
Los que asistan al local para el uso de estupefacientes, serán
penados con prisión de seis meses a dos años y no gozarán
del beneficio de libertad bajo fianza.
Las penas señaladas en este artículo serán aumentados
en una tercera parte si las sustancias estupefacientes se suministran
aplican o facilitan a un menor de 18 años o a quienes los utilicen
para su trafico.
Cuando el culpable de alguno de los hechos previstos en este artículo
haya cometido el delito por ejercicio abusivo de una profesión
sanitaria o de cualquiera otra profesión o de arte sujeta a autorización
o vigilancia por razón de la salubridad pública, la pena
será aumentada entre un sexto y una cuarta parte; y se impondrá
además, la pena accesoria de inhabilitación para ejercer
su profesión o actividad por tiempo igual al de la pena después
de cumplida ésta.
Artículo 368. El que estando autorizado para vender sustancias medicinales las hubiere suministrado en especie, calidad y cantidad diferentes de las prescritas por el medico o diferentes de las declaradas o convenidas, será penado con prisión de seis a dieciocho meses.
Artículo 369. Todo individuo que hubiere puesto en venta o de cualquiera otra manera en el comercio, como genuinas, sustancias alimenticias que no lo sean, aunque no resultaren nocivas a la salud, será penado con prisión de tres a quince días.
Artículo
370. Cuando alguno de los hechos previstos en los artículos precedentes
sea el resultado de imprudencia, de negligencia, de impericia en el arte,
profesión o industria o de inobservancia de los reglamentos, ordenes
o instrucciones, el culpable será castigado así:
1°. En el caso del artículo 365, con arresto de quince días
a seis meses.
2°. En los casos del artículo 366, con arresto de quince a
cuarenta y cinco días.
3°. En los casos de los artículos 367 y 368, con arresto de
tres a quince días.
Artículo 371. Cuando de alguno de los hechos previstos en los artículos precedentes resultare algún peligro para la vida de las personas, las penas establecidas en ellos se aumentaran al duplo.
Artículo
372. Cuando el culpable de alguno de los hechos previstos en los artículos
366 y 369 haya cometido el delito por el ejercicio abusivo de una profesión
sanitaria o de cualquiera otra profesión o de arte sujeta a autorización
o vigilancia por razón de la salubridad pública, las penas
serán las siguientes:
1°. En caso del artículo 366, prisión de tres meses
a tres años.
2°. En el caso del artículo 369, prisión de quince días
a tres meses.
La condenación por alguno de los delitos previstos en los artículos
precedentes, producirá siempre como consecuencia la suspensión
del ejercicio del arte, profesión o industria por medio de la cual
se ha cometido el delito. Tal suspensión se impondrá por
un tiempo igual al de la prisión que se hubiese aplicado.
Artículo 373. El que propagando falsas noticias o valiéndose de otros medios fraudulentos, haya producido la escasez y encarecimiento de los artículos alimenticios, será penado con prisión de seis a treinta meses. Si el culpable es algún corredor público, se aumentara dicha pena en la mitad.
CAPITULO
IV
Disposiciones comunes a los Capítulos precedentes
Artículo
374. Cada vez que por consecuencia de alguno de los delitos a que se contraen
los artículos 344, 347, 352, 354, 358, 359, 361, 362, 363, 365,
366, 367, 368 y 372 y salvo lo que se dispone en los artículos
408, número 3 y 420, resultare la muerte o lesión de alguna
persona, las penas en ellos establecidas se doblaran en caso de muerte
y se aumentarán de un tercio a la mitad en caso de lesiones, pero
no se aplicarán menos de cuatro años de prisión en
el primer caso ni de tres meses, también de prisión, en
el segundo.
Si del hecho resultare la muerte de varias personas o la muerte de una
y lesiones de otra u otras, la prisión podrá convertirse
en presidio, según las circunstancias del caso; y ya se aplique
una u otra pena, su tiempo no será menor de diez años, pudiendo
extenderse hasta veinte.
Si resultaren lesiones de varias personas, la prisión no será
menor de seis meses, pero podrá elevarse hasta diez años.
TITULO
VIII
De los delitos contra las buenas costumbres y
buen orden de las familias
CAPITULO
I
De la violación, de la seducción, de la prostitución
o corrupción de menores y de los ultrajes al pudor
Artículo
375. El que por medio de violencias o amenazas haya constreñido
a alguna persona, del uno o del otro sexo, a un acto carnal, será
castigado con presidio de cinco a diez años.
La misma pena se le aplicará al individuo que tenga un acto carnal
con persona de uno u otro sexo, que en el momento del delito:
1°. No tuviere doce años de edad.
2°. O que no haya cumplido dieciséis años, si el culpable
es un ascendiente, tutor o institutor.
3°. O que hallándose detenida o condenada, haya sido confiada
a la custodia del culpable.
4°. O que no estuviere en capacidad de resistir por causa de enfermedad
física o mental; por otro motivo independiente de la voluntad del
culpable o por consecuencia del empleo de medios fraudulentos o sustancias
narcóticas o excitantes de que este se haya valido.
Artículo 376. Cuando alguno de los hechos previstos en la parte primera y en los números 1 y 4 del artículo precedente, se hubiere cometido con abuso de autoridad, de confianza o de las relaciones domesticas, la pena será de presidio de seis a doce años en el caso de la parte primera, y de cinco a diez años en los casos de los números 1 y 4.
Artículo
377. El que valiéndose de los medios y aprovechándose de
las condiciones o circunstancias que se indican en el artículo
375, haya cometido en alguna persona de uno u otro sexo, actos lascivos
que no tuvieren por objeto del delito previsto en dicho artículo,
será castigado con prisión de seis a treinta meses.
Si el hecho se hubiere cometido con abuso de autoridad, de confianza o
de las relaciones domesticas la pena de prisión será de
uno a cinco años, en el caso de violencias y amenazas; y de dos
a seis a años en los casos de los números 1 y 4 del artículo
375.
Artículo 378. Cuando alguno de los hechos previstos en los artículos precedentes se hubiere cometido con el concurso simultaneo de dos o más personas, las penas establecidas por la ley se impondrán con el aumento de la tercera parte.
Artículo
379. El que tuviere acto carnal con persona mayor de doce y menor de dieciséis
años, o ejecutare en ella actos lascivos, sin ser su ascendiente,
tutor ni institutor y aunque no medie ninguna de las circunstancias previstas
en el artículo 375, será castigado con prisión de
seis a dieciocho meses y la pena será doble si el autor del delito
es el primero que corrompe a la persona agraviada.
El acto carnal ejecutado en mujer mayor de dieciséis años
y menor de veintiuno con su consentimiento, es punible cuando hubiere
seducción con promesa matrimonial y la mujer fuere conocidamente
honesta; en tal caso la pena será de seis meses a un año
de prisión.
Se considerará como circunstancia agravante especial, en los delitos
a que se contrae este artículo, la de haberse valido el culpable
de las gestiones de los ascendientes, guardadores o representantes legales
u otras personas encargadas de vigilar la persona menor de edad o de los
oficios de proxenetas o de corruptores habituales.
Artículo
380. En lo que concierne a los delitos previstos en los artículos
precedentes, el enjuiciamiento no se hará lugar sino por acusación
de la parte agraviada o de quien sus derechos represente.
Pero la querella no es admisible si ha transcurrido un año desde
el día en que se cometió el hecho o desde el día
en que tuvo conocimiento de el la persona que pueda querellarse en representación
de la agraviada.
El desistimiento no tendrá ningún efecto, si interviene
después de recaída sentencia firme.
Se procederá de oficio en los casos siguientes:
1°. Si el hecho hubiese ocasionado la muerte de la persona ofendida,
o si hubiere sido acompañado de otro delito enjuiciable de oficio.
2°. Si el hecho se hubiere cometido en algún lugar público
o expuesto a la vista del público.
3°. Si el hecho se hubiere cometido con abuso del poder paternal o
de la autoridad tutelar o de funciones públicas.
Artículo 381. Todo individuo que, en circunstancias capaces de causar escándalo público, tenga relaciones incestuosas con un ascendiente o descendiente, aunque fuere ilegitimo, con algún afín en línea recta o con un hermano o hermana, hermanos, consanguíneos o uterinos, será castigado con presidio de tres a seis años.
Artículo 382. Todo individuo que, fuera de los casos indicados en los artículos precedentes, haya ultrajado el pudor o las buenas costumbres por actos cometidos en lugar público o expuesto a la vista del público será castigado con prisión de tres a quince meses. El que reiteradamente o con fines de lucro y para satisfacer las pasiones de otro, induzca, facilite o favorezca la prostitución o corrupción de alguna persona, será castigado con prisión de uno a seis años. Si este delito se cometiere en alguna persona menor, la pena se aplicará entre el termino medio y el máximo.
Artículo 383. Todo individuo que haya ultrajado el pudor por medio de escritos, dibujos u otros objetos obscenos, que bajo cualquier forma se hubieren hecho, distribuido o expuesto a la vista del público u ofrecido en venta, será castigado con Prisión de tres a seis meses. Si el delito se hubiere cometido con un fin de lucro, la prisión será de seis meses a un año.
CAPITULO
II
Del rapto
Artículo 384. Todo individuo que por medio de violencias, amenazas o engaño hubiere arrebatado, sustraído o detenido, con fines de libertinaje de matrimonio, a una mujer mayor o emancipada, será castigado con prisión de uno a tres años.
Artículo
385. Todo individuo que por los medios a que se refiere el artículo
precedente y para alguno de los fines en el previsto, haya arrebatado,
sustraído o retenido alguna persona menor o a una mujer casada,
será castigado con presidio de tres a cinco años.
Si la raptada hubiere prestado su consentimiento, la pena será
de prisión por tiempo de seis meses a dos años.
Y si la persona raptada es menor de doce años, aunque el culpable
no se hubiere valido de violencias, amenazas o engaño, la pena
será de presidio por tiempo de tres a cinco años.
Artículo
386. Cuando el culpable de alguno de los delitos previstos en los artículos
precedentes, sin haber cometido ningún acto libidinoso, haya puesto
voluntariamente en libertad a la persona raptada, volviéndola a
su domicilio, al de sus parientes o a algún lugar seguro, a disposición
de su familia, la pena que se imponga será de prisión de
uno a seis meses en el caso del artículo 384, de tres a dieciocho
meses y de seis a treinta meses, respectivamente, en los casos de los
artículos 385.
Cuando alguno de los delitos previstos en este y los anteriores artículos,
se hubiere cometido solo con el fin de matrimonio, la pena de prisión
podrá aplicarse en lugar de la de presidio.
Artículo
387. En lo que concierne a los delitos previstos en los artículos
precedentes, el enjuiciamiento no se hará lugar sino por acusación
de la parte agraviada o de su representante legal. Pero la querella no
será admisible si ha transcurrido un año desde que se realizó
el hecho o desde el día en que de él tuvo conocimiento la
persona que pueda promoverla en representación de la ofendida.
El desistimiento no produce ningún efecto si interviene después
de recaída sentencia firme.
CAPITULO
III
De los corruptores
Artículo
388. El que por satisfacer las pasiones de otro hubiere inducido a la
prostitución o a actos de corrupción a alguna persona menor,
será castigado con prisión de tres a dieciocho meses.
La prisión se impondrá por tiempo de uno a cuatro años
si el delito se ha cometido:
1.- Por alguna persona menor de doce años.
2.- Por medio de fraude o de engaño.
3.- Por los ascendientes, los afines en línea recta ascendente,
por el padre o madre adoptivos, por el marido, el tutor u otra persona
encargada del menor para cuidarlo, instruirlo, vigilarlo o guardarlo,
aunque sea temporalmente.
Si han concurrido varias circunstancias de las distintas categorías
mencionadas, la prisión será de dos a cinco años.
Artículo 389. Todo individuo que, para satisfacer las pasiones de otro, haya facilitado o favorecido la prostitución o corrupción de alguna persona menor, de cualquiera de los modos o en cualquiera de los casos especificados en la primera parte y números 1, 2 y 3 del artículo precedente, será castigado con prisión de tres a doce meses. En el caso del ultimo aparte, la prisión será de tres a diez y ocho meses.
Artículo
390. El ascendente, a fin en línea ascendente, marido o tutor,
que por medio de violencias o amenazas, haya constreñido a la prostitución
o corrupción al descendiente a la esposa, aunque sea mayor o al
menor que se halle bajo su tutela, será penado con presidio de
cuatro a seis años.
Si el ascendiente o el marido hubieren empleado fraude o engaño
para la corrupción del descendiente o de la esposa, aunque sea
mayor, se castigarán con presidio de tres a cinco años.
Artículo
391. En los delitos previstos en los artículos precedentes, el
enjuiciamiento no se hará lugar sino por acusación de la
parte agraviada o de su representante legal, menos en los casos en que
el autor del hecho punible sea ese mismo representante legal.
Cuando el culpable sea el marido y la mujer fuere menor, la querella deberá
proceder de la persona que, si aquella no fuere casada, tendría
sobre ella el derecho de patria potestad o de tutela.
Será consecuencia de la condena la perdida del poder marital.
CAPITULO
IV
Disposiciones comunes a los Capítulos precedentes
Artículo 392. Será consecuencia de la condena por alguno de los delitos Previstos en los artículos 375, 376, 377, 379, 381, 388, 389 y 390, respecto de los ascendientes, la pérdida de todos los derechos que en su calidad de tales, les confiere la ley sobre la persona y bienes de los descendientes en cuyo perjuicio se ha cometido el delito; y en cuanto a los tutores, la remoción de la tutela e inhabilitación para todos los cargos referente a ella.
Artículo 393. Cuando se haya cometido con una prostituta alguno de los delitos previstos en los artículos 375, 376, 377, 384 y 385, las penas establecidas por la ley se reducirán a una quinta parte.
Artículo 394. Cuando alguno de los hechos previstos en los artículos 375, 376, 377, 384 y 385, haya ocasionado la muerte de la persona ofendida, se aplicarán las penas correspondientes al homicidio aumentadas en la mitad. Si producen lesión se aplicará la pena establecida en los artículos citados aumentada de un tercio a la mitad, sin que en ningún caso pueda ser menor de dieciocho meses de prisión.
Artículo
395. El culpable de alguno de los delitos previstos en los artículos
375, 376, 377, 379, 388, 389 y 390 quedará exento de pena si antes
de la condenación contrae matrimonio con la persona ofendida, y
el juicio cesará de todo punto en todo lo que se relacione con
la penalidad correspondiente a estos hechos punibles.
Si el matrimonio se efectúa después de la condenación,
cesarán entonces la ejecución de las penas y sus consecuencias
penales.
Los reos de seducción, violación o rapto serán condenados,
por vía de indemnización civil, si no se efectuare el matrimonio,
a dotar a la ofendida si fuere soltera o viuda y, en todo caso, honesta.
Parágrafo Único. En la misma sentencia se declarará que la prole gozará de los mismos derechos que la ley civil acuerda a los hijos legítimos, si el estado de los padres lo permitiere y en todo caso se condenará al culpable a mantener dicha prole.
CAPITULO
V
Del adulterio
Artículo 396. La mujer adúltera será castigada con prisión de seis meses a tres años. La misma pena es aplicable al coautor del adulterio.
Artículo 397. El marido que mantenga concubina en la casa conyugal, o también fuera de ella, si el hecho es notorio, será castigado con prisión de tres a dieciocho meses. La condena produce de derecho la perdida del poder marital. La concubina será penada con prisión de tres meses a un año.
Artículo 398. Si los cónyuges estaban legalmente separados, o si el cónyuge culpable había sido abandonado por el otro, la pena de los delitos a que se refieren los dos artículos anteriores, será, para cada uno de los culpables, prisión de quince días a tres meses.
Artículo
399. En lo que concierne a los delitos previstos en los artículos
precedentes, el enjuiciamiento no se hará lugar sino por acusación
del marido o de la mujer. La querella comprenderá necesariamente
al coautor del adulterio o a la concubina.
La instancia o querella no es admisible si ha transcurrido un año
desde la fecha en que el cónyuge ofendido tuvo conocimiento del
adulterio cometido.
La acusación no será tampoco admisible si procede del cónyuge
por cuya culpa se hubiere pronunciado sentencia de separación de
cuerpos.
Artículo
400. El culpable de alguno de los delitos previstos en los artículos
precedentes quedara exento de pena:
1°. En el caso de acusación o querella del marido, cuando la
mujer pruebe que el también en el año anterior al hecho,
había cometido el delito especificado en el artículo 397,
o había obligado o expuesto a su mujer a prostituirse o excitado
o favorecido su corrupción.
2°. En el caso de acusación de la mujer cuando el marido compruebe
que ella también, durante el tiempo arriba indicado, ha cometido
el delito a que se contrae el artículo 396.
Artículo 401. El desistimiento puede proceder eficazmente aun después de la condenación, haciendo que cesen la ejecución y las consecuencias penales. La muerte del cónyuge acusador produce los efectos del desistimiento.
CAPITULO
VI
De la bigamia
Artículo
402. Cualquiera que estando casado validamente, haya contraído
otro matrimonio, o que no estándolo, hubiere contraído,
a sabiendas, matrimonio con persona casada legítimamente, Será
castigado con prisión de dos a cuatro años.
Si el culpable hubiere inducido en error a la persona con quien ha contraído
matrimonio, engañándola respecto a la libertad de su propio
estado o el de ella, la pena será de presidio de tres a cinco años.
Será castigado con las penas anteriores, aumentadas de un quinto
a un tercio, el que, estando validamente casado, haya contraído
otro matrimonio a sabiendas de que el otro contrayente era también
legítimamente casado.
Artículo 403. Los reos de bigamia deberán ser condenados, por vía de indemnización civil, a mantener la prole menor de edad y si la contrayente inocente es soltera y no se ha hecho constar que no es honesta deberán ser, además, condenados a dotarla.
Artículo 404. La prescripción de la acción penal por el delito previsto en el artículo 402, correrá desde el día en que se haya disuelto uno de los dos matrimonios, o desde el día en que el segundo matrimonio se hubiere declarado nulo por causa de bigamia.
CAPITULO
VII
De la suposición y la supresión de estado
Artículo
405. El que ocultando o cambiando un niño haya así suprimido
o alterado el estado civil de éste, así como el que hubiere
hecho figurar en los registros del estado civil un niño que no
existe, castigado con prisión de tres a cinco años.
El que, fuera de los casos previstos en la primera parte de este artículo,
pone en alguna casa de expósitos o en otro lugar de beneficencia,
un niño legitimo o natural reconocido, o bien lo presenta en tales
establecimientos ocultando su estado, será castigado con prisión
de cuarenta y cinco días a tres años; y si el culpable fuere
un ascendiente, la pena de prisión podrá ser hasta de cuatro
años.
Artículo 406. El culpable de alguno de los delitos previstos en el artículo precedente, que hubiere cometido el hecho por salvar su propio honor o a la honra de su esposa, de su madre, de su descendiente, de su hija adoptiva o de su hermana, o por prevenir malos tratamientos inminentes, será castigado con prisión por tiempo de quince días a dieciocho meses.
TITULO
IX
De los delitos contra las personas
CAPITULO
I
Del homicidio
Artículo 407. El que intencionalmente haya dado muerte a alguna persona será penado con presidio de doce a dieciocho años.
Artículo
408. En los casos que se enumeran a continuación se aplicarán
las siguientes penas:
1°. Quince a veinticinco años de presidio a quien cometa el
homicidio por medio de veneno o de incendio, sumersión u otro de
los delitos previstos en el titulo VII de este libro, con alevosía
o por motivos fútiles o innobles, o en el curso de la ejecución
de los delitos previstos en los artículos 453, 454, 455, 457, 460
y 462 de este Código.
2°. Veinte a veintiséis años de presidio si concurrieren
en el hecho dos o mas de las circunstancias indicadas en el numeral que
antecede.
3°.
Veinte a treinta años de presidio para los que lo perpetren:
a) En la persona de su ascendiente o descendiente, legitimo o natural,
o en la de su cónyuge.
b) En la persona del Presidente de la República o de quien ejerciere,
aunque fuere interinamente, las funciones de dicho cargo.
Artículo
409. La pena del delito previsto en el artículo 407 será
de catorce a veinte años de presidio:
1°. Para los que lo perpetren en la persona de su hermano.
2°. Para los que lo cometan en la persona del Vicepresidente Ejecutivo
de la República, de alguno de los Magistrados del Tribunal Supremo
de Justicia, en la persona de algún miembro de la Dirección
Ejecutiva de la Magistratura, un Ministro del Despacho, miembro de la
Asamblea Nacional, de los Consejos Legislativos de los Estados, del Alcalde
Mayor del Distrito Metropolitano de Caracas, de algún miembro del
Consejo Nacional Electoral, de la Comisión Investigadora contra
el Enriquecimiento Ilícito de Funcionarios o Empleados Públicos,
o del Procurador General, Fiscal General o Contralor General de la República.
En la persona de algún miembro de la Fuerza Armada Nacional, de
la Policía o de algún otro funcionario público, siempre
que respecto a estos últimos el delito se hubiere cometido a causa
de sus funciones.
Artículo 410. En los casos previstos en los artículos precedentes, cuando la muerte no se hubiere efectuado sin el concurso de circunstancias preexistentes desconocidas del culpado, o de causas imprevistas que no han dependido de su hecho, la pena Será de presidio de siete a diez años, en el caso del artículo 407; de diez a quince años, en el del artículo 408; y de ocho a doce años en el del artículo 409.
Artículo
411. El que por haber obrado con imprudencia o negligencia, o bien con
impericia en su profesión, arte o industria, o por inobservancia
de los reglamentos, ordenes o instrucciones, haya ocasionado la muerte
de alguna persona, será castigado con prisión de seis meses
a cinco años.
En la aplicación de esta pena los Tribunales de Justicia apreciaran
el grado de culpabilidad del agente.
Si del hecho resulta la muerte de varias personas o la muerte de una sola
y las heridas de una o más, con tal que las heridas acarreen las
consecuencias previstas en el artículo 416, la pena de prisión
podrá aumentar hasta ocho años.
Artículo
412. El que con actos dirigidos a ocasionar una lesión personal,
causare la muerte de alguno, será castigado con presidio de seis
a ocho años, en el caso del Artículo 407; de ocho a doce
años, en el caso de Artículo 408; y de siete a diez años,
en el caso del Artículo 409.
Si la muerte no habría sobrevenido sin el concurso de circunstancias
preexistentes desconocidas del culpable, o de causas imprevistas o independientes
de su hecho, la pena será la de presidio de cuatro a seis años,
en el caso del artículo 407; se seis a nueve años, en el
caso del artículo 408; y de cinco a siete años, en el caso
del artículo 409.
Artículo 413. Cuando el delito previsto en el artículo 407 se haya cometido en un niño recién nacido, no inscrito en el Registro del Estado Civil dentro del termino legal, con el objeto de salvar el honor del culpado o la honra de su esposa, de su madre, de su descendiente, hermana o hija adoptiva, la pena señalada en dicho artículo se rebajara de un cuarto a la mitad.
Artículo 414. El que hubiere inducido a algún individuo a que se suicide o con tal fin lo haya ayudado, será castigado, si el suicidio se consuma con presidio de siete a diez años.
CAPITULO
II
De las lesiones personales
Artículo 415. El que sin intención de matar, pero si de causarle dañó, haya ocasionado a alguna persona un sufrimiento físico, un perjuicio a la salud o una perturbación en las facultades intelectuales, será castigado con prisión de tres a doce meses.
Artículo 416. Si el hecho ha causado una enfermedad mental o corporal, cierta o probablemente incurable, o la perdida de algún sentido de una mano, de un pie, de la palabra, de la capacidad de engendrar o del uso de algún órgano, o si ha producido alguna herida que desfigure a la persona; en fin, si habiéndose cometido el delito contra una mujer en cinta le hubiere ocasionado el aborto, será castigado con presidio de tres a seis años.
Artículo 417. Si el hecho ha causado inhabilitación permanente de algún sentido o de un órgano, dificultad permanente de la palabra o alguna cicatriz notable en la cara o si ha puesto en peligro la vida de la persona ofendida o producido alguna enfermedad mental o corporal que dure veinte días o mas, o si por un tiempo igual queda la dicha persona incapacitada de entregarse a sus ocupaciones habituales, o, en fin, si habiéndose cometido el delito contra una mujer en cinta, causa un parto prematuro, la pena será de prisión de uno a cuatro años.
Artículo 418. Si el delito previsto en el Artículo 415 hubiere acarreado a la persona ofendida, enfermedad que solo necesita asistencia medica por menos de diez días o sólo la hubiere incapacitado por igual tiempo para dedicarse a sus negocios ordinarios, u ocupaciones habituales, la pena será de arresto de tres a seis meses.
Artículo 419. Si el delito previsto en el Artículo 415, no solo no ha acarreado enfermedad que necesite asistencia medica, sino que tampoco ha incapacitado a la persona ofendida para dedicarse a sus negocios u ocupaciones habituales, la pena será de arresto de diez a cuarenta y cinco días.
Artículo
420. Cuando el hecho especificado en los artículos precedentes
estuviere acompañado de alguna de las circunstancias indicadas
en el artículo 408, o cuando el hecho fuere cometido con armas
insidiosas o con cualquiera otra arma propiamente dicha, o por medio de
sustancias corrosivas, la pena se aumentara en la proporción de
una sexta a una tercera parte.
Si el hecho esta acompañado de alguna de las circunstancias previstas
en el artículo 409, la pena se aumentará con un tercio,
sin perjuicio de la pena del hecho punible concurrente que no pueda considerarse
como circunstancia agravante sino como delito separado.
Artículo 421. Cuando en los casos previstos en los artículos que preceden excede el hecho en sus consecuencias al fin que se propuso el culpable la pena en ellos establecida se disminuirá de una tercera parte a la mitad.
Artículo
422. El que por haber obrado con imprudencia o negligencia, o bien con
impericia en su profesión, arte o industria, o por inobservancia
de los reglamentos, ordenes o disciplinas, ocasione a otro algún
daño en el cuerpo o en la salud, o alguna perturbación en
las facultades intelectuales será castigado:
1°. Con arresto de cinco a cuarenta y cinco días o multa de
cincuenta a quinientos bolívares, en los casos especificados en
los artículos 415 y 418, no pudiendo procederse sino a instancia
de parte.
2°. Con prisión de uno a doce meses o multa de ciento cincuenta
a mil quinientos bolívares, en los casos de los artículos
416 y 417.
3°. Con arresto de uno a cinco días o con multa de veinticinco
bolívares, en los casos del artículo 401, no debiendo procederse
entonces sino a instancia de parte.
CAPITULO
III
Disposiciones comunes a los Capítulos precedentes
Artículo
423. No incurrirán en las penas comunes de homicidio ni en las
de lesiones, el marido que sorprendiendo en adulterio a su mujer y a su
cómplice, mate, hiera o maltrate a uno de ellos o a ambos.
En tales casos las penas de homicidio o lesiones se reducirán a
una prisión que no exceda de tres años ni baje de seis meses.
Igual mitigación de pena tendrá efecto en los homicidios
o lesiones que los padres o abuelos ejecuten, en su propia casa, en los
hombres que sorprendan en acto carnal con sus hijas o nietas solteras.
Artículo
424. Los Tribunales estimaran como motivo de atenuación en los
juicios por muerte o lesiones corporales, el haberse causado los hechos
en duelo regular. En este caso podrá rebajarse de una a dos terceras
partes la pena correspondiente al hecho punible; y a los testigos se les
aplicará una pena igual a la que se imponga el matador o heridor,
disminuida en la mitad.
Si en duelo hubiere deslealtad, esta circunstancia se considerara agravante
para la aplicación de las penas correspondientes al homicidio o
lesiones que hubieren resultado; y los testigos serán considerados
como coautores.
En caso de homicidio cometido en riña cuerpo a cuerpo, si el herido
o interfecto la hubiere provocado y aunque el heridor o matador la hubiere
aceptado o continuado a pesar de haber podido cortarla o de haber podido
abstenerse de reñir sin grave riesgo, se tendrá en cuenta
aquella circunstancia y se aplicará la pena correspondiente con
la atenuación prevista en la primera parte de este artículo.
En estos casos, si el lance se ha originado por haber una de las partes
ofendido el honor o la reputación de la otra o de su familia en
documento público o con escritos o dibujos divulgados o expuestos
al público o con otros medios de publicidad, se estimara como provocador
al autor de estos hechos; y según la gravedad de la difamación,
los Tribunales pueden cambiar la pena que correspondiere al que haya herido
o dado muerte al provocador, en confinamiento por igual tiempo, con la
reducción prevista.
Artículo
425. No será punible el individuo que hubiere cometido alguno de
los hechos previstos en los dos Capítulos anteriores, encontrándose
en las circunstancias siguientes:
De defender sus propios bienes contra autores del escalamiento, de la
fractura o incendio de su casa, de otros edificios habitados o de su dependencia,
siempre que el delito tenga lugar de noche o en sitio aislado, de tal
suerte que los habitantes de la casa, edificios o dependencias, puedan
creerse, con fundado temor, amenazados en su seguridad personal.
Cuando al repeler a los autores del escalamiento, de la Fractura o del
incendio de la casa, edificios o dependencias, no concurrieren las condiciones
anteriormente previstas, la pena del delito cometido solo se disminuirá
de un tercio a la mitad, y el presidio se convertirá en prisión.
Artículo
426. Cuando en la perpetración de la muerte o las lesiones han
tomado parte varias personas y no pudiere descubrirse quien las causó,
se castigará a todos con las penas respectivamente correspondientes
al delito cometido, disminuidas de una tercera parte a la mitad.
No se aplicará esta rebaja de pena al cooperador inmediato del
hecho.
Artículo
427. Sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo anterior y de
las mayores penas en que se incurra por los hechos individualmente cometidos,
cuando en una refriega entre varias personas resulte algún muerto
o con una lesión personal, todos los que agredieron al herido serán
castigados con las penas correspondientes al delito cometido. Los que
hayan tomado parte en la refriega sin agredir al herido serán castigados
con prisión de uno a tres años, en los casos de homicidio,
y de uno a seis meses en caso de lesiones.
Al provocador de la refriega se le aplicarán las penas que se dejan
indicadas, aumentadas en una tercera parte.
Artículo 428. El que en riña entre dos o mas personas saque el primero, arma de fuego o arma blanca, o primero dispare la de fuego, será castigado con arresto de uno a seis meses, aunque no cause muerte ni lesión; Si las causare, la pena correspondiente al delito se le aplicará aumentada en una sexta parte. En uno u otro caso se aplicará, asimismo, la pena correspondiente por el delito de porte ilícito de armas.
Artículo 429. Aun cuando según la calificación de las lesiones hechas por los peritos, ellas no fuesen de por si mortales, se castigará al reo como homicida, conforme al artículo 412, si la muerte ocasionada por tales lesiones con el concurso de las circunstancias imprevistas a que se contrae dicho artículo ocurriere antes de dictarse sentencia de ultima instancia.
Artículo 430. Para los efectos de los Capítulos de este Titulo, se reputan armas, además de las de fuego y de las blancas, los palos, piedras y cualesquiera otros instrumentos propios para maltratar o herir.
Artículo 431. En todo caso de muertes o heridas causadas con armas prohibidas, la exención o atenuación establecidas en beneficio de su autor con respecto al delito de homicidio o lesiones personales, no lo favorecerá en cuanto al delito de porte de armas, que se castigará conforme a lo dispuesto en el Capitulo I del Titulo V de este Libro.
CAPITULO
IV
Del aborto provocado
Artículo 432. La mujer que intencionalmente abortare, valiéndose para ello de medios empleados por ella misma, o por un tercero, con su consentimiento, será castigada con prisión de seis meses a dos años.
Artículo
433. El que hubiere provocado el aborto de una mujer, con el consentimiento
de esta, será castigado con prisión de doce a treinta meses.
Si por consecuencia del aborto y de los medios empleados para efectuarlos,
sobreviene la muerte de la mujer, la pena será de presidio de tres
a cinco años; y será de cuatro a seis años, si la
muerte sobreviene por haberse valido de medios más peligrosos que
los consentidos por ella.
Artículo
434. El que haya procurado el aborto de una mujer, empleando sin su consentimiento
o contra la voluntad de ella, medios dirigidos a producirlo, será
castigado con prisión de quince meses a tres años. Y si
el aborto se efectuare, la prisión será de tres a cinco
años.
Si por causa del aborto o de los medios empleados para procurarlo, sobreviniere
la muerte de la mujer, la pena será de presidio de seis a doce
años.
Si el culpable fuera el marido, las penas establecidas en el presente
artículo se aumentarán en una sexta parte.
Artículo
435. Cuando el culpable de alguno de los delitos previstos en los artículos
precedentes sea una persona que ejerza el arte de curar o cualquiera otra
profesión o arte reglamentados en interés de la salud pública,
si dicha persona ha indicado, facilitado o empleado medios con los cuales
se ha procurado el aborto en que ha sobrevenido la muerte, las penas de
ley se aplicarán con el aumento de una sexta parte.
La condenación llevará siempre como consecuencia la Suspensión
del ejercicio del arte o profesión del culpable, por tiempo igual
al de la pena impuesta.
No incurrirá en pena alguna el facultativo que provoque el aborto
como medio indispensable para salvar la vida de la parturienta.
Artículo 436. Las penas establecidas en los artículos precedentes se disminuirán en la proporción de uno a dos tercios y el presidio se convertirá en prisión, en el caso de que el autor del aborto lo hubiere cometido por salvar su propio honor o la honra de su esposa, de su madre, de su descendiente, de su hermana o de su hija adoptiva.
CAPITULO
V
Del abandono de niños o de otras personas incapaces
de proveer a su seguridad o a su salud
Artículo
437. El que haya abandonado un niño menor de doce años o
a otra persona incapaz de proveer a su propia salud, por enfermedad intelectual
o corporal que padezca, si el abandonado estuviere bajo la guarda o al
cuidado del autor del delito, será castigado con prisión
de cuarenta y cinco días a quince meses.
Si del hecho del abandono resulta algún grave dañó
para la persona o la salud del abandonado o una perturbación de
sus facultades mentales, la prisión será por tiempo de quince
a treinta meses; y la pena será de tres a cinco años de
presidio si el delito acarrea la muerte.
Artículo
438. Las penas establecidas en el artículo precedente se aumentarán
en una tercera parte:
1.- Si el abandono se ha hecho en lugar solitario.
2.- Si el delito se ha cometido por los padres en un niño legitimo
o natural, reconocido o legalmente declarado, o por el adoptante en el
hijo adoptivo o viceversa.
Artículo 439. Cuando el culpable haya cometido el delito previsto en los artículos anteriores con un niño recién nacido, aun no declarado en el Registro del estado civil dentro del término legal, para salvar su propio honor, o el de su mujer, o el de su madre, de su descendiente, de su hija adoptiva o de su hermana, la pena sé disminuirá en la proporción de una sexta a una tercera parte, y el presidio se convertirá en prisión.
Artículo
440. El que habiendo encontrado abandonado o perdido algún niño
menor de siete años o a cualquiera otra persona incapaz, por enfermedad
mental o corporal, de proveer a su propia conservación, haya omitido
dar aviso inmediato a la autoridad o a sus agentes, pudiendo hacerlo,
será castigado con multa de cincuenta a quinientos Bolívares
La misma pena se impondrá al que habiendo encontrado a una Persona
herida o en una situación peligrosa o alguna que Estuviere o pareciere
inanimada, haya omitido la prestación de su ayuda a dicha persona,
cuando ello no lo expone a dañó o peligro personal, o dar
el aviso inmediato del caso a la autoridad o a sus agentes.
CAPITULO
VI
Del abuso en la corrección o disciplina y de la sevicia en las
familias
Artículo 441. El que abusando de los medios de corrección o disciplina, haya ocasionado un perjuicio o un peligro a la salud de alguna persona que se halle sometida a su autoridad, educación, instrucción, cuidado, vigilancia o guarda, o que se encuentre bajo su dirección con motivo de su arte o profesión, será castigado con prisión de uno a doce meses, según la gravedad del daño.
Artículo
442. El que, fuera de los casos previstos en el artículo precedente,
haya empleado malos tratamientos contra algún niño menor
de doce años, será castigado con prisión de tres
a quince meses.
Si los malos tratamientos se han ejecutado en un descendiente, ascendiente
o afín en línea recta, la prisión será de
seis a treinta meses.
El enjuiciamiento no tendrá lugar sino por acusación de
la parte ofendida, si los malos tratamientos se han empleado contra el
cónyuge; y si este fuere menor, la querella podrá promoverse
también por las personas que, a no existir el matrimonio tendrían
la patria potestad o la autoridad tutelar sobre el agraviado.
Artículo 443. En los casos previstos en los artículos precedentes, si hay constancia de que en el culpable que ejerza la patria potestad, son habituales los hechos que han motivado el enjuiciamiento, el Juez declarará que la condena lleva consigo, respecto de dicho culpable la perdida de todos los derechos que por causa de la misma patria potestad le confiere la ley en la persona y los bienes del ofendido; y en lo que concierne al tutor deberán en todo caso declarar la destitución de la tutela y la exclusión de cualesquiera otras funciones tutelares.
CAPITULO
VII
De la difamación y de la injuria
Artículo
444. El que comunicándose con varias personas reunidas o separadas,
hubiere imputado a algún individuo un hecho determinado capaz de
exponerlo al desprecio o al odio público, u ofensivo a su honor
o reputación, será castigado con prisión de tres
a dieciocho meses.
Si el delito se cometiere en documento público o con escritos,
dibujos divulgados o expuestos al público, o con otros medios de
publicidad, la pena será de seis a treinta meses de prisión.
Artículo
445. Al individuo culpado del delito de difamación no se le permitirá
prueba de la verdad o notoriedad del hecho difamatorio, sino en los casos
siguientes:
1°. Cuando la persona ofendida es algún funcionario público
y siempre que el hecho que se le haya imputado se relacione con el ejercicio
de su ministerio; salvo, sin embargo, las disposiciones de los Artículos
223 y 227.
2°. Cuando por el hecho imputado se iniciare o hubiere juicio pendiente
contra el difamado.
3°. Cuando el querellante solicite formalmente que en la sentencia
se pronuncie también sobre la verdad o falsedad del hecho difamatorio.
Si la verdad del hecho se probare o si la persona difamada quedare, por
causa de la difamación, condenada por el hecho el autor de la difamación
estará exento de la pena salvo en el caso de que los medios empleados
constituyesen por si mismos el delito previsto en el artículo que
sigue.
Artículo
446. Todo individuo que en comunicación con varias personas, juntas
o separadas, hubiere ofendido de alguna manera el honor, la reputación
o el decoro de alguna persona, será castigado con arresto de tres
a ocho días, o multa de veinticinco a ciento cincuenta bolívares.
Si el hecho se ha cometido en presencia del ofendido, aunque esté
solo, o por medio de algún escrito que se le hubiere dirigido o
en lugar público, la pena podrá elevarse a treinta días
de prisión o quinientos bolívares de multa, y si con la
presencia del ofendido concurre la publicidad, la pena podrá elevarse
hasta cuarenta y cinco días de prisión o a seiscientos bolívares
de multa.
Si el hecho se ha cometido haciendo uso de los medios indicados en el
aparte del artículo 444, la pena de prisión será
por tiempo de quince días a tres meses, o multa de ciento cincuenta
a mil quinientos bolívares.
Artículo 447. Cuando el delito previsto en el artículo precedente se haya cometido contra alguna persona legítimamente encargada de algún servicio público, en su presencia y por razón de dicho servicio, el culpable será castigado con arresto de quince a cuarenta y cinco días. Si hay publicidad la prisión podrá imponerse de uno a dos meses.
Artículo
448. Cuando en los casos previstos en los dos artículos precedentes,
el ofendido haya sido la causa determinante e injusta del hecho, la pena
se reducirá en la proporción de una a dos terceras partes.
Si las ofensas fueren recíprocas, el Juez podrá según
las circunstancias, declarar a las partes o alguna de ellas, exentas de
toda pena.
No será punible el que haya sido impulsado al delito por violencias
ejecutadas contra su persona.
Artículo 449. No producen acción las ofensas contenidas en los escritos presentados por las partes o sus representantes, o en los discursos pronunciados por ellos en estrados ante el Juez, durante el curso de un juicio; pero independientemente de la aplicación de las disposiciones disciplinarias del caso, que impondrá el Tribunal, aquella autoridad podrá disponer la supresión total o parcial de las especies difamatorias, y si la parte ofendida la pidiere, podrá también acordarle, prudentemente, una reparación pecuniaria al pronunciar sobre la causa.
Artículo
450. En casi de condenación por alguno de los delitos especificados
en el presente Capítulo, el Juez declarará la confiscación
y supresión de los impresos, dibujos y demás objetos que
hayan servido para cometer el delito; y si se trata de escritos, respecto
de los cuales no pudiere acordarse la supresión, dispondrá
que al margen de ellos se haga referencia de la sentencia que se dicte
relativamente al caso.
A petición del querellante, la sentencia condenatoria será
publicada a costa del condenado, una o dos veces, en los diarios que indicará
el Juez.
Artículo
451. Los delitos previstos en el presente Capítulo no podrán
ser enjuiciados sino por acusación de la parte agraviada o de sus
representantes legales.
Si esta muere antes de hacer uso de su acción, o si los delitos
se han cometido contra la memoria de una persona muerta, la acusación
o querella puede promoverse por el cónyuge, los ascendientes, los
descendientes, los hermanos o hermanas, sobrinos, los afines en línea
recta y por los herederos inmediatos.
En el caso de ofensa contra algún Cuerpo Judicial, político
o administrativo, o contra representantes de dicho Cuerpo, el enjuiciamiento
no se hará lugar sino mediante la autorización del Cuerpo
o de su jefe jerárquico, si se trata de alguno no constituido en
colegio o corporación.
En estos casos, se procederá conforme se ordene en el artículo
226.
Artículo 452. La acción penal para el enjuiciamiento de los delitos previstos en el presente Capítulo, prescribirá por un año en los casos a que se refiere el artículo 444, y por tres meses en los casos que especifican los artículos 446 y 447.
TITULO
X
De los delitos contra la propiedad
CAPITULO
I
Del hurto
Artículo
453. Todo el que se apodere de algún objeto mueble, perteneciente
a otro para aprovecharse de él, quitándolo, sin el consentimiento
de su dueño, del lugar donde se hallaba, será penado con
prisión de seis meses a tres años.
Si el valor de la cosa sustraída no pasare de cien bolívares,
la pena será de arresto de uno a tres meses.
Se comete también este delito cuando el hecho imputado recaiga
sobre cosas que hagan parte de una herencia aun no aceptada, y por copropietario,
el asociado o coheredero, respecto de las cosas comunes o respecto de
la herencia indivisa, siempre que el culpable no tuviere la cosa en su
poder. La cuantía del delito se estimará hecha deducción
de la parte que corresponde al culpable.
Incurrirán en la pena de presidio de seis meses a tres años:
1°. Quienes alteren, desfiguren o borren el hierro de animales vivos
o simplemente de pieles.
2°. Quienes compren, permuten, enajenen o encubran de cualquier modo
animales o cueros que resulten ser hurtados o que aparezcan con los hierros
adulterados o borrados.
3°. Quienes hierren o señalen en predio ajeno sin consentimiento
del dueño animales orejanos.
4°. Quienes hierren o señalen animales orejanos a sabiendas
de ser ajenos, aunque sea en predio propio.
5°. Quienes contra hierren o contra señalen animales ajenos
en cualquier parte sin derecho a ello.
6°. Quienes otorguen documentos falsos o los adulteren para obtener
guías, o hacer conducir animales que no sean de su propiedad si
estar debidamente autorizados para ello o usen certificados o guías
falsificados para cualquier negociación sobre ganados o cueros.
7°. Los funcionarios o empleados públicos que expidan guías
o copias certificadas de documentos sobre animales o permitan beneficio
de ganado sin que hayan sido observados los requisitos o formalidades
establecidas en las Leyes, Reglamentos u Ordenanzas respectivas.
8° Quienes detenten o conduzcan ganados o pieles cuya posesión
no puedan justificar.
Las disposiciones penales contenidas en el Decreto número 406 sobre
Registro Nacional de Hierros y Señales solamente se aplicarán
en los casos en los cuales no sean aplicables las disposiciones del aparte
precedente.
Artículo
454. La pena de prisión por el delito de hurto será de dos
a seis años, si el delito se ha cometido:
1°. En las oficinas, archivos o establecimientos públicos,
apoderándose de las cosas conservadas en ellos, o de otros objetos
destinados a algún uso de utilidad pública.
2°. En los cementerios, tumbas o sepulcros, apoderándose ya
de las cosas que constituyen su ornamento o protección, bien de
las que se hallan sobre los cadáveres o se hubieren sepultado con
éstos al mismo tiempo.
3°. Apoderándose de las cosas que sirven o están destinadas
al culto, en los lugares consagrados a su ejercicio, o en los anexos y
destinados a conservar las dichas cosas.
4°. Sobre una persona, por arte de astucia o destreza, en un lugar
público o abierto al público.
5°. Apoderándose de los objetos o del dinero de los viajeros,
tanto en los vehículos de tierra, aeronaves o por agua, cualquiera
que sea su clase, como en las estaciones o en las oficinas de las empresas
públicas de transporte.
6°. Apoderándose de los animales que están en los establos,
o de los que por necesidad se dejan en campo abierto y respecto de los
cuales no sería aplicable la disposición del número
12 del artículo siguiente.
7°. Apoderándose de las maderas depositadas en las ventas de
leña amontonadas en algún lugar, o de materiales destinados
a alguna fábrica, o de productos desprendidos del suelo y dejados
por necesidad u otro motivo en campo raso u otros lugares abiertos.
8°. Apoderándose de los objetos que en virtud de la costumbre
o de su propio destino, se mantienen expuestos a la confianza pública.
Artículo
455. La pena de prisión para el delito de hurto será de
cuatro a ocho años en los casos siguientes:
1°. Si el hecho se ha cometido abusando de la confianza que nace de
un cambio de buenos oficios, de un arrendamiento de obra o de una habitación,
aun temporal, entre el ladrón y su víctima, y si el hecho
ha tenido por objeto las cosas que bajo tales condiciones quedaban expuestas
o se dejaban a la buena fe del culpable.
2°. Si para cometer el hecho el culpable se ha aprovechado de las
facilidades que le ofrecían algún desastre, calamidad, perturbación
pública o las desgracias particulares del hurtado.
3°. Si no viviendo bajo el mismo techo que el hurtado, el culpable
ha cometido el delito de noche o en alguna casa u otro lugar destinado
a la habitación.
4°. Si el culpable, bien para cometer el hecho, bien para trasladar
la cosa sustraída, ha destruido, roto, demolido o trastornado los
cercados hechos con materiales sólidos para la protección
de las personas o de las propiedades, aunque el quebrantamiento o ruptura
no se hubiere efectuado en el lugar del delito.
5°. Si para cometer el hecho o trasladar la cosa sustraída,
el culpable ha abierto las cerraduras, sirviéndose para ello de
llaves falsas u otros instrumentos, o valiéndose de la verdadera
llave perdida o dejada por su dueño, o quitada a éste, o
indebidamente habida o retenida.
6°. Si para cometer el hecho o para trasladar la cosa sustraída
el culpable se ha servido de una vía distinta de la destinada ordinariamente
al pasaje de la gente vencido para penetrar en la casa o su recinto, o
para salir de ellos, obstáculos y cercas tales que no podrían
salvarse sino a favor de medios artificiales o a fuerza de agilidad personal.
7°. Si el hecho se ha cometido violando los sellos puestos por algún
funcionario público en virtud de la Ley, o por orden de la autoridad.
8°. Si el delito de hurto se ha cometido por persona ilícitamente
uniformada, usando hábito religioso o de otra manera disfrazada.
9°. Si el hecho se ha cometido por tres o más personas reunidas.
10°. Si el hecho se ha cometido valiéndose de la condición
simulada de funcionarios públicos, o utilizando documentos de identidad
falsificados.
11°. Si la cosa sustraída es de las destinadas notoriamente
a la defensa pública o a la pública reparación o
alivio de algún infortunio.
12°. Si el hecho ha tenido por objeto bestias de rebaño o de
ganado mayor, aun no puesto en rebaño, sea en corrales o en campo
raso, sea en establos o pesebres que no constituyen dependencias inmediatas
de casas habitadas.
Si el delito estuviere revestido de dos o más de las Circunstancias
especificadas en los diversos números del presente artículo,
la pena de prisión será por tiempo de seis a diez años.
Artículo 456. El que sin estar debidamente autorizado para ello, haya espigado, rateado o rebuscado frutos en fundos ajenos, cuando en ellos no se hubiere recogido enteramente la cosecha, será castigado con multa de cinco a veinticinco bolívares, a querella de parte. En caso de residencia, la pena será de arresto de tres a quince días.
CAPITULO
II
Del robo, de la extorsión y del secuestro
Artículo 457. El que por medio de violencias o amenazas de graves daños inminentes contra personas o cosas, haya constreñido al detentor o a otra persona presente en el lugar del delito a que le entregue un objeto mueble o a tolerar que se apodere de éste, será castigado con presidio de cuatro a ocho años.
Artículo
458. En la misma pena del artículo anterior incurrirá el
individuo que en el acto de apoderarse de la cosa mueble de otro, o inmediatamente
después, haya hecho uso de las violencias o amenazas antedichas,
contra la persona robada o contra la presente en el lugar del delito,
sea para cometer el hecho, sea para llevarse el objeto sustraído,
sea, en fin, para procurarse la impunidad o procurarla a cualquier otra
persona que haya participado del delito.
Si la violencia se dirige únicamente a arrebatar la cosa a la persona,
la pena será de prisión de seis a treinta meses.
Artículo 459. El que por medio de violencias o amenazas de un grave daño a la persona o a sus bienes, haya constreñido a alguno a entregar, suscribir o destruir en detrimento suyo o de un tercero, un acto o documento que produzca algún efecto jurídico cualquiera, será castigado con presidio de tres a seis años.
Artículo 460. Cuando alguno de los delitos previstos en los artículos precedentes se haya cometido por medio de amenazas a la vida, a mano armada o por varias personas, una de las cuales hubiere estado manifiestamente armada, o bien por varias personas ilegalmente uniformadas, usando hábito religioso o de otra manera disfrazadas, o si, en fin, se hubiere cometido por medio de un ataque a la libertad individual, la pena de presidio será por tiempo de ocho a dieciséis años; sin perjuicio de aplicación a la persona o personas acusadas, de la pena correspondiente al delito de porte ilícito de armas.
Artículo 461. El que infundiendo por cualquier medio el temor de un grave daño a las personas, en su honor, en sus bienes, o simulando órdenes de la autoridad, haya constreñido a alguno a enviar, depositar o poner a disposición del culpable, dinero, cosas, títulos o documentos que produzcan algún efecto jurídico, será castigado con presidio de tres a cinco años.
Artículo 462. El que haya secuestrado a una persona para obtener de ella o de un tercero, como precio de su libertad, dinero, cosas, títulos o documentos que produzcan un efecto jurídico cualquiera en favor del culpable o de otro que este indique, aun cuando no consiga su intento, será castigado con presidio de diez a veinte años. Si el secuestro se ejecutare por causar alarma, la pena será de dos a cinco años de presidio.
Artículo 463. El que fuera de los casos previstos en el artículo 84, sin dar parte de ello a la autoridad, haya llevado correspondencia o mensajes escritos o verbales, para hacer que se consiga en fin del delito previsto en el artículo anterior, será castigado con prisión de cuatro meses a tres años.
CAPITULO
III
De la estafa y otros fraudes
Artículo
464. El que, con artificios o medios capaces de engañar o sorprender
la buena fe de otro, induciéndole en error, procure para si o para
otro un provecho injusto con perjuicio ajeno, será penado con prisión
de uno a cinco años. La pena será de dos a seis años
si el delito se ha cometido:
1°. En detrimento de una administración pública, de
una entidad autónoma en que tenga interés el Estado o de
un instituto de asistencia social.
2°. Infundiendo en la persona ofendida el temor de un peligro imaginario
o el erróneo convencimiento de que debe ejecutar una orden de la
autoridad.
El que cometiere el delito previsto en este artículo, utilizando
como medio de engaño un documento público falsificado o
alterado, o emitiendo un cheque sin provisión de fondos, incurrirá
en la pena correspondiente aumentada de un sexto a una tercera parte.
Artículo
465.- Incurrirá en las penas previstas en el artículo 464
el que defraude a otro:
1°. Usando de mandato falso, nombre supuesto o calidad simulada.
2°. Haciéndole suscribir con engaño un documento que
le imponga alguna obligación o que signifique renuncia total o
parcial de un derecho.
3°. Enajenando, gravando o arrendando como propio algún inmueble
a sabiendas de que es ajeno.
4°. Enajenando un inmueble o derecho real ya vendido a otras personas,
siempre que concurra alguna de las siguientes circunstancias: a) Que por
consecuencia del registro de la segunda enajenación fuere legalmente
imposible registrar la primera. b) Que no siendo posible legalmente el
registro de la segunda enajenación, por estar registrada la primera,
hubiere pagado el comprador el precio del inmueble o derecho real o parte
de él.
5°. Cobrando o cediendo un crédito ya pagado o cedido.
6°. Enajenando o gravando bienes como libres, sabiendo que están
embargados o gravados o que eran objeto de litigio.
7°. Ofreciendo, aunque tenga apariencias de negocio legítimo,
participación de fingidos tesoros o depósitos, a cambio
de dinero o recompensa.
8°. Abusando, en provecho propio o de otro, de las necesidades, pasiones
o inexperiencia de un menor, de un entredicho o de un inhabilitado, a
quienes se les haga suscribir un acto cualquiera contentivo de una obligación
a cargo del menor o de un tercero, a pesar de la nulidad resultante de
su incapacidad.
Artículo
466. En los casos que se enumeran a continuación se aplicarán
las penas siguientes:
1.° Prisión de uno a cinco años, a quien habiendo vendido
un inmueble por documento privado o autenticado y recibido el precio del
negocio o parte del mismo, lo gravare en favor de otra persona sin el
expreso consentimiento del comprador o sin garantizar a éste el
pleno cumplimiento del contrato celebrado.
2°. Prisión de uno a cuatro años a quien defraudare
a otro promoviendo una sociedad por acciones en que se hagan afirmaciones
falsas sobre el capital de la compañía, o se oculten fraudulentamente
hechos relativos a ella.
3°. Prisión de seis meses a dos años quien para obtener
algún provecho sustrajere, ocultare o inutilizare, en todo o en
parte, un expediente o documento con perjuicio de otro.
4°. Prisión de tres a dieciocho meses a quien, por sorteos
o rifas, se quede en todo o en parte con las cantidades recibidas sin
entregar la cosa ofrecida.
5°. Prisión de seis a dieciocho meses a quien defraudare a
otro con pretexto de una supuesta remuneración a funcionarios públicos.
6°. Prisión de dos a seis meses a quien hubiere destruido,
deteriorado u ocultado cosas de su propiedad, con el objeto de cobrar
para si o para otro el precio de un seguro. Si hubiere conseguido su propósito
incurrirá en las penas establecidas en el artículo 464.
7°. Arresto de dos a seis meses a quien comprare una cosa mueble ofreciendo
pagarla al contado y rehúse, después de recibirla, hacer
el pago o devolverla.
Artículo 467. El que con un fin de lucro, induzca a algún individuo a emigrar, engañándolo, aduciendo hechos que no existen o dándoles falsas noticias, será castigado con prisión de seis a treinta meses.
CAPITULO
IV
De la apropiación indebida
Artículo 468. El que haya apropiado, en beneficio propio o de otro, alguna cosa ajena que se le hubiere confiado o entregado por cualquier título que comporte la obligación de restituirla o de hacer de ella un uso determinado, será castigado con prisión de tres meses a dos años, por acusación de la parte agraviada.
Artículo
469. El que abusando de una firma en blanco que se le hubiere confiado,
con la obligación de restituirla o de hacer con ella un uso determinado,
haya escrito o hecho escribir algún acto que produzca un efecto
jurídico cualquiera, con perjuicio del signatario, será
castigado con prisión de tres meses a tres años, por acusación
de la parte agraviada.
Si la firma en blanco no se hubiere confiado al culpable, se aplicarán
al caso las disposiciones de los Capítulos III y IV, Título
VI del presente Libro.
Artículo 470. Cuando el delito previsto en los artículos precedentes se hubiere cometido sobre objetos confiados o depositados en razón de la profesión, industria, comercio, negocio, funciones o servicios del depositario, o cuando sean por causa del depósito necesario, la pena de prisión será por tiempo de uno a cinco años; y en el enjuiciamiento se seguirá de oficio.
Artículo
471. Por acusación de la parte agraviada, será castigado
con prisión de quince días a cuatro meses o multa de veinticinco
a quinientos bolívares:
1°. El que encontrándose una cosa perdida, se adueñe
de ella sin ajustarse a las prescripciones de la ley, en los casos correspondientes.
2°. El que hallando un tesoro se apropie, con perjuicio del dueño
del fundo, más de lo que le corresponde por la ley.
3°. El que se apropie de la cosa ajena que hubiere ido a su poder
con consecuencia de un error o de caso fortuito. Si el culpable conocía
al dueño de la cosa apropiada, la prisión será de
tres meses a un año.
CAPITULO
V
Del aprovechamiento de cosas provenientes de delito
Artículo
472. El que fuera de los casos previstos en los artículos 255,256,257
y 258 adquiere, recibe o esconde dinero o cosas provenientes de delito
o en cualquier forma se entromete para que se adquieran, reciban o escondan
dichos dinero o cosas, sin haber tomado parte en el delito mismo, será
castigado con prisión de tres meses a un año.
Si el dinero o las cosas provienen de un delito castigado con pena restrictiva
de la libertad individual por un tiempo mayor de treinta meses, el culpable
será castigado con prisión de seis meses a dos años.
En los casos previstos en las anteriores disposiciones, la prisión
no podrá exceder de la mitad de la pena establecida para el delito
de que provengan las cosas.
Si el culpable ejecuta habitualmente los hechos que se castigan en este
artículo, la prisión será de uno a tres años
en el primer caso aquí previsto, y de dieciocho meses a cinco años
en el segundo.
CAPITULO
VI
De las usurpaciones
Artículo
473. El que para apropiarse, en todo o en parte, una cosa inmueble de
ajena pertenencia o para sacar provecho de ella, remueva o altere sus
linderos o límites, será castigado con prisión de
cuatro a quince meses.
A la misma pena queda sujeto el que para procurarse un provecho indebido,
desvíe las aguas públicas o de los particulares.
Si el hecho se ha cometido con violencia o amenazas contra las personas,
o por dos o más individuos con armas, o por más de diez
sin ellas, la prisión se aplicará por tiempo de seis a treinta
meses; sin perjuicio de la aplicación, a las personas armadas,
de la pena correspondiente al delito de porte ilícito de armas.
Artículo
474. El que por medio de violencias contra las personas haya perturbado
la posesión pacífica de un fundo ajeno, será castigado
con prisión de uno a seis meses.
Si el hecho se hubiere cometido por varias personas con armas, o por más
de diez sin ellas, la prisión será de seis a dieciocho meses;
e igualmente se aplicará la pena respectiva por el porte ilícito
de armas.
CAPITULO
VII
De los daños
Artículo
475. El que de cualquiera manera haya destruido, aniquilado, dañado
o deteriorado las cosas, muebles o inmuebles, que pertenezcan a otro,
será castigado, a instancia de parte agraviada, con prisión
de uno a tres meses.
La prisión será de cuarenta y cinco días a dieciocho
meses, si el hecho se hubiere cometido con alguna de las circunstancias
siguientes:
1°. Por venganza contra un funcionario público, a causa de
sus funciones.
2°. Por medio de violencias contra las personas, o por alguno de los
medios indicados en los números 4 y 5 del artículo 455.
3°. En los edificios públicos o en los destinados a algún
uso público, a utilidad pública o al ejercicio de un culto;
o en edificios u obra de la especie indicada en el artículo 351,
o en los monumentos públicos, los cementerios o sus dependencias.
4°. En diques, terraplenes u otras obras destinadas a la reparación
de un desastre público o en los aparatos y señales de algún
servicio público.
5°. En los canales, esclusas y otras obras destinadas a la irrigación.
6°. En las plantaciones de caña de azúcar, de café,
cacao, de árboles o arbustos frutales o sementeras de frutos menores.
Artículo
476. Cuando el hecho previsto en el artículo precedente se hubiere
cometido con ocasión de violencias o resistencia a la autoridad,
o en reunión de diez o más personas, todos los que hayan
concurrido al delito serán castigados así:
En el caso de la parte primera, con prisión hasta de cuatro meses;
y en los casos previsto en el aparte único, con prisión
de un mes a dos años, procediéndose siempre de oficio.
Artículo
477. El que haya ocasionado estragos en fundo ajeno, por introducir en
él sin derecho o por dejar allí animales, será castigado
según las disposiciones del artículo 475.
Por el solo hecho de haber introducido o abandonado abusivamente los animales
para hacerlos perecer, el culpable a instancias de la parte agraviada,
será penado con arresto de ocho a cuarenta y cinco días
o multa de cincuenta a doscientos cincuenta bolívares.
Artículo 478. El que arbitrariamente se hubiere introducido en fundo ajeno, cercado de fosos, setos vivos, zanjas, calzadas artificiales, vallados de piedra o de madera, o de otro modo, será penado, a instancia de la parte agraviada, con multa de diez a veinticinco bolívares; y, en caso de reincidencia, se aplicará al culpable arresto de ocho a quince días.
Artículo
479. El que sin previa licencia del dueño, entre a cazar en fundo
Ajeno, será penado por acusación de la parte agraviada,
con multa de diez a veinticinco bolívares. En el caso de reincidencia,
se aplicará al culpable arresto de ocho a quince días.
Parágrafo Único.- Si el fundo estuviere cercado, la pena
será de arresto de quince días a un mes.
Artículo
480. El que sin necesidad haya matado un animal ajeno o le haya causado
algún mal que lo inutilice, ser penado por acusación de
la parte agraviada, con arresto de ocho a cuarenta y cinco días.
Si el perjuicio es ligero, podrá aplicarse solamente multa hasta
por ciento cincuenta bolívares.
Si el animal tan sólo hubiere disminuido de valor, la pena de arresto
será , a lo más, de quince días o la multa , de ciento
cincuenta bolívares como máximum.
No se impondrá ninguna pena al que haya cometido el hecho contra
animales volátiles hallándose dentro de su propio fundo,
en el momento de causar algún estrago o perjuicio.
Artículo
481. El que fuera de los casos previstos en los artículos precedentes,
deturpe o manche una cosa ajena, de alguna manera, sea mueble o inmueble,
será penado, por acusación de la parte agraviada, con multa
de veinticinco a doscientos bolívares.
Si ha ocurrido alguna de las circunstancias indicadas en el artículo
476, la multa podrá imponerse hasta por quinientos bolívares
y el enjuiciamiento será de oficio.
CAPITULO
VIII
Disposiciones comunes a los Capítulos precedentes
Artículo
482. Cuando el culpable de alguno de los delitos previstos en los Capítulos
I, III, IV y V del presente Título y en los artículos 475,
en su primera parte, 477 y 480, antes de toda providencia judicial en
su contra, haya restituido lo que hubiese tomado, o reparado enteramente
el daño causado, en el caso de que por la naturaleza del hecho
o por otras circunstancias no fuere posible la restitución, la
pena se disminuirá en la proporción de uno a dos tercios.
Si la restitución o la reparación se efectúan en
el curso del juicio antes de la sentencia, la pena se disminuirá
en la proporción de una sexta a una tercera parte.
Artículo
483. En lo que concierne a los hechos previstos en los Capítulos
I, III IV y V del presente Título, y en los artículos 475,
en su parte primera, 477 y 480, no se promoverá ninguna diligencia
en contra del que haya cometido el delito:
1°. En perjuicio del cónyuge no separado legalmente.
2°. En perjuicio de un pariente o afín en línea ascendente
o descendente; del padre o de la madre adoptivos, o del hijo adoptivo.
3°. En perjuicio de un hermano o de una hermana que viva bajo el mismo
techo que el culpable.
La pena se disminuirá en una tercera parte si el hecho se hubiere
ejecutado en perjuicio de su cónyuge legalmente separado, de un
hermano o de una hermana que no vivan bajo el mismo techo con el autor
del delito, de un tío, de un sobrino o de un afín en segundo
grado, que viva en familia con dicho autor; y no se procederá sino
a instancia de parte.
Artículo
484. En lo que concierne a los delitos especificados en el presente Título,
el Juez podrá aumentar la pena hasta con la mitad de su señalamiento,
si el valor de la cosa sobre la cual ha recaído el delito, o el
que corresponda al daño que éste ha causado, fuere de mucha
importancia. Podrá al contrario disminuirla hasta la mitad, si
es ligero y hasta la tercera parte si fuere levísimo.
Para determinar el valor se tendrá en cuenta, no el provecho que
reporta al culpable sino el valor que tuviere la cosa y el daño
que se ha causado en la época misma del delito.
Las indicadas reducciones de penas, no serán aplicables si el culpable
era reincidente en algún delito de la misma naturaleza, o si se
tratare de alguno de los delitos previstos en el Capítulo II del
presente Título.
LIBRO
TERCERO
De las faltas en general
TITULO
I
De las faltas contra el orden público
CAPITULO
I
De la desobediencia a la autoridad
Artículo 485. El que hubiere desobedecido una orden legalmente expedida por la autoridad competente o no haya observado alguna medida legalmente dictada por dicha autoridad en interés de la justicia o de la seguridad o salubridad públicas, será castigado con arresto de cinco a treinta días, o multa de veinte a ciento cincuenta bolívares.
Artículo 486. El que, en caso de tumulto, de calamidad o de flagrante hecho punible haya rehusado, sin justos motivos, prestar su ayuda o servicio, o bien se haya excusado de facilitar las indicaciones o noticias que se le exijan por un funcionario público en ejercicio de su ministerio, será castigado con multa de diez a cincuenta bolívares. Si fueren mentirosas las acusaciones o noticias comunicadas, la multa podrá ser de cincuenta a doscientos cincuenta bolívares.
Artículo 487. El que, interrogado por un funcionario público en ejercicio de su ministerio, rehuse dar su nombre y apellido, su estado o profesión el lugar de nacimiento o domicilio o cualquiera otra cualidad personal, será penado con multa de diez a cincuenta bolívares. Si fueren mentirosas las indicaciones dadas, la multa puede ser de cincuenta a ciento cincuenta bolívares.
Artículo 488. Todo individuo que, con desprecio de las prohibiciones legales de la autoridad competente, haya promovido o dirigido ceremonias religiosas fuera de los lugares destinados al culto o procesiones, así civiles como religiosas, en plazas, calles u otras vías públicas, será penado con multa de veinte a cien bolívares. Si el hecho hubiere ocasionado tumulto público, el culpable será castigado con arresto hasta por treinta días.
Artículo 489. El ministro de cualquier culto que haya procedido a ceremonias religiosas de culto externo, en oposición a las providencias legalmente dictadas por la autoridad competente, será penado con arresto de uno a dos meses o con multa de cincuenta a setecientos cincuenta bolívares.
CAPITULO
II
De la omisión de dar referencias
Artículo 490.- El médico, cirujano, comadrón, comadrona o cualquier empleado público de sanidad, que habiendo prestado su asistencia profesional en casos que parezcan presentar caracteres de delito contra las personas, los haya callado o tardado en comunicar a la autoridad judicial o de policía será penado con multa de cincuenta hasta doscientos cincuenta bolívares, salvo el caso de que, por trasmitirlos, habría expuesto a procedimientos penales a la persona asistida.
CAPITULO
III
De las faltas concernientes a las monedas
Artículo 491. El que habiendo recibido como buenas, monedas cuyo valor exceda de diez bolívares, y reconociéndolas en seguida falsas o alteradas, no las consigne o no diere parte a la autoridad para la averiguación correspondiente, dentro de los tres días siguientes, informándola de su procedencia, en cuanto sea posible, será penado con multa de cincuenta a ciento cincuenta bolívares.
Artículo 492. El que hubiere rehusado recibir por su valor las
monedas que tengan en curso legal en la República, será
castigado con multa de diez a cincuenta bolívares.
CAPITULO IV
De
las faltas relativas al ejercicio del arte tipográfico,
a la difusión de impresos y a los avisos
Artículo 493. Todo individuo que, sin ajustarse a las prescripciones de la ley, ejerciere el arte topográfico, la litografía o cualquiera otro arte que consista en reproducir múltiples ejemplares por medio de procedimientos químicos o mecánicos, será penado con multa de cien a setecientos bolívares.
Artículo
494. El que, sin permiso de la autoridad cuando este permiso sea requerido
por la ley, haya puesto en venta o distribuido en lugar público
impresos, dibujos o manuscritos, será penado con multa de cincuenta
bolívares como máximum.
Si se tratare de impresos o dibujos embargados ya por la autoridad la
pena será de arresto hasta por treinta días y la multa será
de cincuenta a ciento cincuenta bolívares.
Artículo 495. El que vendiendo o distribuyendo impresos, dibujos o manuscritos en un lugar público o abierto al público, los hubiere anunciado con gritos, con noticias capaces de acusar la perturbación de la tranquilidad pública o de los particulares, será penado con multa de cien bolívares; y si las noticias fueren falsas o supuestas, la pena será multa de cincuenta a ciento cincuenta bolívares o arresto hasta por quince días.
Artículo 496. El que haya fijado por sí o por medio de otros, impresos, dibujos o manuscritos, sin permiso de la autoridad, si este permiso se requiere por la ley, o fuera de los puntos o lugares en que esté permitida la fijación, será penado con multa de diez a cincuenta bolívares.
Artículo
497. El que de alguna manera hubiere arrancado, destruido o de cualquiera
otro modo haya hecho inservibles los impresos, dibujos o manuscritos que
haya hecho fijar la autoridad, ser penado con multa de veinte a cien bolívares;
y si lo hace con desprecio de la autoridad, se penara con arresto hasta
por quince días.
Si se trata de impresos, dibujos o manuscritos que los particulares hayan
hecho fijar, observando a este efecto las disposiciones de la ley o de
la autoridad y cuando el hecho se hubiere ejecutado el mismo día
o al siguiente de la fijación, la pena será multa que no
exceda de cincuenta bolívares.
CAPITULO
V
De las faltas relativas a los espectáculos, establecimientos y
ejercicios públicos
Artículo 498. El que abra o tenga abiertos lugares destinados a espectáculos públicos o a tertulias, sin haber llenado las prescripciones dictadas por la autoridad en interés del orden público, será penado con arresto hasta por quince días o multa de cincuenta a trescientos bolívares.
Artículo 499. Todo individuo que, sin permiso de la autoridad, haya dado algún espectáculo o cualquiera representación en un lugar público, o abierto al público, será penado con multa de diez a cien bolívares; y si el hecho se hubiere cometido contra prohibición de la autoridad, la pena será de arresto por quince días o multa de cincuenta a trescientos bolívares.
Artículo
500. Todo individuo que sin estar previamente autorizado, haya Abierto
una agencia de negocios, algún establecimiento, o cualquiera empresa
que necesite del permiso de la autoridad, será penado con multa
de cincuenta bolívares.
En el caso de reincidencia en la misma infracción, se impondrá,
además, la pena de arresto hasta por quince días.
Si el permiso se hubiere negado, la multa podrá ser hasta por doscientos
cincuenta bolívares; en caso de reincidencia en la misma infracción,
se impondrá también la pena de arresto hasta por cuarenta
y cinco días
Artículo 501. Todo dueño o director de una agencia, establecimiento o empresa de l especie indicada en el artículo precedente, que no hubiere guardado las prescripciones establecidas por la ley o por la autoridad, será penado con multa hasta de cincuenta bolívares; y en caso de reincidencia en la misma infracción, incurrirá, además, en arresto hasta de quince días y la suspensión por un mes, a lo más, del ejercicio de su arte o presesión.
Artículo
502. Todo individuo que, mediante salario, hubiere alojado, recibido como
pensionista o para cuidar, una persona, sin ajustarse a las ordenanzas
relativas a las declaraciones o a los informes que deben hacerse a la
autoridad, será penado con multa hasta de cincuenta bolívares
en caso de reincidencia en la misma infracción, la multa será
hasta de cien bolívares.
Si el culpable hubiere ejercido su industria despreciando las prohibiciones
de la autoridad la multa podrá imponerse hasta por la cantidad
de cien bolívares; y de veinticinco a doscientos cincuenta bolívares
en el caso de reincidencia en la misma infracción.
CAPITULO
VI
De los alistamientos practicados sin autorización
Artículo 503.- Todo individuo que, sin permiso de la autoridad, abra enganches o alistamientos, será penado con arresto hasta por nueve meses, o multa de cincuenta a mil bolívares.
CAPITULO
VII
De la mendicidad
Artículo
504. El que, siendo apto para el trabajo, fuere hallado mendigando será
penado con arresto hasta por seis días; y en el caso de reincidencia
en la misma infracción, el arresto podrá imponerse hasta
por quince días.
Al que no siendo apto para el trabajo, mendigue sin sujetarse a las ordenanzas
locales del caso, se le aplicarán las mismas penas.
La contravención no deja de serlo por mendigar el culpable so pretexto
o apariencia de hacer a otro un servicio o de vender algunos objetos.
Artículo 505. El que mendigue en actitud amenazadora, vejatoria o repugnante por circunstancias de tiempo, de lugar, de medios o de personas, será penado con arresto hasta por un mes, y de uno a seis meses, en caso de reincidencia en la misma infracción.
Artículo 506. La autoridad podrá ordenar que la pena de arresto establecida en los artículos precedentes, se cumpla en una casa de trabajo o mediante la prestación de un servicio en alguna empresa de utilidad pública. Si rehúsa el trabajo o servicio, el arresto se efectuará en la forma ordinaria.
Artículo 507. Todo individuo que hubiere permitido que un menor de doce años, sometido a su autoridad o confiado a su guarda o vigilancia, se entregue a la mendicidad o sirva a otro para este objeto, será penado con arresto hasta de dos meses o multa de trescientos bolívares. En el caso de reincidencia en la misma infracción, el arresto será de dos a cuatro meses.
CAPITULO
VIII
De la perturbación causada en la tranquilidad pública y
privada
Artículo
508. Todo el que, con gritos o vociferaciones, con abuso de campanas u
otros instrumentos, o valiéndose de ejercicios o medios ruidosos,
faltando a las disposiciones de la ley o de los reglamentos, haya perturbado
las reuniones públicas, o las ocupaciones o reposo de los ciudadanos,
será penado con multa hasta de veinticinco bolívares, pudiendo
ser hasta de cincuenta, en el caso de reincidencia en la misma infracción.
Si el hecho fuere cometido en las primeras horas de la noche, la multa
será de veinte a cincuenta bolívares y podrá imponerse
hasta de cien bolívares en caso de reincidencia en la misma infracción.
Si el hecho ha sido capaz de producir alarma en el público, a la
multa podrá agregarse el arresto hasta por un mes.
Artículo 509. Cualquiera que, públicamente, por petulancia u otro vituperable motivo, hubiere molestado a alguna persona o perturbado su tranquilidad, será penado con multa hasta de cincuenta bolívares o con arresto hasta por ocho días.
CAPITULO
IX
Del abuso de la credulidad de otro
Artículo 510. El que en lugar público o abierto al público, haya tratado, valiéndose de cualquiera impostura, de abusar de la credulidad popular de modo que pueda resultar un perjuicio a otro, o una perturbación del orden público, será penado con arresto hasta por quince días, pudiendo esta pena ser doble en caso de reincidencia en la misma falta.
TITULO
II
De las faltas relativas a la seguridad pública
CAPITULO
I
De las faltas que se refieren a armas o a materias explosivas
Artículo 511. El que, sin previo permiso de la autoridad competente, haya establecido una fabrica de armas y municiones de libre comercio, o que sin sujetarse a las prescripciones legales sobre la materia, introduzca en la República más de las que fueren permitidas, será penado con arresto hasta por tres meses o con multa de cincuenta a mil bolívares.
Artículo 512. El que sin permiso de la autoridad competente, haya fabricado o introducido en el país pólvora no densa ni piroxidada u otras materias explosivas, será penado hasta con tres meses de arresto.
Artículo 513. El que, sin permiso previo de la autoridad competente, venda o ponga en venta armas de lícito comercio para cuyo expendio se requiera tal permiso, será penado hasta con un mes de arresto.
Artículo
514. Será penado con multa hasta de mil bolívares todo individuo
que, aun con permiso de la autoridad para llevar armas de fuego:
1°. Haya entregado o dejado llevar cargadas las susodichas armas,
a una persona menor de catorce años o a cualquiera otra que no
sepa o no pueda manejarlas con debido discernimiento.
2°. Haya descuidado las precauciones suficientes para evitar que las
personas indicadas se apoderen, fácilmente, de tales armas.
3°. Haya llevado un fusil cargado en medio de una reunión o
concurso del pueblo.
Artículo 515. El que, sin permiso de la autoridad competente, hubiere descargado armas de fuego o hubiere quemado fuegos de artificio o aparatos explosivos o bien hiciere otras explosiones peligrosas o incómodas en un lugar habitado, en su vecindad, o a lo largo en dirección de una vía pública, será penado hasta con doscientos bolívares de multa; y en los casos mas graves podrá imponerse arresto hasta por un mes.
Artículo 516. El que clandestinamente o contrariando la ley o las prohibiciones de la autoridad, tenga en su casa o en otro lugar algún depósito de materias explosivas o inflamables, que sean peligrosas en razón de su naturaleza o cantidad, será penado con un arresto no inferior a tres meses.
Artículo 517. El que, sin permiso de la autoridad competente, haya llevado de un lugar a otro pólvora u otras materias explosivas en cantidad que exceda de las necesidades de una industria o trabajos determinados, o el que efectúe el transporte de las mismas materias, sin las precauciones establecidas por la ley o reglamento, será penado con arresto hasta de un mes o con multa hasta de trescientos bolívares.
Artículo 518. Para los efectos de la ley penal se consideran armas insidiosas, las que son fácilmente disimuladas y sirven para ofender por sorpresa o asechanza, tales como las hojas, estoques, puñales, cuchillos, pistolas y revólveres de corto cañón, aparatos explosivos y las armas blancas o de fuego que se hallan ocultas o disimuladas de cualquier modo en bastones u otros objetos de uso lícito.
CAPITULO
II
De la caída y de la falta de reparación de los edificios
Artículo
519. Todo el que hubiere intervenido en los planos o en la construcción
de algún edificio, si éste se desploma o cae por negligencia
o impericia, aunque no cause mal o peligro a la seguridad de terceros,
será penado con multa de cien bolívares, como mínimum
y podrá serlo, además, con la suspensión del ejercicio
de su profesión o arte.
La disposición del presente artículo es aplicable al caso
de que se desplomen o caigan puentes, andamios u otros aparatos establecidos
para la construcción o reparación de edificios o para cualquiera
obra semejante.
Artículo
520. Siempre que algún edificio u otra construcción amenazare
ruina, en todo o en parte, con peligro para la seguridad personal, el
propietario, su representante o quien por algún título estuviere
encargado de la conservación, vigilancia o construcción
del edificio, será penado con multa de diez a cien bolívares,
si no ha procedido oportunamente a los trabajos necesarios para prevenir
el peligro. Si ha transgredido las disposiciones de la autoridad competente,
la multa podrá ser hasta de mil bolívares.
Siempre que se trate de algún edificio u otra construcción
total o parcialmente en ruina, y el que deba procurar la reparación
conveniente, haya descuidado su oportuna ejecución o las medidas
bastantes para prevenir el peligro que resultase de la ruina, la multa
será de cincuenta a mil bolívares.
CAPITULO
III
De las faltas relativas a los signos y aparatos que interesan al público
Artículo
521. Todo individuo que haya dejado de poner las señales y cercas
prevenidas por las ordenanzas para indicar el peligro que resulte de trabajos
que se están ejecutando u objetos que se dejan en lugares por donde
transita el público, será penado con multa hasta de trescientos
bolívares; y, además, en los casos graves, con arresto hasta
por diez días.
El que hubiere removido arbitrariamente las señales, será
penado con multa de cincuenta a mil quinientos bolívares, y podrá
serlo, además, con arresto hasta por veinte días.
Artículo 522. El que, sin derecho por ello, haya apagado las luces del alumbrado público, o removido los signos o aparatos distintos de los indicados en el artículo precedente, y destinados al servicio público, será penado con multa hasta de doscientos bolívares.
CAPITULO
IV
De los objetos tirados o colocados de manera peligrosa
Artículo 523. Cualquiera que hubiere arrojado o echado en lugares abiertos al tránsito público o en recintos particulares de familia, cosas o sustancias capaces de ofender o ensuciar a las personas, será castigado con arresto de diez días o con multa hasta de cien bolívares.
Artículo 524. El que, sin las precauciones necesarias, ponga en las ventanas, balcones, techos, azoteas u otros lugares parecidos o cuelgue cosas que cayendo puedan ofender o ensuciar a las personas, será castigado con multa hasta de treinta bolívares. Cuando el autor del hecho no sea conocido, la culpabilidad será aplicable al inquilino o poseedor de la casa, siempre que hubiere estado en capacidad de prevenirlo.
CAPITULO
V
De las faltas que se refieren a la vigilancia de los enajenados
Artículo 525. Todo individuo que hubiere dejado vagar dementes confiados a su custodia, o no hubiere dado aviso inmediato a la autoridad cuando se hayan escapado, será castigado con multa hasta de doscientos bolívares.
Artículo 526. Todo individuo que, sin dar inmediatamente aviso a la autoridad o que sin autorización, cuando es necesaria, haya recibido para su custodia personas conocidamente enajenadas, o las haya puesto en libertad, será penado con multa de cincuenta a quinientos bolívares; y en los casos graves, podrá imponerse, además, la de arresto hasta por treinta días.
Artículo 527. En lo que concierne a las infracciones especificadas en los artículos precedentes, cuando el culpable fuere director de un establecimiento de enajenados, o algún individuo que ejerce el arte de curar, se le aplicará como pena accesoria, la suspensión del ejercicio de su profesión.
CAPITULO
VI
De la falta de vigilancia y dirección en los animales y vehículos
Artículo 528. Cualquiera que, faltando a las precauciones que imponen las ordenanzas, hubiere dejado libres y sin custodia bestias feroces o animales peligrosos, propios o encomendados a su guarda, y todo individuo que en el caso de estar dichos animales atacados de hidrofobia, no prevenga el peligro o no lo hubiere participado inmediatamente a la autoridad, será penado con arresto hasta por un mes.
Artículo
529. Será penado con arresto hasta por treinta días:
1°. El que en lugares no cercados hubiere de alguna manera dejado
sin vigilancia o abandonados, sueltos o atados, animales de tiro o carga.
2°. El que, sin estar para ello en capacidad suficiente, los hubiere
conducido o confinado a un conductor inexperto.
3°. El que, bien por la manera de conducirlos o de atarlos, sin sujeción
a las reglas de ordenanzas, bien por excitarlos o asustarlos, haya expuesto
a la gente a algún peligro.
Si el contraventor es un cochero o conductor sujeto a patente, se impondrá
, como pena accesoria, la suspensión del ejercicio de su oficio
por tiempo de doce días a lo mas.
Artículo 530.- El que de algún modo peligroso para las personas o las cosas, dejare animales o vehículos en las vías o pasajes públicos o abiertos al público, será penado con multa hasta de cincuenta bolívares; si el contraventor fuere un cochero o conductor patentado, se le aplicará, como pena accesoria, la suspensión del ejercicio de su oficio por tiempo hasta de quince días, sin perjuicio de lo que dispongan las ordenanzas locales sobre la materia.
CAPITULO
VII
De las faltas referentes a peligros comunes
Artículo
531. El que por negligencia o impericia hubiere creado, de alguna manera,
el peligro de un daño contra las personas o de un grave daño
contra las cosas, será penado hasta con doscientos bolívares
de multa o con arresto hasta por veinte días.
Si al mismo tiempo el hecho constituye una infracción de las ordenanzas
relativas al ejercicio de las artes, comercio o industrias, y siempre
que la ley no disponga otra cosa, la pena será de arresto de tres
a treinta días y la suspensión del arte o profesión
hasta por un mes.
TITULO
III
De las faltas concernientes a la moralidad pública
CAPITULO
I
De los juegos de azar
Artículo
532. Todo individuo que en un lugar público o abierto al público,
tenga un juego de suerte, envite o azar, o que para el efecto hubiere
facilitado un local o fundado establecimiento o casa, será penado
con arresto de cinco hasta treinta días y en caso de reincidencia
podrá imponerse hasta por dos meses, o multa que no baje de cien
bolívares.
El arresto será de uno a dos meses, y puede extenderse hasta seis,
en caso de reincidencia:
1°. Si el hecho es habitual.
2°. Si el que tiene o dirige el juego fuere el banquero de la reunión
en que se comete la falta, y en este caso, se impondrá como pena
accesoria hasta por un mes, la suspensión del arte o profesión
que tenga el culpable.
Artículo 533. El que sin haber participado en la falta especificada anteriormente, sea sorprendido participando del juego de suerte, envite o azar, será penado con multa hasta de quinientos bolívares.
Artículo 534. En todo caso de falta por juego de suerte y azar, serán confiscados el dinero del juego y todos los objetos destinados al efecto.
Artículo
535. Para determinar las consecuencias de la ley penal, se consideran
como juegos de envite o de azar, aquellos en que la ganancia o la perdida,
con un fin de lucro, dependa entera o casi enteramente de la suerte.
En lo que concierne a las faltas previstas en los artículos precedentes,
serán considerados como lugares públicos o abiertos al público,
no solo los propiamente tales, sino también los lugares destinados
a reuniones privadas, en que se paga algo por jugar, y aquellos en que,
aun sin pagar, tiene entrada toda persona que quiera jugar.
CAPITULO
II
De la embriaguez
Artículo
536. Cualquiera que en un lugar público se encuentre en estado
de embriaguez manifiesta, molesta o repugnante, será penado con
multa hasta de treinta bolívares.
Si el hecho es habitual, la pena será de arresto por un mes y la
autoridad podrá imponer, además, que se cumpla en una casa
de trabajo o mediante la prestación de un servicio en alguna empresa
de utilidad pública.
Artículo
537. El que en lugar público o abierto al público, haya
ocasionado la embriaguez de otro, haciéndole tomar con ese fin
bebidas o sustancias capaces de producirla, y asimismo el que haya hecho
tomar más a una persona ya ebria, será penado hasta con
diez días de arresto.
Si el hecho se hubiere cometido en persona menor de quince años
o que manifiestamente se hallase en estado anormal, por consecuencia de
debilidad o alteración de sus facultades mentales, el arresto será
de diez a treinta días.
Como pena accesoria se impondrá según los casos, la suspensión
del ejercicio del arte, industria o profesión, si el contraventor
fuere comerciante en bebidas o sustancias embriagantes.
CAPITULO
III
De los actos contrarios a la decencia pública
Artículo
538. Cualquiera que se haya presentado en público de un modo indecente,
o que con palabras, cantos, gestos, señas u otros actos impropios,
ofenda la decencia pública, será penado con arresto hasta
por un mes o multa de diez a trescientos bolívares.
CAPITULO IV
Del mal tratamiento a los animales
Artículo 539. El que cometa crueldades con los animales, los maltrate sin necesidad o los someta a trabajos manifiestamente excesivos, será penado con multa hasta por cien bolívares. El que solo con un fin científico o didáctico, por fuera de los lugares destinados al estudio o enseñanza, haya sometido los animales o pruebas o experimentos que causen disgusto a las personas que las presencien, incurrirá en la misma pena.
TITULO
IV
De las faltas relativas a la protección pública de la propiedad
CAPITULO
I
De la posesión injustificada de objetos y valores
Artículo
540. El que habiendo sido condenado por mendicidad, hurto, robo, extorsión,
estafa, secuestro, o por delito previsto en el Artículo 472, esté‚
en posesión de dinero o de objetos que no se hallen en relación
con su condición o circunstancias, y respecto de los cuales no
compruebe legítima procedencia, será penado con arresto
de quince días hasta dos meses.
Si el culpable se hallare en posesión de llaves falsificadas o
alteradas, o de instrumentos propios para abrir o forzar cerraduras, sin
que pueda justificar su legítimo actual destino, será penado
con arresto hasta de dos meses.
El dinero y los objetos sospechosos serán confiscados.
CAPITULO II
De la falta de precauciones en las operaciones de comercio o de prendas
Artículo
541. Todo individuo que, sin haber previamente adquirido la certidumbre
de una procedencia legítima, haya comprado o recibido en prenda,
en pago o depósito, objetos que por razón de su naturaleza
o de la circunstancias de la persona que los presenta o del precio exigido,
o aceptado, parecieren provenir de un hecho punible, será castigado
con multa de veinte a cien bolívares. Si el contraventor es una
de las personas indicadas en el Artículo 540, será castigado
además, con arresto hasta de dos meses.
El que compruebe la legítima procedencia de los objetos, quedara
exento de toda pena.
Artículo 542. Todo individuo que después de recibir dinero o de comprar o haberse procurado objeto provenientes de un delito, supiere que son de ilegítima procedencia, y no haya dado inmediato aviso a la autoridad, denunciando el hecho, será castigado con multa de treinta bolívares, por lo menos, y podrá imponérsele además, el arresto hasta por veinte días.
Artículo 543. El que dedicado al comercio o a operaciones de empeño de cosas preciosas o cosas usadas, no observe para el efecto las prescripciones de la ley o de los reglamentos relativos a su comercio o a sus operaciones, será penado con multa hasta de trescientos bolívares y en caso de reincidencia en la misma infracción, se impondrá además, el arresto hasta por treinta días y la suspensión del ejercicio de la profesión o industria.
CAPITULO III
De la venta ilícita de llaves y ganzúas, y abertura ilícita
de cerraduras
Artículo 544. El herrero, cerrajero u otro artesano que venda o entregue a cualquiera, ganzúas o fabrique para quien no sea el propietario del local o del objeto a que se destinan o su representante conocido de él, llaves de cualquiera clase sobre moldes de cera o de otros diseños o modelos, será castigado con arresto hasta de un mes o con multa de diez a ciento cincuenta bolívares.
Artículo 545. El herrero, cerrajero u otro artesano que abra cerraduras de cualquiera clase a solicitud de algún individuo, sin estar seguro previamente, de que el solicitante es el dueño del local o casa que se trata de abrir o su representante legítimo, será castigado con arresto hasta de veinte días o multa hasta por ciento veinte bolívares.
CAPITULO
IV
De la tenencia ilícita de pesas y medidas
Artículo 546. Todo el que en ejercicio público, de comercio, tenga en su establecimiento o mercado, pesas o medidas diferentes de las autorizadas por la ley, será penado con multa de diez a cincuenta bolívares, la que en el caso de reincidencia en la misma falta, podrá será de cien bolívares.
DISPOSICION COMPLEMENTARIA
Artículo 547. Las disposiciones del presente Libro no excluyen ni limitan las atribuciones que, por leyes municipales u otras especiales, competen a los funcionarios y Corporaciones de la Administración Pública, para dictar Ordenanzas de Policía y bandos de orden público, así como para corregir gubernativamente las contravenciones o faltas, en el caso de que su represión les esté encomendada por las mismas leyes.
DISPOSICION FINAL
Artículo
548. Se deroga el Código Penal de 30 de Junio de 1915.
El presente Código reformado empezará a regir desde su publicación
en la GACETA OFICIAL.
Dado, firmado y sellado en el Palacio Federal Legislativo, en Caracas, a los veintiséis días del mes de julio de dos mil. Años 190° de la Independencia y 141° de la Federación.
LUIS
MIQUILENA
Presidente
BLANCANIEVE
PORTOCARRERO
Primera Vicepresidenta
ELIAS
JAUA MILANO
Segundo Vicepresidente
ELVIS
AMOROSO
Secretario
OLEG
ALBERTO OROPEZA
Subsecretario
Palacio de Miraflores, en Caracas a los veinte días del mes de
octubre de dos mil. Año 190° de la Independencia y 141°
de la Federación.
Cúmplase
(L.S.)
HUGO CHAVEZ FRIAS
Refrendado:
/Siguen
las firmas de los Ministros del Ejecutivo/